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El dolor durante las relaciones sexuales y la sensación permanente de tensión en la zona íntima son problemas mucho más frecuentes de lo que parece. Sin embargo, todavía hoy muchas mujeres retrasan la consulta médica por vergüenza, desinformación o porque consideran estas molestias como algo «normal».
Para dar respuesta a esta realidad, la consulta de Ginecología de la clínica Ribera Mestalla ofrece tratamientos avanzados de Ginecología regenerativa entre los que destaca la aplicación de neuromoduladores como herramienta terapéutica para mujeres con dolor vulvovaginal asociado a hipertonía muscular, vaginismo o determinadas cicatrices dolorosas.
La doctora Ana Marbella Muñoz, especialista en Ginecología regenerativa, explica que «muchas pacientes llegan a consulta después de años de convivir con un dolor que afecta a su bienestar físico, emocional y sexual. Lo importante es que existen alternativas terapéuticas y una valoración adecuada permite personalizar el tratamiento para cada mujer».
El dolor vulvovaginal puede estar relacionado con múltiples causas, como el aumento del tono muscular del suelo pélvico, contracturas mantenidas, procesos inflamatorios crónicos, determinadas cicatrices o algunas patologías vulvares que alteran la calidad de los tejidos. Estas situaciones pueden provocar molestias durante las relaciones sexuales, sensación de tensión y una importante disminución de la calidad de vida.
Una opción para mujeres que no han mejorado con otros tratamientos
Los neuromoduladores permiten reducir la actividad muscular excesiva y favorecer la relajación de los tejidos, ayudando a disminuir el dolor asociado al hipertono muscular y mejorando la funcionalidad de la zona tratada. Además, pueden integrarse dentro de estrategias de ginecología regenerativa orientadas a mejorar la salud de los tejidos.
Según la doctora Ana Marbella Muñoz, «el objetivo no es únicamente aliviar el dolor, sino ayudar a la mujer a recuperar una vida íntima normalizada y mejorar su bienestar global».
Esta técnica puede resultar especialmente útil en pacientes con vaginismo, una alteración caracterizada por la contracción involuntaria de la musculatura perivaginal que dificulta o impide la penetración. También puede contemplarse en mujeres con dolor persistente durante las relaciones sexuales, liquen vulvar o en situaciones que no han respondido de forma satisfactoria a otros tratamientos conservadores.
Enfoque integral y personalizado
En la clínica Ribera Mestalla, los tratamientos se diseñan de forma individualizada y pueden combinarse con otras terapias de Ginecología regenerativa como láser vaginal, radiofrecuencia, plasma rico en plaquetas, ácido hialurónico, polinucleótidos o exosomas, dentro de protocolos personalizados.
La relajación muscular suele aparecer de manera progresiva en las semanas posteriores al tratamiento, favoreciendo una reducción del dolor y una mejor tolerancia a la penetración cuando se acompaña de las recomendaciones terapéuticas adecuadas.
«La salud íntima sigue siendo un tema rodeado de tabúes. Nuestro mensaje es claro: el dolor no debe normalizarse y existen soluciones para mejorar la calidad de vida de muchas mujeres», concluye la doctora Muñoz.
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