Ante los retos de acceso a la vivienda y la necesidad de impulsar la rehabilitación de edificios y la regeneración de barrios y ciudades, los expertos reclaman una mayor implicación y colaboración de todos los agentes del sector en la integración de criterios de salud y bienestar y su incorporación en las políticas de vivienda y transformación urbana. Esta ha sido una de las principales conclusiones del III Congreso Nacional de Arquitectura Saludable, celebrado ayer en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), que ha reunido a representantes de las instituciones europeas, el Gobierno, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, la medicina, la arquitectura, el urbanismo y la industria.
- Los expertos piden que la salud pase de las estrategias a la normativa y la financiación
- Pasamos el 90 % de nuestra vida en interiores: la salud también depende de los edificios
- Regenerar barrios para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida
- Las empresas reclaman criterios comunes y financiación estable
- El OAS presenta nuevas herramientas para medir y mejorar la salud de los espacios
Organizado por el Observatorio de Arquitectura Saludable (OAS), bajo el lema «Rehabilitar y Regenerar para Cuidar». El Congreso ha sido además, uno de los eventos pioneros en certificarse como “Evento Saludable” aplicando los principios que defiende el OAS.
El Congreso se celebra en un momento decisivo para las políticas de vivienda y transformación urbana en España. El Gobierno presentó en diciembre de 2025 a la Comisión Europea el proyecto del Plan Nacional de Renovación de Edificios (PNRE), que contempla más de 200 actuaciones y persigue reducir un 25 % el consumo energético residencial para 2030, respecto a 2020. Con la presentación del plan definitivo, los expertos han defendido aprovechar este proceso para reforzar la incorporación de criterios de salud medibles y verificables a las políticas de rehabilitación.
Además, este desafío cobra especial relevancia en un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda y la necesidad de avanzar hacia un nuevo modelo residencial que responda a las necesidades presentes y futuras de la población.
Los expertos piden que la salud pase de las estrategias a la normativa y la financiación
La necesidad de trasladar la evidencia científica a las políticas públicas, la regulación y las decisiones de inversión ha sido una de las principales conclusiones del Congreso.
Durante la mesa institucional, Marcos Ros Sempere, eurodiputado y miembro de la Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo, destacó el protagonismo creciente de la vivienda en la agenda europea y defendió que las estrategias de rehabilitación y regeneración urbana se traduzcan en inversiones y actuaciones concretas que lleguen a todos los territorios, evitando que la salud y la calidad de vida dependan del lugar de residencia.
Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, Sonia Hernández, subdirectora general de Políticas Urbanas, subrayó el papel de la Agenda Urbana Española como instrumento para integrar la salud en la planificación de las ciudades, promoviendo espacios públicos más verdes, accesibles, preparados para las temperaturas extremas y capaces de favorecer la convivencia intergeneracional.
Por su parte, Manuel Martínez-Sellés, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, defendió una mayor colaboración entre medicina, arquitectura y urbanismo para impulsar ciudades que fomenten la actividad física, reduzcan la contaminación y faciliten el acceso a espacios verdes.
Desde la Comunidad de Madrid, Ana Cabrero López, directora general de Infraestructuras Sanitarias, recordó que la arquitectura siempre ha estado vinculada a las necesidades humanas y defendió recuperar esa función esencial mediante el diseño de espacios más humanos, capaces de cuidar y adaptarse a las necesidades de la población.
La accesibilidad universal fue otro de los desafíos abordados. Isabel Calzas, subdirectora general de Accesibilidad del Ayuntamiento de Madrid, presentó datos de un estudio de TK Elevator según el cual el 54,4 % de las personas encuestadas modifica sus rutas habituales por problemas de accesibilidad y el 44 % evita determinadas zonas. Calzas defendió su incorporación transversal al diseño y la transformación de los edificios y las ciudades.
En el ámbito de la financiación europea, Carmen Devesa, directora de Innovación e Internacionalización de AEICE, destacó las oportunidades que ofrece la Nueva Bauhaus Europea para incorporar indicadores de salud y bienestar a la evaluación y financiación de proyectos. La convocatoria de 2026, dotada con 101,1 millones de euros y abierta hasta el 1 de diciembre, contempla iniciativas innovadoras para avanzar hacia barrios más sostenibles, inclusivos y saludables.
Pasamos el 90 % de nuestra vida en interiores: la salud también depende de los edificios
Las ponencias científicas pusieron de manifiesto la importancia de factores ambientales que habitualmente reciben menos atención que el consumo energético.
Miguel Ángel Bañares, doctor en química y profesor de investigación del CSIC, recordó que las personas pasamos alrededor del 90 % de nuestra vida en espacios interiores y advirtió de que no podemos elegir lo que respiramos, que respiramos entre 10.000 y 12.000l de aire al día, y que mejorar el aislamiento térmico sin garantizar una ventilación adecuada puede comprometer la calidad del aire. La humedad, el moho, las partículas y los compuestos químicos presentes en los hogares son factores que deben considerarse en los proyectos de rehabilitación.
Elisabet Silvestre, doctora en biología especialista en biohabitabilidad, alertó del desfase entre la evidencia científica sobre los efectos de determinados materiales y su incorporación a la normativa. Reclamó una mayor armonización europea de los límites de exposición y los requisitos aplicables a los materiales de construcción, especialmente para proteger a colectivos vulnerables como la infancia.
