El camino hacia la igualdad supone dar pasos constantes hacia una meta real y se hace palpable cada día en cada decisión y en cada política puesta en marcha. Cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la sociedad fija su mirada en estos avances y, en el mundo empresarial, nos da pie a analizar y ver con perspectiva qué logros hemos alcanzado y el camino que queda aún por recorrer.
En la industria farmacéutica convivimos con una responsabilidad adicional. Nuestro trabajo tiene un impacto directo en la salud y en la calidad de vida de las personas, y queremos extender esta atención también en la forma en la que cuidamos de quienes forman parte de nuestras organizaciones. No es casualidad que nuestro sector sea, desde hace años, uno de los más avanzados en igualdad de oportunidades, diversidad y liderazgo femenino. Las mujeres representan más del 53% del total de las plantillas del sector, el doble de la media de otras industrias, y este liderazgo también se refleja en los equipos de dirección, donde ocupan casi el 45% de los puestos y un 20% de las direcciones generales. Grünenthal no es una excepción en esta tendencia y contamos con un equipo de dirección, liderado por nuestra directora general, donde la representación femenina es igual que la masculina. Esta paridad evidencia que avanzamos con determinación hacia un entorno de trabajo equilibrado, donde cada persona tiene las mismas oportunidades para desarrollarse, crecer y aportar valor a nuestra organización.
Y es que, en Grünenthal entendemos la igualdad, la equidad y la diversidad como un eje estructural de nuestra cultura corporativa y esto significa crear entornos en los que cada persona pueda desarrollar su carrera profesional con independencia de su género, conciliando su vida personal y profesional y sintiéndose respetada en su identidad. Esta convicción se traduce en compromisos y acciones concretas, como nuestra colaboración con iniciativas que impulsan el talento femenino, entre ellas nuestra activa participación con la plataforma Mujeres en Farma, nuestra adhesión a la Carta de la Diversidad, o el reconocimiento “Best Company for all Talent” que venimos renovando año tras año desde su inicio en 2022. Todo ello refuerza públicamente nuestro compromiso con la igualdad de oportunidades y la gestión diversa del talento.
A lo largo de los años hemos comprobado que los equipos diversos no solo son más justos, sino también más sólidos e innovadores. Cuando distintas miradas, experiencias y trayectorias se sientan en la misma mesa, las decisiones son más ricas y las soluciones más eficaces. Por eso, promover el talento femenino no es una cuestión de cuotas, sino de inteligencia organizativa y de sostenibilidad a largo plazo.
La industria farmacéutica ha demostrado que es posible avanzar en esta dirección y convertirse en referente para otros sectores. Pero no nos conformamos. Todavía es necesario seguir trabajando para visibilizar el papel de la mujer en posiciones de responsabilidad, normalizar su presencia en los órganos de decisión y asegurar que el desarrollo profesional se apoya únicamente en el mérito, la capacidad y el compromiso.
En este Día Internacional de la Mujer, mi reconocimiento es para todas las profesionales que, con su trabajo diario, contribuyen a que nuestras organizaciones sean mejores, más diversas y humanas. Y también para quienes, desde el liderazgo, entienden que gestionar personas implica escuchar, acompañar y crear las condiciones para que cada talento pueda desarrollarse plenamente.
Seguir avanzando en igualdad no es solo una cuestión de justicia social; es una condición indispensable para construir empresas más responsables, innovadoras y conectadas con la realidad de la sociedad a la que servimos. Ese es el compromiso que debemos renovar cada día, dentro y fuera de nuestras organizaciones.


