Retamar de la Huerta, impulsado por la Junta de Compensación de Retamar, se presenta como un desarrollo urbanístico diferencial que acogerá más de 3.500 viviendas bajo un modelo basado en la sostenibilidad, la movilidad responsable y la integración con la naturaleza. El proyecto contempla más de 30 hectáreas de zonas verdes, parques fluviales, carriles bici, sendas peatonales, ecoparkings con recarga eléctrica y una inversión de 13,75 millones de euros en actuaciones ambientales.
- Retamar de la Huerta acogerá más de 3.500 viviendas, incorporando la sostenibilidad como uno de sus ejes diferenciales. ¿Cómo se planifica la integración con la naturaleza y el respeto medioambiental desde la fase de diseño del proyecto?
- El proyecto contempla una inversión de 13,75 millones de euros en actuaciones ambientales. ¿Qué actuaciones se incluyen y cómo se estructuran estas inversiones?
- La recuperación de las vías pecuarias Vereda de Segovia y Vereda de Villaviciosa es una de las actuaciones clave de Retamar. ¿Cuál es el valor que aportará esta intervención en el territorio?
- El proyecto incorpora la regeneración del arroyo de la Madre y del barranco Pasidre mediante la creación de parques fluviales. ¿Cómo se acometerá esta actuación y qué objetivos persigue?
- Relacionada con la anterior cuestión, ¿qué papel desempeñan los sistemas de drenaje sostenible en la gestión del agua de Retamar?
- La plantación de arbolado es otro de los puntos más relevantes en un desarrollo urbanístico de este tipo. ¿Cómo se ha abordado esta actuación desde el punto de vista ambiental?
- Retamar plantea una conexión directa con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. ¿Cómo se materializa esta integración?
- Otro de los puntos más interesantes es cómo el desarrollo apuesta desde su concepción por la movilidad sostenible. ¿Cómo contribuye este tipo de medidas a reducir el impacto ambiental?
- Más allá de estas actuaciones, ¿qué otras medidas se incorporan en el desarrollo urbanístico en materia de sostenibilidad y eficiencia energética?
- ¿Cómo va a contribuir todas estas medidas en materia de sostenibilidad a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos?
- En un contexto donde la sostenibilidad es un elemento cada vez más demandado por los ciudadanos, ¿cómo se posiciona Retamar de la Huerta en el mercado?
En esta entrevista, Marta Sacristán, Gerente de la Junta de Compensación de Retamar, explica cómo el proyecto integra desde su fase de diseño la regeneración del arroyo de la Madre y del barranco Pasidre, la recuperación de vías pecuarias, la plantación de hasta 40.000 ejemplares y la conexión directa con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, con el objetivo de crear un barrio más saludable, sostenible y conectado con su entorno natural.
Retamar de la Huerta acogerá más de 3.500 viviendas, incorporando la sostenibilidad como uno de sus ejes diferenciales. ¿Cómo se planifica la integración con la naturaleza y el respeto medioambiental desde la fase de diseño del proyecto?
Retamar de la Huerta se ha concebido desde su origen como un desarrollo urbanístico estrechamente relacionado con el entorno natural en el que se ubica. De este modo, Retamar mejora los valores ambientales preexistentes a través del urbanismo responsable, integrando arroyos, vías pecuarias, parques fluviales, sendas peatonales y carriles bici dentro de una red verde continua.
El proyecto, con una superficie total de 114 hectáreas, contempla más de 30 hectáreas de zonas verdes, de las cuales una parte importante tendrá carácter forestal. Además, el ámbito contará con 14,5 hectáreas de parques urbanos, 7 kilómetros de carril bici, cerca de 6 kilómetros de sendas peatonales y ecoparkings con puntos de recarga eléctrica.
Todo ello permite configurar un desarrollo urbanístico que no se limita a edificar viviendas, sino que busca recuperar, ordenar y poner en valor los elementos naturales ya existentes en el territorio. De este modo, la sostenibilidad se integra tanto en el diseño como en medidas que impactarán en la experiencia cotidiana de los futuros residentes.
El proyecto contempla una inversión de 13,75 millones de euros en actuaciones ambientales. ¿Qué actuaciones se incluyen y cómo se estructuran estas inversiones?
Este desarrollo urbanístico destinará 13,75 millones de euros a actuaciones directamente vinculadas a la sostenibilidad y la mejora ambiental del ámbito. Entre las principales actuaciones destacan la regeneración del arroyo de la Madre y del barranco Pasidre, la creación de dos parques fluviales de carácter forestal, la plantación de arbolado o la implantación de soluciones de gestión sostenible del agua, entre otras actuaciones.
