Un nuevo espacio de juego en Marlboro Houses, un complejo de vivienda pública de Brooklyn, ha sido diseñado para que niños, adultos y personas mayores puedan utilizarlo y compartirlo de forma conjunta. El proyecto convierte una zona exterior hasta ahora poco aprovechada en un entorno intergeneracional que combina ocio, encuentro social, accesibilidad y soluciones basadas en la naturaleza.
La instalación, desarrollada por The Urban Conga junto a los residentes de la comunidad, ocupa algo más de 650 metros cuadrados y se distribuye en dos áreas dentro del complejo, en el que viven alrededor de 5.800 personas repartidas entre 28 edificios.
Las estructuras, de formas curvas y abiertas, no tienen un único uso definido. Pueden funcionar como bancos, zonas para escalar, pequeños toboganes, espacios de descanso o puntos de encuentro, permitiendo que cada persona las utilice de acuerdo con sus capacidades e intereses.
El planteamiento responde a una idea sencilla: que el juego y la convivencia no estén restringidos a una edad determinada y puedan integrarse de forma natural en la vida cotidiana del barrio.
Diseñado con los propios vecinos
Antes de definir el proyecto, Urban Conga desarrolló talleres participativos con residentes de Marlboro Houses y habilitó también un canal para recoger propuestas de la comunidad.
Entre las principales demandas aparecieron una mayor conexión con la naturaleza, más oportunidades para permanecer y relacionarse en el exterior y espacios capaces de responder mejor a la diversidad de edades, capacidades y perfiles de la comunidad.
El resultado incluye zonas pensadas para distintos tipos de actividad: desde espacios similares a un pequeño anfiteatro, utilizados para encuentros o proyecciones al aire libre, hasta barras de ejercicio que sirven tanto para la práctica de calistenia entre adultos como para el juego infantil.
El diseño incorpora además elementos sensoriales destinados a favorecer la participación de personas neurodivergentes, con diferentes texturas y superficies que reaccionan a la luz.
También se ha cuidado la propia ergonomía de las instalaciones. Los elementos horizontales se han situado a una altura equivalente a la de un banco convencional, facilitando que adultos y personas mayores puedan sentarse, descansar o interactuar con el espacio sin percibirlo como un lugar exclusivamente infantil.
Un espacio público que también responde al clima
La intervención aborda además uno de los problemas históricos de esta zona de Marlboro Houses: las inundaciones. El espacio se encontraba en los denominados “jardines hundidos”, un área con dificultades de drenaje.
Para responder a esta situación, el proyecto incorpora un jardín de lluvia, desarrollado con la colaboración del estudio de paisajismo Field Form. Se han introducido especies vegetales autóctonas capaces de resistir tanto periodos de exceso de agua como situaciones de sequía y se ha modificado ligeramente la pendiente del terreno para favorecer la infiltración.
Un sendero realizado con corcho reciclado atraviesa además el espacio y permite que el agua de lluvia llegue al terreno gracias a una superficie permeable.
La iniciativa muestra cómo el diseño de los espacios públicos puede contribuir al mismo tiempo a la convivencia intergeneracional, la accesibilidad, el bienestar y la adaptación ambiental.
Este tipo de planteamientos adquiere una importancia creciente en sociedades más longevas. Desde Fundación Edad&Vida se pone precisamente el foco en la necesidad de crear entornos que favorezcan la autonomía, la participación y la calidad de vida de las personas mayores, evitando que el diseño urbano se convierta en una barrera para seguir formando parte activa de la comunidad.
La experiencia de Brooklyn demuestra que adaptar los espacios a una población diversa no implica crear lugares separados para cada generación. En ocasiones, el reto pasa precisamente por diseñar mejor los espacios compartidos para que puedan ser utilizados, disfrutados y apropiados por personas de todas las edades.
Esta noticia forma parte del Canal Edad&Vida, un espacio sobre envejecimiento activo, longevidad y calidad de vida impulsado por Fundación Edad&Vida.


