El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra se sitúa en 2026 el 30 de julio, seis días más tarde que el año anterior. Sin embargo, WWF advierte de que este retraso no representa una reducción real de la presión sobre el planeta, ya que el consumo de recursos naturales alcanza su nivel más elevado registrado.
Según los datos difundidos por Global Footprint Network, la humanidad utiliza los recursos renovables un 73% más rápido de lo que los ecosistemas son capaces de regenerarlos. Esta demanda equivale al consumo de 1,73 planetas y continúa aumentando la deuda ecológica acumulada desde hace décadas.
Enrique Segovia, director de Conservación de WWF España, señala que el uso de combustibles fósiles y el actual modelo de producción y consumo de alimentos se encuentran entre las principales causas del déficit ecológico. La organización recuerda que el retraso de la fecha respecto a 2025 no elimina los efectos acumulados del sobreconsumo.
Si este desequilibrio pudiera revertirse completamente, el planeta necesitaría más de 20 años para recuperar los recursos perdidos desde 1970. Entre sus consecuencias se encuentran la deforestación, la degradación del suelo, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera.
Esta presión también intensifica fenómenos meteorológicos extremos como las sequías, las lluvias torrenciales y las olas de calor. Sus efectos repercuten directamente en los ecosistemas, la disponibilidad de agua y la producción de alimentos.
Una huella ecológica desigual
WWF destaca las diferencias existentes entre los patrones de consumo del norte y el sur global. Los países con mayores niveles de renta agotan sus recursos disponibles mucho antes, mientras que los territorios con una huella ecológica menor sufren con mayor intensidad muchas de las consecuencias de la crisis climática.
Qatar, Luxemburgo y Singapur alcanzan su Día de Sobrecapacidad durante febrero, mientras que países como Honduras, Camboya, Ecuador y Nicaragua no agotan sus recursos hasta noviembre.
En España, la fecha se sitúa el 4 de junio, doce días más tarde que el año anterior. A pesar de este avance, el país mantiene un déficit ecológico equivalente al consumo de 2,4 planetas, una cifra que WWF considera preocupante.
Energía y alimentación, claves para reducir el consumo
La organización ecologista plantea el abandono progresivo de los combustibles fósiles como una de las medidas prioritarias. Estas fuentes energéticas generan alrededor de tres cuartas partes de las emisiones de dióxido de carbono, por lo que WWF reclama acelerar el desarrollo de un sistema basado en energías renovables, compatible con la protección de la naturaleza y la justicia social.
La transformación del modelo alimentario constituye otro de los principales retos. De acuerdo con el último Informe Planeta Vivo de WWF, la producción de alimentos ocupa el 40% de la superficie terrestre habitable, representa el 70% del consumo de agua y genera más de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Entre las soluciones propuestas se encuentran el impulso de la agricultura, la pesca y la ganadería sostenibles, así como la transición hacia dietas con una mayor presencia de alimentos vegetales y un menor consumo de carnes, azúcares y grasas.
WWF también reclama reducir la pérdida y el desperdicio alimentario, avanzar en la soberanía energética y disminuir la dependencia exterior. La organización sostiene que estas medidas pueden contribuir a estabilizar los precios, reforzar la seguridad de los hogares y recuperar progresivamente el equilibrio con los ecosistemas.
Fuente: Europa Press
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables.


