El hospital especializado en Trastornos del Neurodesarrollo permite compaginar el colegio o el instituto por la mañana con un tratamiento terapéutico intensivo por la tarde, sin que los menores tengan que interrumpir su escolarización.
Ita Salud Mental, la red asistencial especializada en salud mental del grupo Clariane, pone en marcha en Sevilla su primer hospital de tarde, un recurso dirigido a jóvenes de entre 12 y 18 años con trastorno del espectro autista (TEA) de grado 1, trastornos del espectro alcohólico fetal, TDAH o discapacidad intelectual leve.
A diferencia de los hospitales de día, que habitualmente ocupan toda la jornada, esta nueva unidad funciona en horario de tarde, de 14:00 a 20:00 horas y de lunes a viernes. Esto permite a los menores asistir a su colegio o instituto por la mañana y recibir, por la tarde, un tratamiento terapéutico intensivo, sin tener que renunciar a su escolarización ni a su vida social habitual. «El Hospital de Tarde nos permite ofrecer una atención especializada e intensiva en un horario que se adapte a la vida de los jóvenes y sus familias, sin perder de vista su escolarización y su día a día. Es una forma de acompañarlos de manera integral y a la vez cercana, respetando sus ritmos y necesidades y el de aquellos que los cuidan», explica Adrián Torres, director de centro.
El hospital de tarde, ubicado en la calle Fernández de Ribera, 32, cuenta con 15 plazas y un equipo multidisciplinar que combina terapia grupal, psicopedagogía y seguimiento médico. Cada semana, el plan terapéutico incluye sesiones grupales centradas en la regulación emocional, las habilidades sociales, la mentalización y el trabajo familiar, además de un espacio diario de psicopedagogía. El seguimiento se completa con visita psicológica semanal, visita psiquiátrica quincenal, visita y terapia de grupo familiares, y una coordinación continua con el centro escolar de cada joven.
Un modelo centrado en la vida diaria del adolescente
El programa está orientado a trabajar aspectos como la regulación emocional, conductual y sensorial, el aislamiento social, las dificultades académicas y escolares, la adquisición de habilidades básicas e instrumentales para la vida diaria, y el uso problemático de pantallas y videojuegos. El objetivo es que cada joven pueda seguir avanzando en su día a día -en el colegio, en casa, con sus amigos- mientras recibe un tratamiento intensivo y estructurado.
«No podemos olvidar que las personas con trastornos del neurodesarrollo tienen, más allá de su diagnóstico, una historia de vida, una familia y experiencias y aprendizajes, tanto positivos como difíciles, que pueden influir en su bienestar emocional. Sin embargo, muchas veces se enfrentan a más experiencias complicadas, a dificultades para comprender y gestionar lo que sienten y a entornos rígidos que no se adaptan a su forma de ser y de relacionarse con el mundo. Todo ello puede contribuir a una mayor presencia de otras dificultades de salud mental y hace necesario ofrecer un espacio terapéutico que parta de sus necesidades y se adapte a cada persona. En Ita los acompañamos a lo largo de la vida, atendiendo tanto a sus necesidades de neurodesarrollo como a las dificultades de salud mental que puedan aparecer. Esta visión impulsa nuestra expansión de los centros de neurodesarrollo en Andalucía, con un centro en Málaga, una nueva apertura en Sevilla y, próximamente, también en otros territorios», explica Eva Rubio, coordinadora de neurodesarrollo de Ita.
Con este nuevo recurso, Ita Salud Mental apuesta por un modelo de atención que busca integrarse en la vida de los jóvenes y sus familias, y no detenerla. La posibilidad de mantener la escolarización, las relaciones sociales y las rutinas habituales mientras se recibe un tratamiento intensivo responde a una premisa: cuidar la salud mental también significa facilitar que cada persona pueda seguir desarrollando su proyecto de vida.
Hacer que el tratamiento sea lo más fácil posible, reducir su impacto en el día a día y acompañar a cada joven sin apartarle de aquello que forma parte de su vida es uno de los objetivos de este modelo. Porque recibir atención en salud mental no tiene por qué significar poner tu vida en pausa.
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