1. La UCCI es una organización con más de cuatro décadas de historia. ¿Cómo ha evolucionado desde su fundación y cuál es hoy el trabajo que desarrolla con las ciudades de la región?
La UCCI nació en 1982 y, más de cuatro décadas después, es la principal red de ciudades de Iberoamérica y el puente natural para conectar a las capitales y grandes ciudades de nuestra región. Ese recorrido nos ha dado algo muy valioso: confianza entre ciudades que son muy distintas, pero que comparten retos y aprenden las unas de las otras.
- 1. La UCCI es una organización con más de cuatro décadas de historia. ¿Cómo ha evolucionado desde su fundación y cuál es hoy el trabajo que desarrolla con las ciudades de la región?
- 2. El evento reunirá en Madrid a una treintena de alcaldes y representantes de distintos ámbitos. ¿Qué objetivos se ha marcado la UCCI para esta segunda edición y qué resultados espera que permanezcan una vez finalizado el encuentro?
- 3. La primera edición, celebrada en 2024, puso sobre la mesa cuestiones como la sostenibilidad, la inclusión social, la innovación y la seguridad. Dos años después, ¿qué avances destacaría en la cooperación entre las ciudades iberoamericanas y qué retos siguen pendientes?
- 4. Desde la UCCI se apuesta por compartir experiencias y soluciones entre ciudades con realidades muy diferentes. ¿Cómo se consigue trasladar las buenas prácticas de una ciudad a otra sin perder de vista sus particularidades sociales, económicas y territoriales?
- 5. El encuentro abordará cuestiones como la planificación urbana, la inteligencia artificial, el desarrollo económico local, la cultura, la seguridad y la cohesión social. ¿Cómo puede la cooperación iberoamericana contribuir a que la transformación de las ciudades se traduzca también en mayor sostenibilidad y calidad de vida para la ciudadanía?
- 6. Uno de los principales resultados del encuentro será la Declaración Iberoamericana de alcaldes y alcaldesas. ¿Cómo se puede garantizar que los compromisos y prioridades recogidos en este documento tengan después una aplicación concreta y medible en las ciudades?
- 7. Como secretaria general de la UCCI y concejala delegada de Turismo del Ayuntamiento de Madrid, ¿qué papel considera que deben desempeñar las grandes ciudades para compatibilizar desarrollo económico, proyección internacional y una gestión urbana sostenible e inclusiva?
Nuestro trabajo abarca ámbitos muy diversos —cooperación técnica, formación, innovación, proyección internacional—, siempre con un objetivo común: fortalecer las políticas públicas locales y mejorar la vida de la ciudadanía. Y lo hacemos junto a organismos internacionales, universidades y entidades especializadas, porque ninguna ciudad puede sola con retos que son compartidos.
Esa lógica de trabajo permanente es la que da sentido a todo lo que hacemos, incluido el II Encuentro de Ciudades Iberoamericanas, que organizamos junto a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y que celebraremos en Madrid en los próximos días.
2. El evento reunirá en Madrid a una treintena de alcaldes y representantes de distintos ámbitos. ¿Qué objetivos se ha marcado la UCCI para esta segunda edición y qué resultados espera que permanezcan una vez finalizado el encuentro?
En la primera edición logramos reunir a más de veinte ciudades, una cifra muy significativa. Para esta segunda edición aspiramos a superarla y alcanzar las treinta. Pero más allá de los números, el objetivo principal es consolidar este Encuentro como el gran punto de referencia de los gobiernos locales iberoamericanos, fortaleciendo su papel en la gobernanza multinivel de la región. No queremos que sea un foro más de alcaldes, sino una pieza clave que demuestre que la política útil y colaborativa se construye desde lo local.
3. La primera edición, celebrada en 2024, puso sobre la mesa cuestiones como la sostenibilidad, la inclusión social, la innovación y la seguridad. Dos años después, ¿qué avances destacaría en la cooperación entre las ciudades iberoamericanas y qué retos siguen pendientes?
El principal avance ha sido confirmar que este camino es necesario y está bien orientado: las ciudades iberoamericanas tienen mucho que decirse y ese diálogo produce resultados concretos. Hemos construido una red de cooperación que trasciende las diferencias ideológicas que a veces condicionan el diálogo nacional, porque en lo local la conversación entre ciudades es más colaborativa y pragmática.
En cuanto a los retos, el gran desafío es seguir fortaleciendo esta red, tanto en su alcance como en su continuidad. En su alcance, porque siempre hay ciudades que, por distintas razones, aún pueden sumarse con más intensidad, y nuestro deseo es que se sientan cada vez más parte de este proyecto. Y en su continuidad, porque los cambios de gobierno son parte natural de la vida democrática, pero a veces obligan a volver a tejer vínculos y a reconstruir confianzas. Por eso queremos que este espacio se consolide como una plataforma de trabajo permanente, con compromisos verificables y continuidad más allá de los cambios de gobierno local.
4. Desde la UCCI se apuesta por compartir experiencias y soluciones entre ciudades con realidades muy diferentes. ¿Cómo se consigue trasladar las buenas prácticas de una ciudad a otra sin perder de vista sus particularidades sociales, económicas y territoriales?
