El Día Internacional de los Bosques 2026, del cual Corresponsables es Media Partner Oficial, pone el foco en la importancia de los bosques para la biodiversidad. ¿Qué papel juegan los bosques en la conservación de las especies y en la lucha contra la pérdida de biodiversidad?
Los bosques son uno de los principales reservorios de biodiversidad del planeta, ya que albergan una gran parte de las especies terrestres y proporcionan hábitats esenciales para fauna, flora y microorganismos. Además, sostienen procesos ecológicos clave como el ciclo del agua, la fertilidad del suelo o la regulación del clima. Por ello, su conservación contribuye directamente a frenar la pérdida de especies, mantener la conectividad ecológica y garantizar servicios ecosistémicos fundamentales para la vida y el bienestar humano.
- El Día Internacional de los Bosques 2026, del cual Corresponsables es Media Partner Oficial, pone el foco en la importancia de los bosques para la biodiversidad. ¿Qué papel juegan los bosques en la conservación de las especies y en la lucha contra la pérdida de biodiversidad?
- Este año, el Día Internacional de los Bosques se centra en la relación entre la conservación de los bosques y la economía. ¿Qué espera lograr este enfoque y cómo se conecta con los esfuerzos globales por la conservación de los bosques?
- En relación con las políticas públicas, ¿qué medidas considera más urgentes para fortalecer la protección de los bosques a nivel internacional, especialmente en países en desarrollo?
- Este día reivindica la responsabilidad compartida con los bosques y promueve la participación ciudadana y empresarial en su cuidado ¿cómo pueden las empresas y la ciudadanía contribuir a la protección y restauración de los bosques? ¿Qué papel juegan las iniciativas privadas en la conservación de estos ecosistemas?
- ¿Qué eventos se han organizado en Madrid para conmemorar la celebración el próximo 21 de marzo?
En este contexto, es importante recordar que el ser humano también forma parte de la biodiversidad. No deberíamos considerarnos agentes externos ni meros observadores urbanos desvinculados de los sistemas naturales, ya que nuestra salud, nuestra economía y nuestra cultura dependen directamente del buen funcionamiento de los ecosistemas forestales. De hecho, durante siglos muchas formaciones forestales han evolucionado en interacción con la gestión humana, dando lugar a paisajes culturales de alto valor ecológico.
Por tanto, conservar la biodiversidad forestal no significa excluir a las personas, sino integrar el conocimiento científico, la gestión activa y la responsabilidad social. Solo entendiendo que somos parte del sistema y no ajenos a él podremos frenar de forma efectiva la pérdida de biodiversidad y garantizar un equilibrio real entre conservación y desarrollo. En este sentido, la celebración del Día Internacional de los Bosques resulta fundamental para reforzar esta conciencia colectiva.
Este año, el Día Internacional de los Bosques se centra en la relación entre la conservación de los bosques y la economía. ¿Qué espera lograr este enfoque y cómo se conecta con los esfuerzos globales por la conservación de los bosques?
El enfoque de este año busca visibilizar que los bosques no solo tienen un valor ambiental, sino también social y económico. Bajo el lema “Bosques y economías”, propuesto por la FAO para el Día Internacional de los Bosques 2026, se pretende destacar el papel esencial de los bosques como motor de prosperidad y bienestar.
La gestión forestal sostenible puede generar empleo, impulsar la innovación, fortalecer la bioeconomía y aumentar la resiliencia territorial, especialmente en las zonas rurales. Al mismo tiempo, contribuye a la mitigación del cambio climático y al mantenimiento de los servicios ecosistémicos que sostienen la actividad económica y la calidad de vida.
Este planteamiento se conecta con los esfuerzos globales por integrar el capital natural en las políticas económicas, reconociendo el valor de todos los servicios ecosistémicos que nos proporcionan los bosques y promoviendo modelos que compatibilicen conservación, desarrollo y bienestar. En definitiva, el objetivo es reforzar la idea de que proteger los bosques no es un freno al progreso, sino una condición necesaria para una economía sostenible a largo plazo.
A nivel internacional se están impulsando diversas acciones para mitigar los efectos del cambio climático en los ecosistemas forestales. Entre ellas destacan la restauración forestal y la reforestación a gran escala, la protección de bosques primarios y de ecosistemas especialmente vulnerables, así como la promoción de una gestión forestal sostenible orientada a la adaptación al riesgo climático y a la prevención de incendios.
En paralelo, se está reforzando la integración de los bosques en las estrategias climáticas nacionales y el impulso de soluciones basadas en la naturaleza, como la infraestructura verde —también relevante en las ciudades—, que contribuyen tanto a la mitigación como a la adaptación. En conjunto, estas medidas buscan fortalecer el papel de los bosques como sumideros de carbono y aumentar su resiliencia frente a fenómenos extremos.
Este enfoque cobra aún más importancia si tenemos en cuenta que en los últimos años hemos vivido episodios severos de incendios, nevadas extraordinarias e inundaciones que previsiblemente se repetirán. La gestión forestal, integrada de forma responsable en la planificación del territorio, es una herramienta esencial para reducir los riesgos asociados a estas catástrofes.
