El compromiso de Alstom con las comunidades donde opera es una manifestación tangible de nuestra aspiración de lograr un cambio positivo a nivel local y de apoyar la ciudadanía corporativa responsable. Alstom España se presenta como un motor de crecimiento económico y social en las comunidades locales, a través de su compromiso con la creación de empleo, el apoyo a la inclusión, el desarrollo sostenible y la responsabilidad social corporativa.
Así lo avala, su informe de impacto validado en el 2025 por la consultora EY donde se refleja que en los últimos cinco años, la empresa ha destinado 1.667.844 euros a acciones solidarias y filantrópicas, beneficiando a 43.789 personas.
En nuestra compañía tenemos la ventaja de contar con una Fundación que nos ayuda a financiar proyectos cercanos a nuestros centros de trabajo, con un presupuesto global de más de 2,5 millones de euros anualmente. Nuestros más de 3000 empleados en toda España, están orgullosos de poder contribuir con su granito de arena en las acciones propuestas por parte de la compañía o incluso a través de proyectos propios presentados a la Fundación.
En línea con nuestro compromiso de tener un impacto real, se eligen en el Comité de Responsabilidad Social Corporativa y se validan acciones locales con presupuesto de país para fomentar la colaboración a través de firmas de convenios, especialmente con comunidades locales. El resultado son programas educativos, donaciones a organizaciones presentes en todo el territorio como Cruz Roja, Bancos de alimentos, Caritas, entre otras, así como un amplio catálogo de actividades de voluntariado donde los empleados pueden participar regularmente.
Igualmente, se contribuye con un especial hincapié en la inclusión social mediante proyectos que apoyan a personas con discapacidad, promoviendo su empleabilidad real en el sector ferroviario. Un claro ejemplo de éxito de colaboración entre entidades lo compone el proyecto Inclusive Trains, donde gracias a la Fundación Juan XXIII y a nuestro cliente OUIGO, se ha podido formar y asesorar laboralmente a un grupo de personas con discapacidad intelectual y ofrecerles una oportunidad real de integración laboral en nuestro sector ferroviario. A finales del 2025, la segunda edición de esta promoción han recibido ya su diploma formativo y se están valorando opciones de prácticas reales.
Sin olvidar que Alstom, diseña y fabrica soluciones de movilidad que usan miles de pasajeros en su día a día, nuestra colaboración con Fundación ONCE en la última década, ha sido clave para integrar conceptos como la accesibilidad universal en nuestros trenes de última generación. Ejemplos como el proyecto de Gran Capacidad, los nuevos metros de Barcelona o las unidades de trenes de FGC que conectarán el aeropuerto de Barcelona con el centro de la ciudad, reflejan que las necesidades de las personas con distintas capacidades son parte de los proyectos reales que vemos en nuestro día a día, otro tipo de impacto directo en nuestra sociedad.
Las campañas más históricas de voluntariado, como pueden ser carreras solidarias con distintas causas, lucha contra el cáncer, apoyo a personas con capacidades diversas y otras actividades empresariales, son ya históricas entre nuestra plantilla. En épocas puntuales les solicitamos colaboración para contribuir en campañas de economía circular, donde donamos ordenadores de la empresa a entidades propuestas por nuestros compañeros, así hemos alcanzado un gran impacto y llegado a entidades muy pequeñas gracias a sus propuestas.
En Navidad solemos recoger toneladas de juguetes que gracias a la Fundación Crecer Jugando, reciclan y reparten a distintas entidades, así como invertimos en la compra de juguetes nuevos que son repartidos por la Cruz Roja en distintas áreas vulnerables de Barcelona. A modo de reconocimiento, en 2025, Alstom, junto con otras empresas en Madrid, tuvieron la oportunidad de recibir un reconocimiento de la mano de la Fundación Banco de Alimentos por nuestra vinculación en el tiempo.
Las consecuencias del cambio climático son visibles para todos nosotros y también vinculamos nuestras acciones solidarias con las realidades actuales. De cara a contribuir a la descarbonización, Alstom ha plantado un bosque con más de 1,000 árboles en el centro industrial de Santa Perpètua, con la contribución directa del grupo SIFU y finalmente registrándose como sumidero de carbono ante el Ministerio para la Transición Ecológica.
Adicionalmente, uno de los proyectos estrella y con más éxito ha sido con la Fundación Vivo Sano. Gracias al proyecto de Seres Plásticos, hemos podido tener un gran impacto, yendo los propios empleados formados a los colegios de sus hijos y realizando un taller muy dinámico de sensibilización sobre la problemática del plástico, alcanzando a una población de 7.474 personas entre niños, profesores y familiares. Igualmente los empleados pudieron hacer actividades de limpieza en áreas naturales de Madrid, Barcelona y Bilbao.
No podemos olvidar el ámbito educativo, ya que a través de programas como el de «Alstom Talent Energy», la empresa ha proporcionado formación académica y prácticas remuneradas a más de 300 jóvenes graduados desde su creación en 2013. Este programa está destinado a impulsar el talento joven en el sector ferroviario y tiene un impacto social real, donde los jóvenes titulados cuentan con una gran oportunidad de disfrutar de oportunidades laborales reales de calidad y altamente cualificados.
Estos ejemplos reflejan el compromiso real de Alstom España con la comunidad local, buscando no solo contribuir al desarrollo industrial, sino también mejorar la calidad de vida de las personas en las áreas donde operamos.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – Impacto social local: Empresas comprometidas con el bienestar de sus comunidades

