¿Puede una empresa convertir la conciencia ambiental en acción real sobre el territorio? La respuesta es sí: cuando las compañías se implican, logran movilizar a la ciudadanía y transformar la preocupación ambiental en participación concreta. De hecho, tres de cada cuatro españoles estarían dispuestos a sumarse a una recogida de residuos en la naturaleza si ven implicación por parte de las empresas. No se trata de una percepción, sino de una realidad constatada por el VII Observatorio de la Basura en la Naturaleza del Proyecto LIBERA. Este dato confirma que la lucha contra la basuraleza no es un solo un reto ambiental, sino también social y colectivo, en el que la implicación empresarial puede actuar como un verdadero motor de movilización ciudadana.
Este contexto refleja un cambio más amplio. Los desafíos sociales y ambientales son cada vez más complejos y la ciudadanía espera que el papel de las empresas vaya más allá de la generación de valor económico. Para que la implicación empresarial no se diluya en conceptos genéricos, es necesario aterrizarla en el territorio. En la actualidad, más de 500 empresas han colaborado activamente con el proyecto LIBERA, demostrando que la corresponsabilidad es una realidad tangible.
Del compromiso empresarial a resultados visibles
Uno de los problemas ambientales más visibles y cercanos a la ciudadanía es la basuraleza. Esta problemática exige una respuesta que combine conocimiento, prevención y, principalmente, participación. Para lograrlo, articulamos esta colaboración a través de dos ejes de acción directa: jornadas de recogidas de basuraleza, en las que las organizaciones pueden participar en convocatorias públicas o crear recogidas ad-hoc para sus equipos, transformando la conciencia en acción sobre el terreno; y formaciones con impacto ambiental, que consisten en charlas de sensibilización (online o presenciales) que incluyen retos y dinámicas participativas para conectar al equipo con una causa tangible y reforzar el compromiso ESG de la organización.
El impacto de estas acciones ya es medible. Solo en 2025, gracias a la colaboración de las empresas, se registraron 1.838 participaciones, con una total de recogida de casi 12 kg de residuos. Esto demuestra que la implicación corporativa puede traducirse en resultados concretos y visibles, que benefician tanto al entorno natural como a la comunidad que lo habita.
Al mismo tiempo, este tipo de acciones puede consolidar la cultura interna de las organizaciones, al conectar los valores corporativos con experiencias reales y cercanas. El impacto social empresarial, por tanto, no se limita a acciones puntuales, sino que se amplifica cuando existe coherencia, continuidad y una clara orientación a resultados. La verdadera diferencia se logra cuando las empresas movilizan a sus equipos, coordinan esfuerzos con otras entidades y alinean sus iniciativas con las necesidades específicas de cada territorio.
La corresponsabilidad ambiental es, en este sentido, un paso coherente con el momento actual: implica que las empresas, además de asumir el coste de su impacto, también participen activamente en las búsquedas de soluciones junto a administraciones públicas, entidades sociales y ciudadanía. La combinación de recursos corporativos, conocimientos técnicos y motivación social permite que cada iniciativa tenga una repercusión tangible, desde la mejora del entorno físico hasta la transformación cultural de la comunidad.
En este contexto, seguimos teniendo la mano a todas aquellas organizaciones que deseen formar parte de la solución, acompañándolas para que cada acción corporativa se convierta en una acción positiva para su entorno, demostrando que es posible transformar la conciencia en acción concreta, y que la colaboración entre sectores puede generar resultados medibles. La implicación empresarial refuerza la confianza de la comunidad y evidencia que los retos ambientales y sociales solo pueden abordarse desde una responsabilidad compartida. ¿Está tu empresa lista para formar parte de la solución?
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – Impacto social local: Empresas comprometidas con el bienestar de sus comunidades

