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La adolescencia es una etapa clave para la construcción de identidades y relaciones. Sin embargo, los entornos digitales, lejos de ser neutrales, replican y amplifican formas de violencia de género que cada vez se manifiestan a edades más tempranas. Ante esta realidad, S de Social impulsa el proyecto INFLUYE, una iniciativa pionera para abordar esta problemática desde el lugar donde se originan y viralizan los discursos: las redes sociales.
INFLUYE nace con el propósito de prevenir la violencia de género en la adolescencia a través de la movilización de personas creadoras de contenido, influencers y referentes digitales, dotándoles de herramientas para identificar malas prácticas y generar narrativas responsables, igualitarias y libres de estereotipos. El programa cuenta con el respaldo institucional de la Secretaría de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, y va a iniciar su piloto multiterritorial en Madrid, Barcelona, Orense y Navarra.
“No podemos combatir un problema si no reconocemos el poder de los espacios donde se construye la mirada social. Y hoy esos espacios son digitales. INFLUYE es un llamamiento a usar la influencia para transformar”, señala Silvia Ros, Presidenta en S de Social.
Una estrategia con múltiples capas
INFLUYE articula una metodología robusta y participativa que incluye:
- La creación de un Think Tank multidisciplinar con expertos/as, adolescentes, influencers, familias y entidades sociales, para analizar el fenómeno e identificar buenas prácticas.
- El diseño de una guía interactiva dirigida a influencers, con pautas claras para la prevención de la violencia de género en sus contenidos.
- Una campaña de comunicación multicanal dirigida a todos los públicos clave, con foco en la viralización de mensajes positivos y transformadores en redes como TikTok, Instagram o Twitch.
- Un modelo de evaluación y escalado, que permita medir el impacto real sobre los comportamientos y actitudes de adolescentes e influencers, y construir una hoja de ruta estatal.
Violencia digital: una realidad alarmante
Según Save the Children, 1 de cada 4 adolescentes de 16 y 17 años ha sufrido violencia psicológica o de control en sus relaciones. La Fundación ANAR apunta que casi la mitad de las adolescentes no son conscientes de estar siendo víctimas de violencia de género. Estos datos se agravan en el entorno digital, donde la exposición a discursos misóginos, la presión por mostrar una imagen idealizada o el consumo temprano de pornografía construyen una cultura de la normalización de la violencia.
“Hoy, los referentes juveniles están en las pantallas. Y esa influencia tiene un enorme potencial: puede ser parte del problema o de la solución. Con INFLUYE queremos que sea lo segundo”, explican desde el equipo del proyecto.
Un enfoque colaborativo e innovador
A diferencia de otras intervenciones más verticales, INFLUYE parte de un enfoque basado en la escucha, la co-creación y el trabajo intersectorial. En cada territorio se conformarán equipos locales que adaptan el marco común a su realidad, desarrollando microcampañas con mensajes diseñados por y para adolescentes.
Además, el proyecto incorpora principios de diseño centrado en el usuario, análisis de redes sociales, gamificación e integración ética de inteligencia artificial, asegurando un enfoque riguroso y alineado con los marcos actuales de innovación social.
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