La Fundación Freno al Ictus y AESPLA han renovado su convenio de colaboración con el objetivo de seguir promoviendo la prevención, detección precoz y correcta actuación ante el ictus en el ámbito empresarial, consolidando así una alianza estratégica que en los últimos años ha contribuido de forma directa a salvar vidas y reducir secuelas asociadas a esta enfermedad.
Este acuerdo refuerza el compromiso compartido de ambas entidades por situar la salud cerebral como una prioridad dentro de la salud laboral, impulsando acciones de sensibilización y formación dirigidas a empleados y organizaciones, y aprovechando el enorme potencial del tejido empresarial como agente multiplicador de mensajes de prevención hacia la sociedad.
Gracias a la implicación de AESPLA y sus empresas asociadas, la Fundación Freno al Ictus ha desarrollado en los últimos años numerosos proyectos que han permitido acercar el conocimiento sobre el ictus a miles de trabajadores. Entre ellos destaca la implantación del programa Espacio Cerebroprotegido en compañías como CaixaBank, Campofrío, Correos, Cruz Roja, FCC o Real Madrid, así como campañas divulgativas dirigidas a empleados en organizaciones como BBVA, El Corte Inglés, Iberia, Grupo Santalucía o la Universidad Carlos III de Madrid.
Asimismo, esta colaboración ha facilitado el desarrollo de campañas de sensibilización dirigidas a la población general a través de los canales de comunicación de grandes compañías, como la campaña “Renfe contra el ictus”, reconocida con el World Stroke Campaign Award 2025 por la World Stroke Organization, o iniciativas como “CaixaBank Talks: ictus y mujer” y la colaboración con Mediaset a través de “12 meses, 12 causas”.
El 90% de los ictus se pueden prevenir
El ictus es actualmente la segunda causa de muerte en España (la primera en mujeres), la primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda causa de demencia. Cada año, alrededor de 120.000 personas sufren un ictus en nuestro país, de las cuales más del 50% fallecen o quedan con secuelas discapacitantes. Además, en los últimos años se está produciendo un aumento significativo de los casos en adultos jóvenes, y se estima que cerca del 50% de los ictus ya se producen en personas en edad laboral, lo que refuerza la necesidad de actuar desde el entorno profesional. Sin embargo, se estima que hasta un 90% de los casos podrían prevenirse mediante el control de los factores de riesgo y hábitos de vida saludables.
En este sentido, el entorno laboral se posiciona como un espacio estratégico para fomentar la prevención, identificar síntomas y activar la cadena de supervivencia, contribuyendo no solo a la protección de los empleados, sino también a la concienciación de la sociedad en su conjunto.
“La renovación de este convenio con AESPLA refuerza una alianza clave para seguir avanzando en la prevención del ictus desde el entorno laboral. Gracias a la implicación de las empresas, estamos logrando no solo entornos de trabajo más saludables, sino también una mayor concienciación social sobre una enfermedad que, en gran medida, puede prevenirse. Cada acción cuenta y puede marcar la diferencia entre la vida y la discapacidad”, señala Julio Agredano Lozano, presidente de la Fundación Freno al Ictus.
Prevención verdaderamente eficaz
Por su parte, AESPLA subraya que una prevención verdaderamente eficaz en las empresas no puede limitarse al cumplimiento formal de la normativa, sino que debe materializarse en una acción preventiva real, continuada y basada en la anticipación, orientada no solo a evitar daños graves, sino a proteger y promover de forma activa la salud y el bienestar laboral de las personas trabajadoras. Desde esta visión, la Asociación defiende un enfoque preventivo que integra la sensibilización, la formación y la promoción de la salud como herramientas fundamentales, siempre aplicadas desde el rigor técnico, la evidencia preventiva y el respeto al marco de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
En este sentido, AESPLA apuesta por una prevención responsable y avanzada, que complemente —y no sustituya— la actuación del ámbito sanitario, favoreciendo la coordinación entre ámbitos y el respeto a los distintos marcos competenciales, con un objetivo común: contribuir de manera efectiva a entornos de trabajo más seguros, saludables y orientados al bienestar. Este planteamiento permite a las empresas avanzar desde una prevención meramente formal hacia una gestión preventiva comprometida con la mejora real de la salud laboral.
Asimismo, AESPLA pone en valor el papel estratégico de los Servicios de Prevención como agentes clave para transformar la sensibilización y el conocimiento técnico en medidas preventivas concretas y eficaces, ayudando a las empresas a ir más allá del cumplimiento normativo y a consolidar una cultura preventiva sólida y sostenible. Las experiencias y campañas desarrolladas junto a empresas asociadas evidencian que este compromiso con la prevención, la salud y el bienestar laboral es una realidad tangible y constituye uno de los principales valores diferenciales del sector.
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