En un mundo donde la sostenibilidad se ha convertido en un objetivo principal, WFS se posiciona a la vanguardia del sector del handling aeroportuario con una ambiciosa aspiración: alcanzar la neutralidad en carbono en 2040 y sentar las bases para lograr el Net Zero Carbon en 2050.
La dirección de la compañía ha impulsado un sólido plan medioambiental, respaldado por proyectos corporativos de alto impacto. Entre las iniciativas más destacadas se encuentra la electrificación de la flota de equipos, tanto en terminales de carga como en servicios de asistencia en tierra. Este cambio ha permitido sustituir el gasoil por electricidad de origen renovable, logrando una reducción significativa de emisiones de CO₂: de 932 kg por tonelada de mercancía gestionada en 2024 a 639 kg en 2025.
La apuesta por la energía limpia se refuerza con la instalación de paneles solares —ya operativos en la Nave 4 de Madrid y en proyecto para la Nave 1 de Madrid y el centro de Barcelona— y la utilización de iluminación LED en todos los centros de trabajo. Adicionalmente, en nuestras instalaciones se están implementando sensores de luz crepuscular en fachadas y sensores de movimiento en oficinas, optimizando el consumo energético.
El compromiso con la economía circular se refleja en la segregación y reciclaje de materiales de paletización, así como en proyectos piloto para el uso de plásticos biodegradables y pallets de cartón, reduciendo así el consumo de madera.
En el ámbito de la compensación de emisiones, WFS ha llevado a cabo la plantación de miles de árboles en Ávila, compensando más de 1.300 toneladas de CO₂ en los últimos años.
Nuestra responsabilidad medioambiental se materializa a través de compromisos públicos, la empresa registra su huella de carbono en el Ministerio para la Transición Ecológica y cuenta con la certificación ISO 14001:2015, que avala la mejora continua en el desempeño ambiental y la eficiencia energética. Desde 2018, la Memoria de Sostenibilidad de WFS es auditada por una entidad independiente, garantizando transparencia y rigor en la gestión ambiental. Así, la compañía demuestra que la sostenibilidad no es solo un objetivo, sino una realidad tangible y medible.
Pero en WFS entendemos la sostenibilidad como un compromiso que va mucho más allá de la gestión ambiental. En nuestro sector, donde miles de operaciones diarias requieren coordinación, seguridad y precisión, la verdadera sostenibilidad se construye poniendo a las personas en el centro, fortaleciendo la diversidad, impulsando la igualdad real y tejiendo alianzas que dejen una huella positiva en la sociedad. Solo así podemos garantizar un futuro resiliente y responsable.
La diversidad es un activo estratégico para WFS. La pluralidad de perfiles, trayectorias y experiencias enriquece nuestra capacidad para adaptarnos a un entorno exigente, global y en constante transformación. Este enfoque se refleja en un hecho que me enorgullece personalmente: el incremento progresivo del porcentaje de mujeres en nuestro Comité de Dirección, un avance que no solo mejora nuestra toma de decisiones, sino que también envía un mensaje claro al sector: el talento femenino es imprescindible para construir organizaciones sólidas y sostenibles.
Este progreso no es casual. Obedece a un trabajo sistemático de identificación de talento, formación, evaluación objetiva y eliminación de sesgos en todos los procesos. En WFS queremos que cada profesional, independientemente de su género, origen o trayectoria, disponga de las mismas oportunidades para asumir posiciones de responsabilidad. La sostenibilidad empieza por la igualdad de posibilidades.
Nuestro Plan de Igualdad es una herramienta viva que guía nuestras actuaciones para garantizar entornos laborales seguros, inclusivos y libres de discriminación. Lo concebimos como un marco práctico en permanente evolución, alineado con las necesidades reales de nuestra plantilla y con los estándares más exigentes del sector. Entre sus pilares destacan: Procesos de selección equitativos, basados en criterios objetivos y transparentes, auditorías salariales periódicas para asegurar la igualdad retributiva entre mujeres y hombres, programas de promoción interna y desarrollo profesional, especialmente para mujeres en áreas operativas donde históricamente han estado infrarrepresentadas, protocolos actualizados de prevención del acoso sexual y por razón de sexo, garantizando espacios laborales seguros, respetuosos y libres de violencia.
La igualdad no se declara: se demuestra. Y nuestro compromiso se refleja en medidas concretas, medibles y alineadas con las expectativas sociales, regulatorias y empresariales actuales. Las organizaciones sostenibles deben ofrecer opciones que permitan equilibrar la vida personal y profesional. Por ello, WFS ha reforzado sus políticas de conciliación con medidas flexibles que responden a realidades diversas: Concreciones y adaptaciones de jornada, facilitando acomos razonables y previsibles, flexibilidad horaria en la entrada y salida cuando la naturaleza del puesto lo permite, teletrabajo, en aquellas funciones compatibles con esta modalidad, sin renunciar a la cohesión ni a la eficiencia operativa y permisos y medidas de corresponsabilidad que facilitan el cuidado, la salud y el bienestar.
Estas políticas no solo benefician a las personas: también potencian la productividad, reducen el absentismo e incrementan el compromiso. Sabemos que un entorno laboral sostenible es aquel que entiende que, detrás de cada uniforme, cada turno y cada operación, hay vidas reales con necesidades reales.
La sostenibilidad social también forma parte esencial de nuestra identidad. Por ello, mantenemos una colaboración estratégica con organizaciones como Cruz Roja, una entidad que comparte con WFS valores fundamentales de igualdad de oportunidades, inclusión y dignidad humana. Esta alianza se traduce en iniciativas de alto impacto como participación en ferias de empleo y job speed dating, ofreciendo orientación profesional, entrevistas ágiles y oportunidades reales de inserción laboral, visitas formativas de alumnos a nuestras instalaciones, acercando la operativa aeroportuaria y mostrando la diversidad de profesiones que existen en el ecosistema aéreo y contratación y promoción de personas pertenecientes a colectivos vulnerables, impulsando carreras profesionales sólidas y sostenibles.
Estas acciones no son filantropía: son sostenibilidad en estado puro. Son la forma en que WFS contribuye, de manera estructural, a reducir desigualdades y fortalecer el tejido social. La Dirección desempeña un papel esencial en la integración transversal de la sostenibilidad. Desde WFS hemos impulsado un modelo de liderazgo que combina visión estratégica con responsabilidad social, asegurando que cada decisión, cada proyecto y cada proceso esté alineado con nuestros valores corporativos. Mirando al futuro, nuestra ambición es clara. Nos comprometemos a seguir avanzando en diversidad y presencia femenina en posiciones de liderazgo. También trabajamos activamente en ampliar las medidas de conciliación, adaptándolas a las demandas de un sector en evolución. Estamos enfocados en reforzar nuestras alianzas con organizaciones sociales para maximizar el impacto positivo. Y, por último, consolidar una cultura empresarial basada en el respeto, la inclusión y la corresponsabilidad.
Porque la sostenibilidad no es un destino, sino un camino que exige coherencia, mejora continua y compromiso. Y en WFS estamos decididos a recorrerlo con determinación, sabiendo que una empresa sostenible es, ante todo, una empresa humana.


