¿Cómo nació la idea de crear “De tu clóset al mío” y en qué momento se dio cuenta de que podía convertirse en un emprendimiento con potencial de crecimiento?
- ¿Cómo nació la idea de crear “De tu clóset al mío” y en qué momento se dio cuenta de que podía convertirse en un emprendimiento con potencial de crecimiento?
- ¿Qué la motivó a apostar por la moda circular y cómo ha cambiado su visión sobre el consumo de ropa desde que inició este proyecto?
- Uno de los principales desafíos de la moda de segunda mano son los prejuicios de los consumidores. ¿Cómo trabaja para generar confianza y demostrar la calidad de las prendas que comercializa?
- ¿Qué aprendizajes y herramientas le ha aportado el programa Emprende 50+ UP para fortalecer su modelo de negocio y profesionalizar su propuesta?
- Como emprendedora, ¿qué mensaje le daría a otras personas mayores de 50 años que desean iniciar un negocio, pero sienten que ya es tarde para hacerlo?
- De cara a la próxima temporada de fin de año, ¿qué tendencias observa en el interés por la moda circular y cuáles son las metas que se ha planteado para el crecimiento de “De tu clóset al mío”?
Siempre trabajé como administrativa en entornos corporativos y luego universitarios; la idea de un emprendimiento propio nunca resonó para mí.
“De tu clóset al mío” inicia por casualidad, con un poco de ropa amontonada. Una buena amiga llegó a casa con bolsas llenas de ropa que ya no usaba. Algunas prendas estaban prácticamente nuevas y otras aún con etiqueta.
Su idea era que mi hija organizara un closet sale en Tik Tok; venderían y dividirían las ganancias. Pero los días pasaron y la ropa seguía ahí, esperando su segunda oportunidad.
Un día, vi toda esa ropa y me animé a intentarlo por mi cuenta, revisé en Instagram cómo lo hacían otras personas y publiqué algunas fotos, sin expectativas, solo con la idea de ver qué pasaba. La respuesta me sorprendió: personas buscando ropa de calidad a precios accesibles.
Lo siguiente fue ir a revisar mi propio clóset y por primera vez lo vi de otra manera: había piezas que solo había usado una sola vez (o que nunca usé) de excelente calidad e inclusive encontré algunas prendas vintage increíbles que no recordaba; entonces, pensé “tiene que haber más personas en la misma situación”. La demanda siguió y con ella nació una nueva visión: poder darle una segunda vida a la moda (siempre me gustó la moda) y lograr que cada pieza viaje “de tu clóset al mío”.
Empecé a investigar sobre el tema, me encontré con mucha información sobre la moda circular y comparé con lo que se hacía aquí. Noté que algunas de las opciones de segunda mano tenían una presentación de “mercado de pulgas digital”; había otras muy funcionales, pero poco aspiracionales y unas pocas con inventario demasiado selecto y nichos muy reducidos con un ticket muy alto. Entonces, me di cuenta del potencial: debía encontrar un término medio y organizar una red formal de “vendedoras”.
Para ello, debería aplicar herramientas de e-commerce, marketing digital (seguí un par de cursos en la Cámara de Comercio y en una Escuela de Moda); dejó de ser un proyecto de reciclaje de ropa para convertirse en una plataforma de recommerce de moda circular.
¿Qué la motivó a apostar por la moda circular y cómo ha cambiado su visión sobre el consumo de ropa desde que inició este proyecto?
Hoy, mi principal motivación es demostrar que el consumo responsable no está reñido con el buen gusto, el estilo, la calidad ni mucho menos con la rentabilidad. Construyo la marca sobre cuatro pilares: la moda, el cuidado del medio ambiente, el ahorro inteligente y la historia detrás de cada prenda.
Trato de transmitir estos pilares desde el copy en nuestra tienda, que no solo describe cada prenda, cuenta su historia, la tendencia, el estilo y el propósito. Esto también, se refleja en el packaging —incluyo tarjetas con unas breves líneas sobre la “historia” de la prenda y como obsequio, un aromatizante con semillas de lavanda hecho con textil reusado o un marcador de libros hecho con papel reciclado. La bolsa, también es de segundo uso—.
Desde este espacio, intento crear conciencia sobre lo que es moda circular; que la sostenibilidad textil no parte de “me compré esta prenda en oferta y es 100% algodón”, sino que empieza con la recirculación: “la prenda más sostenible es la que ya existe”. Asimismo, busco fidelizar al cliente con una experiencia de “lujo sostenible” con prendas pre-amadas.
