Caja Ingenieros, cooperativa de crédito de servicios financieros y aseguradores, y en el marco de su compromiso con la educación financiera, el asesoramiento y la promoción de hábitos de ahorro, ofrece recomendaciones y herramientas útiles para acompañar a las familias a gestionar mejor sus finanzas y prevenir situaciones de sobreendeudamiento. De hecho, el regreso a la rutina escolar nos recuerda la importancia de tener una economía familiar planificada y ordenada, pero también transmitir y promover la educación financiera, la cultura de planificación y responsabilidad en asuntos financieros entre los jóvenes para poder tomar decisiones con criterios y mirando a medio y largo plazo.
Septiembre como punto de partida
Según la entidad, el inicio del curso escolar puede ser una oportunidad para revisar el presupuesto familiar, anticipar nuevos gastos y establecer objetivos de ahorro para los meses siguientes. Una de las referencias que puede ayudar a organizar los ingresos es la regla 50/30/20: asignar aproximadamente el 50 % a necesidades básicas, el 30 % a gastos personales o de ocio y el 20 % al ahorro o reembolso de deudas, adaptando esta distribución a la situación de cada hogar.
Los expertos de Caja Ingenieros afirman que es recomendable planificar las compras para el curso, comparar precios y reutilizar materiales en buen estado para evitar concentrar todos los gastos en septiembre. Al mismo tiempo, revisar los objetivos de ahorro y contar con un fondo de reserva equivalente a entre tres y seis meses de gastos básicos ayuda a afrontar imprevistos con más confianza.
Refuerza la educación financiera desde casa
El inicio del curso escolar también permite incorporar la educación financiera a las rutinas familiares y aprovechar las decisiones económicas diarias como una oportunidad de aprendizaje para los jóvenes. Planificar la compra de material escolar, evaluar diferentes opciones o establecer prioridades son situaciones cotidianas que ayudan a introducir conceptos como el presupuesto, el ahorro y el consumo responsable. Involucrar a niños y jóvenes, según su edad, en estas decisiones contribuye al desarrollo de autonomía, criterios y hábitos financieros saludables, habilidades que serán útiles a lo largo de toda su vida.
Entre los 11 y 16 años, cuando los jóvenes empiezan a gestionar pequeñas cantidades de dinero y a tomar decisiones más autónomas, se pueden introducir herramientas prácticas como la elaboración de presupuestos, la fijación de objetivos de ahorro y la previsión de gastos.
La gestión del consumo digital (suscripciones, compras dentro de la app o contenido de pago) también es una oportunidad para promover un consumo más consciente. En esta etapa, también se pueden introducir conceptos como el interés compuesto, el equilibrio entre gasto y ahorro y la importancia de contar con un colchón financiero para afrontar imprevistos.
Para los jóvenes que están en los últimos años de sus estudios o que comienzan a incorporarse al mercado laboral -aproximadamente desde los 17 años-, septiembre también puede suponer el inicio de una nueva etapa. Empezar a trabajar, recibir su primer ingreso o tomar decisiones relacionadas con estudios, movilidad o futuros proyectos requiere mayor autonomía financiera.
Según la entidad, en esta etapa es importante pasar del ahorro a la planificación, definiendo objetivos, plazos y recursos necesarios. También es recomendable introducir conceptos relacionados con nóminas, impuestos, retenciones y seguridad digital, así como darles espacio para tomar sus propias decisiones y desarrollar autonomía en la gestión de sus recursos.
Revisar el estado de tu salud financiera
Caja Ingenieros proporciona a sus socios y socias diversas herramientas para comprender mejor su situación financiera y tomar decisiones con una perspectiva más amplia. Entre ellas se encuentra el Indicador de Salud Financiera, que analiza aspectos como ingresos, gastos, ahorro y deuda, y ofrece recomendaciones orientadas a mejorar hábitos financieros.
A través del servicio Mis Finanzas, disponible en BancaONLINE y BancaMOBILE, los miembros pueden consultar y categorizar sus movimientos, monitorizar su presupuesto y detectar posibles áreas de mejora. Además de estas funcionalidades, hay simuladores de ahorro e inversión, alertas personalizadas y acceso a asesoramiento especializado para planificar las finanzas a corto, medio y largo plazo.
Este conjunto de recursos permite afrontar el inicio del curso escolar con una planificación más ordenada y tomar decisiones financieras según las necesidades y objetivos de cada familia.
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