A esta inversión se suman 9,5 millones de euros destinados a jardinería, sistemas de riego y mobiliario urbano, incluyendo la recuperación de las vías pecuarias Vereda de Segovia y Vereda de Villaviciosa como sendas peatonales y ciclistas. En conjunto, estas partidas reflejan una apuesta por un modelo urbano que combina restauración ambiental, espacio público de calidad y movilidad sostenible.
La recuperación de las vías pecuarias Vereda de Segovia y Vereda de Villaviciosa es una de las actuaciones clave de Retamar. ¿Cuál es el valor que aportará esta intervención en el territorio?
La recuperación de las vías pecuarias Vereda de Segovia y Vereda de Villaviciosa representa una de las intervenciones más relevantes desde el punto de vista ambiental y territorial. Con una inversión de 1,5 millones de euros, esta actuación permite preservar elementos tradicionales del paisaje, recuperar su función como recorridos naturales y generar espacios para el paseo, la actividad física y el contacto cotidiano con la naturaleza.
La Vereda de Segovia configurará un eje norte-sur de 2.950 metros de longitud y 10 metros de anchura, incorporando una senda peatonal de 4 metros arbolada en ambos márgenes. Este corredor permitirá restablecer la conectividad perdida de la red de vías pecuarias de la CM, recuperando la continuidad de VP y permitiendo la conexión con la futuro trazado de la Vereda de Villaviciosa que enlaza con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, a través de la urbanización de Campodón y con el arco verde y las vías pecuarias al este de la M-50.
Por su parte, la Vereda de Villaviciosa se extenderá a lo largo de 785 metros y discurrirá paralela al arroyo de la Madre. Esta intervención permitirá reservar suelo para la futura modificación de trazado de una vía pecuaria actualmente interrumpida en parte de su recorrido, además de favorecer la conexión entre Campodón y el margen derecho de la M-50.
El proyecto incorpora la regeneración del arroyo de la Madre y del barranco Pasidre mediante la creación de parques fluviales. ¿Cómo se acometerá esta actuación y qué objetivos persigue?
La regeneración del arroyo de la Madre y del barranco Pasidre responde a la voluntad de todos los agentes que conformamos Retamar de recuperar estos cauces que actualmente cuentan con muy poco caudal y transformarlos en espacios de gran valor del nuevo barrio. La actuación contempla la creación de dos grandes parques fluviales de carácter forestal que permitirán poner en valor estos espacios y mejorar su función ambiental. Estos parques también contribuirán a consolidar los corredores verdes dentro del desarrollo, conectando espacios naturales, zonas peatonales y carriles bici.
El objetivo es que estos cauces pasen a formar parte activa de la naturaleza de Retamar. Para ello, se prevé que el aporte de agua sea a través de la lluvia, gestionado mediante soluciones sostenibles que favorecerán la regeneración de los ecosistemas asociados. En concreto este cauce, marca la senda a través del término de Villaviciosa hacia el Parque natural del Guadarrama, lo que sin duda pone en valor los itinerarios desde el ámbito
Relacionada con la anterior cuestión, ¿qué papel desempeñan los sistemas de drenaje sostenible en la gestión del agua de Retamar?
Los sistemas de drenaje sostenible serán una pieza clave dentro de las actuaciones medioambientales de Retamar. El proyecto contempla la implantación de cuatro tanques de tormentas que permitirán laminar el agua de lluvia y favorecer su vertido controlado al entorno natural del arroyo de la Madre y del barranco Pasidre. Esta solución permite gestionar el agua de forma más eficiente, evitando que la lluvia se absorba de manera directa y desordenada por el terreno, y facilitando que pueda contribuir a la regeneración de los cauces.
Además, la incorporación de este tipo de sistemas de drenaje sostenible, fundamentalmente situados en los ecoparkings refuerza la correcta gestión del desarrollo frente a episodios de lluvia críticos, mejora el comportamiento hidráulico del ámbito y favorece una relación más equilibrada con el ciclo natural del agua.
La plantación de arbolado es otro de los puntos más relevantes en un desarrollo urbanístico de este tipo. ¿Cómo se ha abordado esta actuación desde el punto de vista ambiental?
La plantación de arbolado nuevo se ha concebido como una actuación esencial para mejorar el entorno y la calidad ambiental. El proyecto contempla la plantación de hasta 40.000 ejemplares, de más de 50 especies diferentes, entre árboles y arbustos, así como la incorporación de especies adaptadas al entorno de las vías pecuarias, entre ellas pino piñonero, almez, almendro y fresno.
En los parques fluviales, la actuación tendrá también un espacio muy notable. El Parque del Pasidre contará con 942 árboles, mientras que el parque del arroyo de la Madre incorporará 401 ejemplares, logrando un corredor verde muy destacado.
