Fundación Edad&Vida ha puesto el foco en Galicia en la necesidad de avanzar hacia una verdadera integración entre los servicios sanitarios y sociales para responder al envejecimiento de la población y a la creciente demanda de cuidados de larga duración.
La organización trasladó este mensaje durante una jornada celebrada en Santiago de Compostela dentro de su programa territorial de difusión de las conclusiones del X Congreso Internacional Dependencia y Calidad de Vida, desarrollado con la colaboración de Fundación «la Caixa».
La bienvenida reunió a María José Abraham, Directora General de Fundación Edad&Vida, y Antón Acevedo, Director Xeral de Maiores e Atención Sociosanitaria de la Xunta de Galicia.
Durante el encuentro se insistió en que la coordinación entre sistemas resulta esencial para favorecer una atención más personalizada, la permanencia de las personas en su entorno habitual y la Sostenibilidad del modelo de cuidados.
El Presidente del Comité de Programa del Congreso, Josep Maria Via, resumió uno de los principales retos: «La persona es una, y por el hecho de que la administración se divida en Servicios Sociales y Sanidad, no tenemos que dividir a la persona en dos».
Prevención, domicilio y continuidad asistencial
La jornada permitió conocer diferentes líneas desarrolladas en Galicia para evolucionar hacia un modelo más preventivo, personalizado y proactivo.
Entre ellas figuran la coordinación entre los ámbitos social y sanitario, la integración de sistemas de información y el Plan Gallego de Atención al Paciente Mayor Crónico Complejo y/o Avanzado en Atención Primaria.
También se abordaron la transformación del modelo residencial hacia entornos más humanizados y el desarrollo de centros de cuidados intermedios que faciliten la recuperación después de una hospitalización y una transición adecuada hacia el domicilio o la residencia.
El encuentro concluyó con la presentación de Evaluación 360º, proyecto de Fundación Edad&Vida basado en inteligencia artificial y evaluación multidimensional para avanzar hacia una atención preventiva y personalizada, y del proyecto europeo ACTIV-N, orientado a proteger a personas vulnerables frente a fenómenos climáticos extremos.
La experiencia gallega refleja así la importancia de abordar el cambio demográfico desde la prevención, la coordinación profesional y el respeto a la capacidad de cada persona para decidir cómo quiere ser atendida.
Esta noticia forma parte del Canal Edad&Vida, un espacio sobre envejecimiento activo, longevidad y calidad de vida impulsado por Fundación Edad&Vida. Proyecto cofinanciado por el IMSERSO.