Ninguna ciudad tiene la solución a todos los retos, pero todas tienen alguna experiencia valiosa que aportar y, al mismo tiempo, algo que aprender de las demás. Esa es la premisa que guía nuestro trabajo. A partir de ahí, contamos con diversos mecanismos para trasladar buenas prácticas y experiencias exitosas.
Por un lado, organizamos comités sectoriales —entre cuatro y cinco comités al año— en los que directivos de las ciudades miembros, responsables de distintas áreas de gestión local, se reúnen para favorecer ese intercambio de conocimiento. Por otro, impulsamos proyectos de cooperación liderados por una ciudad, en los que participan otras que comparten el mismo reto, de modo que cada experiencia se adapta a su realidad concreta. Y, finalmente, foros como el que tendremos en Madrid son una instancia clave y de alto nivel para trasladar esas experiencias y buenas prácticas, porque permiten que el conocimiento circule y se transforme en acción adaptada a cada realidad.
5. El encuentro abordará cuestiones como la planificación urbana, la inteligencia artificial, el desarrollo económico local, la cultura, la seguridad y la cohesión social. ¿Cómo puede la cooperación iberoamericana contribuir a que la transformación de las ciudades se traduzca también en mayor sostenibilidad y calidad de vida para la ciudadanía?
Esas son las temáticas que hemos elegido para este foro porque son materias transversales a todas nuestras ciudades. Además, no son nuevas para nosotros: son las que trabajamos durante todo el año con las ciudades a través de nuestros distintos proyectos e iniciativas. Y están en línea también con las prioridades que la Cumbre Iberoamericana abordará a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, en cuya arquitectura las ciudades ya contamos con un espacio propio a través de la UCCI, lo que refuerza esa conexión entre lo local y la agenda regional.
En un mundo marcado por la incertidumbre, la cooperación entre ciudades ofrece un camino sólido y predecible: no dependemos de grandes acuerdos globales, sino de la confianza y el trabajo conjunto que construimos entre pares. Al compartir experiencias sobre planificación urbana, inteligencia artificial o desarrollo económico local, no buscamos soluciones abstractas, sino respuestas que mejoren directamente la calidad de vida de la ciudadanía.
Ahí está la clave de la mirada iberoamericana: ninguna ciudad puede sola con retos que son compartidos. Trabajar en red nos permite anticipar, aprender de lo que ya funcionó en otro lugar y adaptarlo a nuestra realidad. Y ese intercambio se traduce en resultados concretos: ciudades más sostenibles, con mejor movilidad, más espacios públicos y comunidades más cohesionadas.
Esa es la fuerza de una región que se piensa y se construye desde lo local, pero con una perspectiva común.
6. Uno de los principales resultados del encuentro será la Declaración Iberoamericana de alcaldes y alcaldesas. ¿Cómo se puede garantizar que los compromisos y prioridades recogidos en este documento tengan después una aplicación concreta y medible en las ciudades?
Como toda declaración de esta naturaleza, lo primero que debemos señalar es que no es un documento jurídicamente vinculante. Por tanto, más que un instrumento con metas, objetivos y KPIs, es una hoja de ruta para las ciudades de la región. Ahora bien, lo que distingue esta declaración es que, como señalaba previamente, se enmarca en un mecanismo institucional que da voz a las ciudades dentro de la Conferencia Iberoamericana y lo integra en el calendario oficial de las Cumbres Iberoamericanas. Esto significa que los compromisos no quedan en el aire, sino que forman parte de la gobernanza multinivel, y los estados, que en muchísimas materias son los que marcan las reglas, no pueden obviar lo que los alcaldes están definiendo. Esa es precisamente la garantía de que lo acordado en Madrid tenga después un recorrido real en cada ciudad.
7. Como secretaria general de la UCCI y concejala delegada de Turismo del Ayuntamiento de Madrid, ¿qué papel considera que deben desempeñar las grandes ciudades para compatibilizar desarrollo económico, proyección internacional y una gestión urbana sostenible e inclusiva?
Las grandes ciudades tenemos la responsabilidad de liderar un modelo de desarrollo en el que el turismo sea un motor económico, pero sin que ello vaya en detrimento de la calidad de vida de quienes viven en ellas. Madrid lo tiene claro: no aspiramos a ser solo un destino que recibe visitantes, sino una ciudad que los acoge de forma equilibrada, preservando su identidad y garantizando que el crecimiento turístico revierta en la ciudadanía.
Para lograrlo, apostamos por una gestión turística basada en la sostenibilidad, la desestacionalización y una distribución equilibrada de los flujos. No se trata de recibir más, sino de recibir mejor. Eso implica invertir en infraestructuras, proteger la vida de los barrios y cuidar el comercio local.
Y este es un reto compartido por muchas capitales iberoamericanas, que suelen ser la principal puerta de entrada de visitantes a sus países. En definitiva, el mensaje es que el turismo y la calidad de vida no solo son compatibles, sino que deben caminar de la mano.
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