Por su parte, Juan Negreira, doctor en Ingeniería Vibroacústica y miembro del Comité de Asesoría Científica del OAS, destacó los efectos del ruido sobre el descanso, el aprendizaje y la concentración, y pidió aprovechar las inversiones en rehabilitación para mejorar las condiciones acústicas de los edificios.
Alfonso Guillén, de Lutron, y Miguel Ángel García, de Normagrup Technology, destacaron el papel de la iluminación inteligente y la tecnología en la creación de edificios más saludables. Ambos defendieron soluciones capaces de adaptar la iluminación y las condiciones ambientales a las necesidades de las personas, aprovechando la luz natural y mejorando el confort, el bienestar y la eficiencia energética. Subrayaron la importancia de avanzar hacia edificios que no solo reduzcan su consumo energético, sino que también contribuyan activamente a la salud de sus ocupantes.
Por último, Paula Gómez Vela, doctora en biomedicina y directora del Grupo de Trabajo de Neuroarquitectura y Evidencia Científica del OAS, destacó cómo la neuroarquitectura y la biofilia pueden contribuir a reducir el estrés, mejorar el bienestar emocional y favorecer la salud mental, defendiendo la integración de la naturaleza en el diseño y la rehabilitación de edificios y ciudades.
Regenerar barrios para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida
La regeneración urbana ha ocupado un lugar destacado en el Congreso, especialmente en la mesa «Madrid 2050», moderada por Ángela Baldellou, directora general del COAM, en la que se abordó el papel del urbanismo como herramienta de prevención sanitaria.
Los participantes coincidieron en que la salud de las personas no depende únicamente de las condiciones de sus viviendas, sino también de los barrios en los que viven, su accesibilidad, la proximidad de servicios, la calidad de los espacios públicos, la presencia de naturaleza y las oportunidades para caminar, relacionarse y desarrollar una vida activa.
Antonio Franco, de la Alianza Médica por la Salud Planetaria, defendió la necesidad de integrar la arquitectura y el urbanismo en las estrategias de medicina preventiva y reforzar la colaboración entre profesionales sanitarios, arquitectos y responsables de la planificación urbana para «vivir mejor y más».
Desde el ámbito de la financiación, Rocío Santiago, de la Unión de Créditos Inmobiliarios, subrayó la importancia de impulsar soluciones que permitan adaptar las viviendas a los cambios demográficos.
Por su parte, Sonia Puente Landázuri, coordinadora general de Urbanismo y Espacio Público del Ayuntamiento de Getafe, destacó la importancia de las agendas urbanas y la planificación estratégica a largo plazo para avanzar hacia ciudades más resilientes, inclusivas y conectadas con los espacios naturales.
En esta misma línea, Almudena Cano, de Metrovacesa, presentó un caso real de regeneración urbana centrada en el bienestar en Valencia, evaluado mediante indicadores que contemplan el transporte, la accesibilidad, los servicios, los espacios verdes, la prevención del efecto isla de calor, la participación ciudadana y la prevención de la soledad no deseada.
El Congreso reconoció además al proyecto Impulso Verde de Lugo con el Reconocimiento MAPEI–OAS al Proyecto de Rehabilitación y Regeneración Saludable, como ejemplo de integración de sostenibilidad y salud, recursos locales, infraestructura verde y planificación urbana.
Las empresas reclaman criterios comunes y financiación estable
La mesa empresarial, en la que participaron Inés Perea, directora general de Jazz Pharmaceuticals Iberia; Clemente González Soler, presidente de Alucoil; Andreas Fleischhauer, director general de MAPEI España; y Óscar del Río, director general de Knauf Insulation, abordó el papel de las empresas en la transformación de edificios, barrios y ciudades más saludables.
Los participantes coincidieron en que incorporar la salud y el bienestar puede convertirse en un factor de innovación y competitividad, pero reclamaron reglas claras, indicadores comparables y financiación que facilite la rehabilitación del parque inmobiliario y la regeneración urbana.
La colaboración entre administraciones públicas, arquitectos, fabricantes, promotores y profesionales sanitarios fue identificada como una condición esencial para acelerar la aplicación de soluciones que contribuyan a mejorar la salud y la calidad de vida.
El OAS presenta nuevas herramientas para medir y mejorar la salud de los espacios
El Congreso ha sido también el escenario de presentación de tres proyectos estratégicos del Observatorio de Arquitectura Saludable.
El primero es el primer tomo de la Guía de Arquitectura Saludable, una publicación que reúne conocimiento científico y recomendaciones técnicas sobre los principales indicadores del entorno construido que influyen en la salud y el bienestar de las personas.
El OAS ha presentado asimismo la Ficha de Recomendaciones de Espacios Educativos Saludables, orientada a mejorar las condiciones ambientales y el bienestar en los centros educativos, y una nueva página web de certificación de Eventos Saludables, que permitirá evaluar más de 120 criterios relacionados con la calidad ambiental, la accesibilidad, el confort y el bienestar de los asistentes.
Con estas iniciativas, el Observatorio pretende facilitar la aplicación de criterios de salud medibles y verificables en el diseño, la construcción, la rehabilitación y el uso de los espacios.
Rita Gasalla, presidenta del Observatorio de Arquitectura Saludable, puso de relieve las alianzas que habían surgido durante la jornada y sintetizó el propósito del Congreso en la necesidad de seguir colaborando instituciones, arquitectos, científicos, promotores e industria en aprovechar la necesidad de más cantidad de vivienda y rehabilitación, para avanzar hacia políticas de vivienda y transformación urbana en las que edificios y ciudades tengan como objetivos fundamentales la salud y bienestar de las personas.
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