Al inicio, veía este proyecto como una alternativa al consumo tradicional. Hoy, mi visión es mucho más crítica: el modelo de usar y tirar es insostenible porque devalúa la ropa y el trabajo de las personas que la confeccionan. La circularidad de hoy exige elevar el producto de “usado” a “curado”, garantizando que el cliente acceda a piezas únicas que mantienen su valor en el tiempo.
Uno de los principales desafíos de la moda de segunda mano son los prejuicios de los consumidores. ¿Cómo trabaja para generar confianza y demostrar la calidad de las prendas que comercializa?
Construyo la confianza de mi cliente con operaciones impecables y transparencia. Intento calmar los prejuicios profesionalizando la experiencia de compra de principio a fin.
Esto significa invertir en un catálogo digital riguroso con una curaduría visual impecable: utilizo fotografía profesional con técnica de “maniquí fantasma” y retoque digital para que el cliente aprecie el estado real y la caída de cada prenda, tal como lo haría en una boutique. Asimismo, he incorporado en la ficha de producto, el uso de medidas precisas para eliminar la barrera del tallaje y reducir objeciones. Además, trabajo con una plataforma de e-commerce robusta, integrando políticas de devolución claras, términos y condiciones legales transparentes y un soporte directo.
El cliente no compra promesas, compra certidumbre y eso es lo que ofrece la estructura de mi tienda y se hace visible a través de nuestras RR.SS.
¿Qué aprendizajes y herramientas le ha aportado el programa Emprende 50+ UP para fortalecer su modelo de negocio y profesionalizar su propuesta?
Emprende 50+ UP me aportó la invaluable validación de mi proyecto y un espacio de networking estratégico. Me dio las herramientas necesarias para emprender con éxito. Mi negocio pasó de la intuición e investigación a la consolidación de un proyecto con impacto en la sostenibilidad textil. Me obligó a salir de la operatividad diaria para mirarlo con una óptica de rentabilidad a largo plazo.
Este impulso fue clave para implementar mejoras operativas complejas por mi cuenta, como la automatización de inventarios, la creación de embudos de ventas estructurados y la integración de catálogos dinámicos para pautas digitales. Me enseñó que la experiencia acumulada debe respaldarse siempre con actualización tecnológica.
Como emprendedora, ¿qué mensaje le daría a otras personas mayores de 50 años que desean iniciar un negocio, pero sienten que ya es tarde para hacerlo?
Creo que lo más importante es dejar de romantizar el emprendimiento y utilizar su mayor ventaja competitiva: la experiencia y el pensamiento crítico. A partir de los 50 años, tenemos una capacidad de resolución de problemas que no se aprende en un aula sino al enfrentar los desafíos personales y profesionales; pero, también es cierto, que en el aula aprendemos qué hacer con esa experiencia. La capacitación es imprescindible, sí, aún después de los 50. La experiencia sin objetivos reales no vende.
También, es importante tener en cuenta que no solo la pasión sostiene un negocio; lo sostienen los procesos, la capacidad de adaptarse y sobre todo la constancia. Estar dispuestos a dominar el entorno digital sin miedo, entender de marketing automatizado y estructurar financieramente su idea. La edad es irrelevante, finalmente es solo un número, la madurez estratégica en su principal activo.
De cara a la próxima temporada de fin de año, ¿qué tendencias observa en el interés por la moda circular y cuáles son las metas que se ha planteado para el crecimiento de “De tu clóset al mío”?
El consumidor es mucho más exigente, pero está aprendiendo que la tendencia no es comprar más sino comprar mejor, con criterio e intención. Busca prendas premium y exclusivas, pero está aprendiendo a priorizar la inversión inteligente y sobre todo con propósito.
En cuanto a las metas de “De tu clóset al mío”, el enfoque es la escalabilidad. Estamos iniciando la expansión de nuestro catálogo hacia el segmento de moda y calzado masculino, un nicho desatendido en la circularidad de alta calidad. Asimismo, queremos fortalecer la línea de Upcycling. Finalmente, el objetivo técnico es maximizar la eficiencia de nuestro catálogo dinámico de retargeting y seguir ampliando nuestra red de vendedores para garantizar un inventario constante, diverso y rigurosamente seleccionado.
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