La industria de la movilidad vive uno de los procesos de transformación más profundos de su historia reciente. La necesidad de impulsar un crecimiento económico verdaderamente sostenible ha situado a fabricantes, proveedores y reguladores ante decisiones que marcarán el futuro del sector durante las próximas décadas.
Desde Teknia, como compañía industrial global especializada en la fabricación de soluciones de movilidad, defendemos con convicción una premisa fundamental: la neutralidad tecnológica es el único camino viable para avanzar hacia una descarbonización realista, eficiente y socialmente equilibrada.
Esta neutralidad implica tener en cuenta a todas las soluciones de motorización para los vehículos que sean más eficientes y sostenibles. Así, defendemos que este principio, el de la neutralidad tecnológica, debe guiar tanto la regulación como las estrategias empresariales, y constituye un pilar clave de nuestra posición en materia de sostenibilidad. Limitar la transición exclusivamente al vehículo eléctrico supone un riesgo para el empleo, la competitividad y la autonomía tecnológica europea. Y hoy es necesario proteger a la industria europea más que nunca.
Europa no debe renunciar a los motores de combustión de alta eficiencia mientras se desarrollan combustibles limpios y sostenibles. Una transición realista exige integrar la combustión eficiente y los combustibles renovables como parte estructural de la solución, especialmente en aquellos segmentos donde la electrificación total es difícil.
Además, no debemos perder de vista la competitividad ya que nos movemos en una economía global y en una industria como la de la automoción, debemos ser capaces de ser sostenibles y competitivos. En ese camino, la neutralidad tecnológica es una gran aliada. No puede haber sostenibilidad sin competitividad, eso es la defunción de la industria.
La diversidad del sector de la automoción exige que mantengamos abiertas múltiples soluciones. En los últimos años, el debate público se ha ido polarizando, contraponiendo la electrificación con otras alternativas como los combustibles renovables o las tecnologías híbridas. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja. La huella ambiental de un vehículo depende de múltiples factores como el mix energético que necesita para moverse, la infraestructura disponible, el ciclo de vida de los materiales, de la intensidad de uso o de las necesidades específicas de movilidad de cada territorio y, no menos importante, dónde se producen los componentes, con qué fuentes de energía operan esas empresas, qué condiciones laborales tienen o cuán de lejos se encuentran desde el origen a su lugar de montaje o destino.
La neutralidad tecnológica es, por tanto, una condición imprescindible para adaptar la descarbonización a las circunstancias concretas de cada mercado y para evitar enfoques uniformes que no responden a esta diversidad. Nosotros creemos que adoptar este enfoque permite reducir emisiones de forma efectiva en diferentes contextos, fomenta la innovación constante al evitar que la regulación favorezca artificialmente determinadas tecnologías, garantiza la competitividad industrial y preserva el acceso universal a la movilidad.
Como proveedor global que somos, trabajamos con clientes que están abordando estrategias diversas y que requieren un acompañamiento flexible y técnicamente solvente. La neutralidad tecnológica nos permite ofrecer soluciones adaptadas a cada escenario y anticipar tendencias sin comprometer la viabilidad de nuestra cadena de valor.
Está claro que la sostenibilidad ha pasado de ser un ámbito periférico para convertirse en un elemento estructural en la gestión de cualquier organización industrial. Las compañías tenemos la responsabilidad de integrar los criterios ESG en la toma de decisiones estratégicas, en la planificación a largo plazo y en la definición del modelo de negocio. A la vez, exigimos a los reguladores que pongan en valor nuestro esfuerzo en sostenibilidad frente a la competencia que no está regulada de la misma forma y que, de alguna forma, compite con ventaja.
