En un contexto global marcado por la crisis climática, la sostenibilidad se ha convertido en una demanda urgente y creciente. Sin embargo, este escenario también ha dado lugar a una práctica preocupante: el greenwashing o “lavado verde”, una estrategia que distorsiona la comunicación ambiental y pone en riesgo la credibilidad de los esfuerzos genuinos por enfrentar desafíos como la contaminación plástica y el cambio climático.