Durante años, hablar de sostenibilidad fue casi un ejercicio de buenas intenciones, pero hoy la realidad exige hechos. No basta con querer actuar bien: hay que demostrarlo. Por eso la comunicación se ha convertido en una herramienta clave para traducir los compromisos ESG en transformaciones reales, medibles y creíbles. En Devoteam lo tenemos claro y definimos de forma estratégica cómo comunicar nuestros proyectos, con el objetivo de ser transparentes y generar impacto.
La sostenibilidad forma parte de nuestra estrategia corporativa, influye en las decisiones y da forma a la cultura interna. Con esa visión, en 2022 marcó el año base para nuestros objetivos Science Based Targets initiative (SBTi) sentando las bases para nuestra estrategia de sostenibilidad. A partir de la cual ordenamos prioridades, identificamos riesgos y convertimos principios en acciones concretas. Explicar por qué lo hacemos y qué metas perseguimos es tan importante como la estrategia en sí.
Uno de los grandes retos de la sostenibilidad es la medición. Sin datos sólidos no hay avance, y sin información comprensible y verificable no hay comunicación responsable. Por eso hemos reforzado nuestra metodología incorporando análisis de doble materialidad, el desglose de emisiones por Scope 1, 2 y 3 y objetivos alineados con estándares internacionales. Esto nos ha permitido demostrar una reducción real de nuestras emisiones y explicar qué decisiones —en movilidad, energía o proveedores— han contribuido a ello.
Pero medir no basta, hay que contar cómo se mide. Ser claros sobre qué incluimos, qué ha cambiado, qué limitaciones existen y qué aspectos deben mejorar es parte de una comunicación honesta. No se trata solo de compartir logros, sino también retos y aprendizajes. Esa transparencia es la base de la confianza.
Nuestros compromisos públicos siguen la misma lógica. Hemos adoptado objetivos climáticos alineados con la neutralidad en carbono y validados por la iniciativa Science Based Targets, lo que refuerza nuestra exigencia interna y ofrece un marco de referencia fiable a nuestros grupos de interés.
Las acciones concretas impulsan estos compromisos. En España nos propusimos reducir nuestras emisiones y en 2023 logramos hacerlo en un 40% gracias a mejoras en eficiencia, uso de energía renovable y políticas de movilidad responsable. El camino no acabó ahí, pues seguimos impulsando prácticas que nos permitan avanzar. Como Tech Natives, combinamos innovaciones de vanguardia y nuestra experiencia para abordar de manera sostenible los desafíos que se presenten. Con ese fin creamos nuestra fundación, con un claro enfoque Tech for People: formamos y comunicamos a los empleados en prácticas que reducen el impacto del diseño y la operación de soluciones digitales. Así mismo, apoyamos a organizaciones sociales con proyectos pro-bono y formación tecnológica. Sin olvidarnos de nuestros clientes, a quienes ayudamos en la consecución de sus objetivos desde una perspectiva, también, sostenible.
La participación de los equipos locales ha sido clave en todo este proceso. La sostenibilidad no se construye desde un solo equipo ni un departamento aislado. Involucrar a quienes recogen los datos, gestionan proveedores o lideran proyectos mejora la calidad de la información y convierte la estrategia ESG en parte del trabajo diario. Cuando las métricas llegan a los cuadros de mando, la sostenibilidad se vuelve tangible.
También hemos aprendido que comunicar con responsabilidad significa reconocer que aún hay aspectos por mejorar, o que requieren más trazabilidad y avances progresivos. Explicar qué se ha logrado y qué queda pendiente permite gestionar expectativas con honestidad y ayuda a evitar el greenwashing.
Como consultora tecnológica, acompañamos también a nuestros clientes en su propia transformación sostenible. Los datos permiten medir con precisión, la nube optimiza consumos y la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades de eficiencia. Pero para generar confianza, estas soluciones deben comunicarse con claridad y evidencia.
Uno de los grandes retos del futuro será demostrar el retorno de la inversión en sostenibilidad. La comunicación responsable debe mostrar cómo el impacto ambiental y social se traduce en valor económico y competitivo. Solo así la sostenibilidad dejará de verse como un coste para consolidarse como una palanca estratégica.
Somos conscientes de que queda camino por recorrer y de que el contexto evoluciona rápido. Precisamente por eso consideramos la comunicación responsable más necesaria que nunca, porque explicar metas, metodologías, avances y límites fortalece a las organizaciones.
En un entorno saturado de mensajes, la sostenibilidad será creíble sólo con datos, coherencia y transparencia. Las empresas debemos elevar el estándar de cómo se comunica el impacto, y los medios —como Corresponsables— desempeñan un papel clave como espacios de rigor y aprendizaje colectivo. En Devoteam apostamos por una comunicación responsable, con el objetivo de construir y lograr que los compromisos se convierten en cambio real.


