La relación de los españoles con el trabajo muestra señales positivas. Según la última edición del Índice sobre la Relación con el Trabajo de HP, el 24 % de los profesionales de oficina en España mantiene una relación saludable con su trabajo, seis puntos más que en 2025. Es un avance que merece ser reconocido y, al mismo tiempo, una oportunidad para preguntarnos qué podemos hacer desde las empresas para seguir avanzando.
Hablar de salud mental en el entorno laboral ya no puede limitarse a ofrecer recursos para gestionar el estrés cuando aparece. También implica preguntarnos qué condiciones necesitan las personas para trabajar, crecer profesionalmente y afrontar los cambios sin comprometer su bienestar.
La primera pasa por dejar atrás una idea muy arraigada: que el bienestar depende fundamentalmente de cada individuo. Cuidarse, descansar o aprender a gestionar situaciones de presión es importante, pero ninguna de estas medidas sustituye a una cultura que fomente la confianza, la escucha y el desarrollo.
Lo mismo ocurre con la resiliencia. Ser resiliente no debería significar aprender a soportar cada vez más presión. La verdadera resiliencia consiste en contar con los recursos, las capacidades y la confianza necesarios para afrontar el cambio. Y las empresas tienen mucho que aportar para construirlos.
El liderazgo es una parte esencial. Escuchar a los equipos, ofrecer claridad en momentos de incertidumbre y crear entornos donde sea posible expresar dificultades o pedir ayuda son prácticas que deben formar parte del día a día. Pero hay otra dimensión cada vez más importante: ayudar a las personas a sentirse preparadas para lo que viene.
El 46 % de los profesionales de oficina españoles considera que podría necesitar cambiar o reinventar significativamente su carrera en los próximos años. En este contexto, aprender no es solo una cuestión de empleabilidad. Tener oportunidades para desarrollar nuevas capacidades también puede aportar seguridad y confianza ante la incertidumbre.
La inteligencia artificial hace especialmente visible este desafío. Está cambiando tareas, procesos y competencias a gran velocidad. Bien utilizada, puede reducir trabajo repetitivo y liberar tiempo para crear, colaborar, aprender o resolver problemas. Pero su incorporación no debería traducirse simplemente en una expectativa de hacer más en menos tiempo.
La tecnología debe ayudarnos a trabajar mejor, no únicamente a producir más. Y su adopción debe ir acompañada de formación, herramientas adecuadas y una conversación abierta sobre cómo está cambiando el trabajo.
Los datos muestran hasta qué punto importan esas condiciones. Entre los profesionales españoles que mantienen una relación más saludable con el trabajo, el 80 % considera que su empresa les proporciona las herramientas necesarias para tener éxito, frente al 36 % entre quienes mantienen una relación más negativa.
Este contraste ayuda a ampliar la conversación sobre salud mental. El bienestar no se construye únicamente mediante programas específicos. También depende de cómo diseñamos el trabajo: si las personas disponen de los recursos adecuados, si pueden seguir aprendiendo, si cuentan con autonomía y si existe un liderazgo capaz de escuchar y ofrecer claridad.
Por eso, promover el bienestar y la resiliencia exige pasar de iniciativas aisladas a una forma de gestionar las organizaciones. Significa incorporar estas cuestiones a las decisiones sobre liderazgo, tecnología, desarrollo profesional y organización del trabajo.
Cuando hablamos de sostenibilidad empresarial pensamos habitualmente en impacto ambiental, circularidad o reducción de emisiones. Pero una empresa sostenible también debe serlo para las personas que la hacen posible.
Cuidar la salud mental no es, por tanto, una iniciativa más dentro de la agenda de una organización. Es una condición para construir empresas capaces de afrontar los cambios de forma sostenible y, sobre todo, para que las personas puedan avanzar con ellas.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial de la Salud Mental – Salud mental en el entorno laboral: estrategias para promover el bienestar y la resiliencia


