Kindable ha lanzado Loved, una aplicación que utiliza inteligencia artificial conversacional para mantener un contacto diario con personas mayores que viven de manera independiente y facilitar la coordinación con sus familias y cuidadores.
El núcleo de la plataforma es Claire, una asistente de inteligencia artificial que realiza una llamada telefónica programada cada día y mantiene una conversación con la persona sobre aspectos como su estado de ánimo, descanso, apetito, medicación o bienestar general.
La principal particularidad es que la persona mayor no necesita utilizar una aplicación, una cámara, un reloj inteligente ni aprender a manejar un nuevo dispositivo. Basta con disponer de un teléfono móvil o fijo para recibir la llamada.
Después de cada conversación, Loved genera un resumen para las personas incorporadas al denominado «círculo de cuidados», donde familiares y cuidadores pueden consultar información y detectar posibles cambios.
Tecnología para coordinar, no para sustituir
La plataforma también permite transformar algunas necesidades mencionadas durante las conversaciones en tareas. Si una persona explica que necesita ayuda para organizar un transporte o realizar alguna gestión doméstica, la aplicación puede trasladar esa información a los familiares para repartir responsabilidades.
«Claire no está ahí para sustituir a familiares o amigos», explica David MacFadyen, Cofundador de Kindable, que plantea la herramienta como una capa adicional de acompañamiento para favorecer que las personas puedan permanecer independientes en su hogar.
La iniciativa abre al mismo tiempo cuestiones relevantes sobre el uso responsable de la inteligencia artificial en los cuidados, especialmente en ámbitos como la privacidad, la supervisión humana y los límites entre acompañamiento tecnológico y relaciones personales.
Para Fundación Edad&Vida, la innovación puede desempeñar un papel relevante para favorecer la autonomía y la permanencia en el domicilio, siempre que las soluciones partan de las necesidades reales de las personas y complementen, en lugar de reemplazar, las redes humanas de apoyo.
El desarrollo de estas herramientas refleja así una tendencia creciente: utilizar la tecnología para detectar necesidades, facilitar la coordinación familiar y acompañar una vida independiente durante más tiempo.
Esta noticia forma parte del Canal Edad&Vida, un espacio sobre envejecimiento activo, longevidad y calidad de vida impulsado por Fundación Edad&Vida. Proyecto cofinanciado por el IMSERSO.


