El 90% de nuestro tiempo transcurre en espacios interiores, pero la mayoría de los edificios en nuestro país no cuenta con un aislamiento adecuado, lo cual incide negativamente en el bienestar y confort de las personas. Tal como pone de manifiesto la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aumento del nivel de ruido se asocia directamente con un mayor riesgo de hipertensión. Además, múltiples estudios destacan el estrés o ansiedad como algunas de las principales repercusiones del ruido para la salud de las personas, lo que repercute en la concentración, la calidad del sueño y el bienestar físico y emocional.
En un contexto en el que impera el ruido, con elevados niveles tanto diurnos como nocturnos, especialmente en los grandes núcleos urbanos, la sociedad española cada vez está más sensibilizada con esta problemática.
En este sentido, en España, según los últimos datos disponibles del INE, el ruido genera problemas a más del 23% de la población española. Se trata de una situación que incide en la población a nivel global, ya que, en el conjunto de Europa, según el “Informe sobre el ruido ambiental en Europa 2025” de la European Environment Agency (EEA), más del 20% de los ciudadanos están expuestos a niveles de ruido perjudiciales, especialmente generados por el transporte por carretera. De hecho, el tráfico es la fuente más extendida de ruido, exponiendo a 92 millones de personas a niveles por encima del umbral de 55 dB para el período de la noche.
Tal como explica Miguel Ángel Gallardo, Business Unit Director de ROCKWOOL Peninsular: “El ruido constituye un enemigo invisible para la salud en nuestro país, afectando a la calidad de vida de millones de ciudadanos, por eso, es fundamental apostar por un correcto aislamiento en el parque residencial. Aplicar sistemas de aislamiento acústicos, como la lana de roca, es clave para reducir de manera significativa el ruido interior. De hecho, nuestras mediciones demuestran que al aislar una pared divisoria con lana de roca se puede llegar a oír la mitad del ruido procedente de otras habitaciones, en comparación con la misma pared sin aislamiento”.
Un óptimo aislamiento en los edificios, clave para el confort
Promover un aislamiento de calidad en la edificación es esencial para luchar contra la problemática del ruido en las viviendas de nuestro país, garantizando el bienestar y confort de los habitantes, además de proporcionar otros importantes beneficios como un mayor ahorro energético y una mejor protección frente a incendios.
Materiales como la lana de roca permiten un adecuado aislamiento acústico y térmico, contribuyendo a crear espacios con unas condiciones acústicas óptimas, pero también con un consumo de energía eficiente. El aumento de densidad mejora el aislamiento acústico, lo que permite adaptar los productos a diferentes niveles de absorción sonora y a las necesidades específicas de insonorización de edificios con distintos usos.


