En un contexto marcado por una economía global y competitiva, y cierta escasez por el talento, combinado con la despoblación de nuestro medio rural, las empresas tenemos la responsabilidad de mirar más allá de los resultados económicos y asumir un compromiso real con las personas y el territorio en el que operamos. En Galletas Gullón, este compromiso forma parte de nuestra identidad desde hace décadas y se traduce en tres pilares estratégicos que guían nuestro presente y nuestro futuro: la generación de empleo, la innovación constante y el impacto social en nuestro entorno.
Nuestra compañía, con sede en Aguilar de Campoo, ha alcanzado en 2025 los 2.300 puestos de trabajo directos. Esta cifra no es solo un indicador de crecimiento empresarial, sino también un reflejo de nuestro papel como motor económico en la España rural donde, precisamente, existe una pérdida alarmante de empleo. Somos conscientes de que cada empleo generado contribuye a fijar población, dinamizar la economía local y ofrecer oportunidades de desarrollo personal y profesional en el medio rural.
No se trata únicamente de crear puestos de trabajo, sino de garantizar condiciones laborales competitivas, estabilidad y oportunidades de crecimiento. Por ello, reinvertimos nuestros beneficios en la mejora de nuestras instalaciones, en la ampliación de nuestra capacidad productiva y en el desarrollo de nuestra plantilla. Solo en 2024, destinamos más de 43 millones de euros a inversiones, incluyendo la modernización de nuestras fábricas y la creación de nuevos espacios orientados al bienestar de nuestros trabajadores.
Esta apuesta tiene continuidad en los próximos años. Para 2026, prevemos la incorporación de alrededor de 100 nuevos profesionales vinculados a nuevas líneas de producción, y nuestro objetivo es alcanzar los 3.000 empleos directos en 2030. Esto supone mantener un ritmo sostenido de creación de empleo en una de las zonas más afectadas por el reto demográfico en España. Sin embargo, el desafío no es solo atraer talento, sino también retenerlo.
En Galletas Gullón apostamos por la formación continua, el desarrollo profesional y la conciliación. Hemos sido pioneros en impulsar acuerdos con instituciones públicas para fomentar la empleabilidad de colectivos clave, como las mujeres rurales y la juventud. Asimismo, hemos consolidado nuestra posición como uno de los empleadores más atractivos del país, al formar parte de rankings de referencia como MERCO Talento y MERCO Talento Universitario.
Nuestro compromiso con las personas también se refleja en nuestras políticas de igualdad y diversidad. Contamos con un Plan de Igualdad y Diversidad actualizado e inscrito en el registro oficial, fuimos pioneros en la implantación del registro salarial en el sector agroalimentario y hemos desarrollado protocolos específicos para el colectivo LGTBIQ+. Actualmente, el 43% de nuestra plantilla está formada por mujeres y contamos con profesionales de 22 nacionalidades distintas. Creemos firmemente que la diversidad enriquece la organización y mejora nuestra capacidad de innovación.
Precisamente, la innovación es otro de los pilares esenciales de nuestra compañía. Desde nuestros inicios, hemos sabido adaptarnos a las demandas de los consumidores y anticiparnos a las tendencias del mercado. Fuimos pioneros en lanzar la primera galleta integral en los años 70 y hoy somos líderes en el segmento de galleta saludable, con un 35% de cuota de mercado, así como en galletas sin azúcar -60%- y ecológicas y BIO -32%-.
Invertimos de manera constante en I+D+i, destinando un 2% de nuestro beneficio tanto a la innovación de producto como a la mejora de nuestros procesos productivos. Esta apuesta nos permite desarrollar productos cada vez más saludables, adaptados a las necesidades de consumidores con diferentes preferencias e intolerancias.
Pero la innovación en Galletas Gullón no se limita al producto. También innovamos en procesos, en sostenibilidad y en nuestra forma de relacionarnos con el entorno. Somos conscientes de que el futuro de la industria pasa por un modelo responsable y respetuoso con el medio ambiente y la sociedad.
Gracias a esta hoja de ruta, hemos logrado reducir nuestra huella de carbono en un 17% en los últimos tres años y hemos puesto en marcha iniciativas como el Plan de Prevención del Desperdicio Alimentario, que promueve la reutilización y donación de excedentes. Solo en 2025, hemos donado más de 18.800 kilos de producto a entidades sociales y bancos de alimentos, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de miles de personas.
Nuestro impacto social va más allá de la actividad industrial, cada día trabajamos para impulsar el desarrollo de nuestra comarca. Colaboramos con organizaciones sociales, apoyamos el deporte base, beneficiando a más de 2.000 jóvenes, y respaldamos proyectos medioambientales como el Geoparque UNESCO Las Loras.
Este compromiso nos ha permitido situarnos entre las empresas más responsables del sector, alcanzando el top 10 del ranking MERCO ESG Alimentación en 2025. Un reconocimiento que refuerza nuestra convicción de que el crecimiento empresarial debe ir siempre acompañado de un impacto positivo en la sociedad.
Mirando al futuro, nuestro objetivo es el de alcanzar los 1.000 millones de euros de facturación en 2030, manteniendo un crecimiento sostenido basado en la reinversión, la innovación y el desarrollo del talento. Sabemos que el principal reto será seguir atrayendo y reteniendo profesionales cualificados en un entorno rural. Pero también estamos convencidos de que este desafío es una oportunidad para demostrar que la industria puede ser un motor de transformación social en nuestra tierra y para nuestra gente. Un compromiso que nunca cambiará.
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables y en el Caso Práctico de Gullón en el Anuario Corresponsables 2025.


