Con motivo del Día Mundial del Reciclaje que se celebra cada 17 de mayo y dentro de su compromiso con la economía circular y la movilidad responsable, Norauto, líder europeo en equipamiento y mantenimiento multimarca del automóvil, lanza una guía con todos los pasos que hay que seguir para reciclar los elementos más contaminantes del coche. Para ello, es necesario realizar una correcta gestión de elementos como las baterías de plomo, el aceite o los neumáticos usados que pueden tener una segunda vida. Solo durante el año 2025, Norauto ha reciclado más de 11.748 toneladas de estos elementos y ha evitado cerca de 49.500 toneladas de emisiones de CO2 sobre el planeta.
“Gestionar correctamente los residuos de un vehículo no es solo cumplir con la normativa, es un pilar de nuestra estrategia de movilidad responsable. Con esta guía, queremos empoderar al conductor para que sea consciente de que, al elegir un centro que garantice la trazabilidad total de los residuos, está contribuyendo activamente a la lucha contra el cambio climático», señala Raquel Navarro, Responsable de Desarrollo Sostenible de Norauto España.
¿Qué se puede reciclar de un coche y dónde termina?
Muchos conductores desconocen qué elementos de un automóvil se pueden “reciclar” y qué ocurre con las piezas cuando se realizan tareas de mantenimiento. La realidad es que, lejos de convertirse en basura, componentes como neumáticos, aceites y baterías se transforman en materias primas.
-Neumáticos: Un neumático mal gestionado tarda cientos de años en degradarse. Sin embargo, su reciclaje permite obtener caucho triturado para fabricar asfalto silente, pistas de atletismo o nuevos componentes. Gracias a la gestión de 7.324 toneladas de neumáticos en Norauto durante el año 2025, se evitaron 32.082 toneladas de CO2 a la atmósfera. Por ello, es importante no abandonar o tirar un neumático usado. Siempre hay que asegurarse de que el centro garantiza su entrega a un gestor autorizado.
-Baterías de plomo: Este componente es uno de los mejores ejemplos de economía circular. El plomo y el ácido que contienen pueden ser recuperados y procesados de manera casi íntegra para fabricar nuevas baterías, cerrando un ciclo infinito que minimiza la extracción de recursos naturales y reduce drásticamente el impacto ambiental. Norauto recicló 3.440 toneladas de baterías durante 2025 y evitó la emisión de 14.450 toneladas de CO2. Desde Norauto señalan que la batería de un coche no es una “pila normal”, por lo que siempre debe entregarse para garantizar una gestión como residuo adecuada y permitir que pueda tener una segunda vida. Además, recuerdan la importancia de aplicar un protocolo de seguridad que evite que el ácido y el plomo contaminen el suelo, lo que incluye el uso de contenedores especiales tanto para su almacenamiento como para su transporte.
-Aceite usado: El aceite de motor usado es altamente tóxico para el agua y el suelo. Un solo litro puede contaminar hasta un millón de litros de agua. El proceso de regeneración lo convierte de nuevo en lubricante o combustible industrial. En este sentido, Norauto recicló durante el año pasado casi 1.000 toneladas de aceite usado que gestionadas correctamente evitaron 2.948 toneladas de CO2 sobre el planeta. Tanto si se realiza el mantenimiento por uno mismo como si se hace en taller, desde Norauto resaltan la importancia de utilizar un depósito de aceite que sea hermético y siempre se debe llevar a un punto limpio o autocentro para su gestión final.
¿Cómo reciclar los elementos más contaminantes de tu coche?
Norauto facilita a todos los automovilistas la gestión de estos residuos. No es necesario realizar una gestión compleja; el proceso es sencillo y accesible en todos sus autocentros:
- Identifica los residuos: Neumáticos desgastados, aceites usados y baterías son los elementos con mayor potencial contaminante pero, a su vez, los que cuentan con sistemas de reciclaje más eficaces.
- Acude a tu autocentro Norauto: Todos los centros Norauto actúan como puntos de recepción especializados. Norauto se encarga de reciclar estos componentes a través de gestores de residuos autorizados y, además, en el caso de las baterías usadas de plomo, ofrece un cupón de descuento para la compra. En el caso de realizar el cambio de componentes en el taller, el equipo técnico se encarga automáticamente de su correcta gestión y reciclaje.
- Benefíciate de una movilidad responsable: Además de garantizar que el residuo no termine en un vertedero o contaminando el suelo, el automovilista contribuye a que materiales como el caucho del neumático o el plomo de las baterías sean recuperados para nuevas aplicaciones industriales.
El “Checklist” de la sostenibilidad en el taller
Norauto resume el proceso en tres pasos sencillos para asegurar que cada visita al mecánico cuenta:
- Exigir el certificado de gestión: Hay que asegurarse de que el centro donde se realiza el mantenimiento cuenta con protocolos de gestión de residuos.
- No acumular: Mantener neumáticos o baterías viejas en garajes particulares es un riesgo innecesario; deben llevarse a reciclar en cuanto sean retirados.
- Optar por materiales certificados: Al comprar nuevos componentes, consultar por opciones con menor huella de carbono o mayor porcentaje de material reciclado.
Tal y como explica Raquel Navarro, Responsable de Desarrollo Sostenible de Norauto España: «Nuestros centros están preparados para hacer una gestión integral de los residuos. El objetivo es que el conductor sienta que, al hacer su revisión, también está haciendo una contribución activa a la lucha contra el cambio climático».