La visión de Teknia de la sostenibilidad
En Teknia buscamos garantizar la sostenibilidad de nuestro propio desempeño operativo. Esto implica reducir nuestras emisiones, optimizar el uso de recursos y reforzar la seguridad y el bienestar de nuestro equipo. Al mismo tiempo, queremos contribuir de manera activa a la sostenibilidad del sector de la automoción mediante las soluciones que fabricamos y el impacto positivo que generamos en nuestra cadena de valor. Somos una de las pocas compañías industriales españolas que llevan más de 15 años, no solo midiendo su huella de CO2, sino con targets agresivos de reducción anuales que hemos ido cumpliendo año tras año.
Esta visión se traduce en inversiones continuadas en tecnologías cada vez más eficientes, en la modernización de nuestras plantas, en la adopción de nuevos modelos de producción y en la puesta en marcha de planes de transición energética que nos permitan alinear nuestra actividad con los objetivos climáticos.
Asimismo, participamos de forma constructiva en el debate público, aportando una perspectiva técnica y realista a un diálogo que debe basarse en evidencia científica y en un profundo conocimiento de la operativa industrial. Como compañía con una trayectoria consolidada de más de 30 años de actividad sabemos que la innovación es el motor que permitirá una movilidad más sostenible, como ha ocurrido durante toda la historia.
La neutralidad tecnológica facilita una transición equilibrada
Por ejemplo, estamos desarrollando componentes y soluciones para mejorar la eficiencia de vehículos de diversas motorizaciones y, de esta manera, estamos siendo testigos de que la neutralidad tecnológica exige precisamente esta innovación permanente, orientada a mejorar el rendimiento ambiental del conjunto de tecnologías disponibles y no únicamente de una de ellas.
La sostenibilidad de la movilidad: un enfoque pragmático
La neutralidad tecnológica facilita esta transición equilibrada, ya que evita disrupciones bruscas que puedan poner en riesgo la inversión o el empleo. Al permitir que convivan distintas soluciones se genera un entorno de competencia tecnológica que impulsa la innovación y posibilita opciones más accesibles y eficientes para los consumidores. El objetivo debe ser una descarbonización efectiva, no una transición acelerada a cualquier coste.
La regulación y la adaptación a la innovación
Para lograrlo, es imprescindible que la regulación esté alineada con la realidad industrial y con el ritmo del avance tecnológico. Los ciclos de innovación prácticamente nunca se ajustan a los ciclos políticos, y por ello es fundamental que las decisiones normativas se basen en análisis rigurosos y en un diálogo enriquecedor entre administraciones, empresas y sociedad civil. La neutralidad tecnológica exige marcos regulatorios flexibles, que permitan la adaptación de las tecnologías a medida que evolucionan y que integren el análisis del ciclo de vida completo de los productos para evitar soluciones que resulten menos sostenibles cuando se evalúan en su conjunto.
La movilidad del futuro será más sostenible, más eficiente y más integradora. Pero alcanzar ese futuro exige un enfoque pragmático, que reconozca la complejidad del desafío y que valore la importancia de combinar todas las alternativas disponibles. La neutralidad tecnológica no es únicamente una posición estratégica para la industria: es un compromiso con la responsabilidad, un ejercicio de rigor técnico y una apuesta por una transición climática viable para las personas, para las empresas y para el planeta.
En Teknia seguiremos impulsando esta visión desde nuestra posición como socio global de fabricación en la industria de automoción. Continuaremos invirtiendo en innovación, fortaleciendo nuestros estándares ESG y promoviendo un diálogo constructivo con todos los actores del ecosistema para contribuir a un sector de la automoción más sostenible y competitivo.
La movilidad es un elemento esencial para nuestras sociedades. Asegurar su sostenibilidad no depende de una única tecnología, sino de la combinación inteligente de todas ellas. En esa diversidad reside nuestra mejor oportunidad para avanzar hacia un futuro más sostenible, más justo y próspero. En Teknia somos orgullosos fabricantes, con una fuerte base industrial en Europa, y queremos seguir siéndolo. Para ello necesitamos que el camino sea claro y abierto y que fomente la innovación en todos los sentidos, sin dejar a nadie fuera.