Esta actuación va a mejorar la calidad paisajística, reforzará la biodiversidad, va a permitir generar espacios de sombra, contribuirá a la reducción de islas de calor y creará espacios más saludables y agradables para los ciudadanos.
Retamar plantea una conexión directa con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. ¿Cómo se materializa esta integración?
La integración de Retamar con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama se materializa a través de la reforestación de dos parques lineales en las zonas de los cauces y de la continuidad de las zonas verdes del desarrollo con los espacios naturales que se ubican en el entorno. Esta conexión constituye uno de los principales valores del sector, ya que permitirá establecer una comunicación directa desde el barrio hasta el parque natural.
Este planteamiento evita que la conexión con la naturaleza dependa exclusivamente del coche y los vecinos podrán desplazarse desde el ámbito residencial hasta el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama mediante recorridos integrados en la propia infraestructura verde del desarrollo. De este modo, se refuerza la idea de que todos los vecinos tengan una bicicleta en su hogar y puedan desplazarse directamente sin necesidad de coger el coche.
Otro de los puntos más interesantes es cómo el desarrollo apuesta desde su concepción por la movilidad sostenible. ¿Cómo contribuye este tipo de medidas a reducir el impacto ambiental?
La movilidad sostenible es otro de los elementos que definen el modelo urbanístico de Retama. El desarrollo incorporará 7 kilómetros de carril bici y cerca de 6 kilómetros de sendas peatonales, lo que permitirá fomentar desplazamientos cotidianos sin necesidad de coger el coche y favorecerá la actividad física.
El proyecto también contempla eco-parkings en calles transversales, concebidos como bolsas de aparcamiento integradas junto a zonas verdes y edificios. Esta solución permite ordenar el estacionamiento y disminuir su impacto visual dentro del barrio. Los eco-parkings incorporarán puntos de recarga para vehículos eléctricos, reforzando un modelo de bajas emisiones. Estos aparcamientos contarán con pavimentos permeables que permitirán el crecimiento de vegetación y la delimitación de los propios espacios de estacionamiento dispondrán de vegetación autóctona.
Más allá de estas actuaciones, ¿qué otras medidas se incorporan en el desarrollo urbanístico en materia de sostenibilidad y eficiencia energética?
Además de las actuaciones ambientales explicadas, Retamar incorpora otras medidas como la instalación de redes de alumbrado público de alta eficiencia mediante luminarias LED con sistemas de regulación de flujo, lo que permitirá optimizar el consumo energético del alumbrado y minimizar la contaminación lumínica.
El proyecto ha sido diseñado para garantizar altos estándares de sostenibilidad tanto durante la fase de ejecución de las obras como en el mantenimiento posterior del desarrollo. Además, los promotores que forman parte del desarrollo cuentan con una consolidada experiencia en el sector, especialmente en materia de edificación sostenible, lo que garantiza que las viviendas contarán con los más altos estándares de eficiencia energética.
¿Cómo va a contribuir todas estas medidas en materia de sostenibilidad a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos?
Retamar de la Huerta combina desarrollo de nueva vivienda, conexión con la naturaleza, movilidad sostenible y espacio público de calidad. El proyecto apuesta por un urbanismo amable y concebido a escala humana, alejado de las grandes manzanas, con amplias zonas verdes integradas en el conjunto del barrio y una apuesta por viviendas abiertas al espacio público y con zonas verdes alrededor.
La presencia de 30 hectáreas de zonas verdes, parques fluviales, sendas peatonales y carriles bici permiten que la naturaleza forme parte de la vida cotidiana de los residentes. Este diseño favorece hábitos más saludables, promueve la actividad física y genera espacios de paseo y encuentro al aire libre.
En un contexto donde la sostenibilidad es un elemento cada vez más demandado por los ciudadanos, ¿cómo se posiciona Retamar de la Huerta en el mercado?
Este proyecto se posiciona como un desarrollo urbanístico diferencial por su capacidad para combinar crecimiento residencial y respeto por la naturaleza. El valor de Retamar reside en cómo un barrio de 3.500 viviendas puede mejorar ambientalmente la situación preexistente, generando un ámbito urbanístico que eleva la calidad de vida de los ciudadanos y mejora los valores ambientales.
En el mercado residencial, este planteamiento permite presentar Retamar como una alternativa a los modelos urbanísticos centrados en el crecimiento expansivo y que apuestan por las grandes avenidas y las super manzanas residenciales. Frente a esta propuesta, Retamar ofrece un equilibrio entre la proximidad a Madrid, a tan solo 20 minutos, la disponibilidad de servicios urbanos y una conexión directa con la naturaleza.
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