Además, muchos países están avanzando hacia una bioeconomía sostenible en la que los productos forestales ofrecen soluciones basadas en la naturaleza, actuando como sustitutos de materiales intensivos en carbono y generando nuevas oportunidades económicas. En este sentido, también es fundamental aumentar la conciencia social sobre la gran cantidad de productos procedentes de los bosques que forman parte de nuestra vida cotidiana y contribuyen a hacerla más sostenible.
En relación con las políticas públicas, ¿qué medidas considera más urgentes para fortalecer la protección de los bosques a nivel internacional, especialmente en países en desarrollo?
En el ámbito de las políticas públicas, resulta prioritario reforzar la financiación destinada a la gestión forestal sostenible, así como mejorar la gobernanza del territorio forestal, prestando especial atención a la pequeña propiedad forestal y su fiscalidad si queremos que contribuyan a la sostenibilidad de nuestros bosques, evitando el abandono de los pueblos.
Cabe destacar que los montes en España abarcan más del 56% de todo el territorio de España. Por lo que debería equilibrarse su importancia con la inversión tanto presupuestaria como en recursos humanos.
También es urgente integrar el capital natural en la planificación económica y territorial para que los bosques o las áreas verdes en las ciudades sean considerados infraestructuras estratégicas. Del mismo modo, apoyar a las comunidades locales como gestores clave del territorio y promover mercados responsables con cadenas de suministro certificadas son medidas esenciales. Este conjunto de acciones permitiría alinear la conservación de los bosques con el desarrollo económico y la justicia social.
Asimismo, es fundamental incorporar a este debate una realidad frecuentemente olvidada: los bosques tienen propietarios. En España, aproximadamente el 72 % de la superficie forestal es de propiedad privada. Cualquier estrategia de conservación y desarrollo forestal debe reconocer este hecho y apoyarse en él. Si queremos evitar el abandono y activar la gestión, es necesario evolucionar hacia un modelo de gobernanza coherente, que combine responsabilidad pública y privada, simplifique la carga administrativa y establezca una fiscalidad favorable que incentive la inversión, la gestión sostenible y la movilización de recursos forestales. Sin rentabilidad mínima y sin seguridad jurídica, no es posible exigir responsabilidad ni garantizar continuidad en el cuidado del territorio.
Este día reivindica la responsabilidad compartida con los bosques y promueve la participación ciudadana y empresarial en su cuidado ¿cómo pueden las empresas y la ciudadanía contribuir a la protección y restauración de los bosques? ¿Qué papel juegan las iniciativas privadas en la conservación de estos ecosistemas?
La protección y restauración de los bosques exige una responsabilidad compartida entre administraciones, empresas y ciudadanía, ya que su conservación depende tanto de las políticas públicas como de las decisiones económicas y de consumo.
El sector empresarial puede contribuir mediante una gestión responsable de las materias primas forestales, apostando por cadenas de suministro sostenibles, invirtiendo en bioeconomía e innovación basada en materiales renovables y reduciendo su huella ambiental. Además, puede compensar impactos mediante proyectos forestales y apoyar activamente iniciativas de restauración y conservación.
Por su parte, la ciudadanía desempeña un papel clave a través del consumo responsable de productos certificados, la participación en programas de voluntariado ambiental y su implicación en los procesos locales de planificación y protección del territorio. Estas decisiones individuales, cuando se suman, tienen una gran capacidad transformadora.
En este contexto, las iniciativas privadas resultan fundamentales para movilizar inversión, impulsar innovación tecnológica y consolidar modelos económicos basados en el uso sostenible del capital natural. La colaboración entre sector público, empresas y sociedad es, en definitiva, una de las herramientas más eficaces para garantizar la conservación de los bosques a largo plazo.
Promover una mayor concienciación y responsabilidad social sobre la importancia de los bosques requiere actuar en varios niveles. Por un lado, es fundamental reforzar la educación ambiental, comunicar de forma clara el vínculo entre bosques, salud y calidad de vida, e impulsar experiencias directas con la naturaleza tanto en entornos urbanos como rurales. Asimismo, resulta clave fomentar la divulgación científica y facilitar la participación ciudadana en proyectos ambientales que acerquen la gestión forestal a la sociedad.
En este sentido, es importante transmitir que los bosques no son un elemento paisajístico aislado, sino una infraestructura natural estratégica que sostiene cadenas de valor, fija población en el territorio y aporta resiliencia frente al cambio climático. Comprender esta realidad ayuda a superar la idea de que proteger los bosques significa abandonarlos a su suerte: su conservación depende, en gran medida, de una gestión forestal activa y sostenible.
En definitiva, el mensaje central es claro: sin gestión forestal sostenible no hay conservación efectiva, ni bioeconomía, ni resiliencia climática. Y sin todo ello, será difícil garantizar la calidad de vida y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
¿Qué eventos se han organizado en Madrid para conmemorar la celebración el próximo 21 de marzo?
En Madrid se han organizado actividades los días 20 y 21 de marzo para conmemorar el Día Internacional de los Bosques, con un programa que combina una jornada técnica y otra dirigida al público general.
El 20 de marzo tendrá lugar una jornada técnica en el Auditorio Caja de Música del Palacio de Cibeles, abierta a todas las personas interesadas previa inscripción, tanto en formato presencial como online. El encuentro reunirá a administraciones públicas, empresas, investigadores y representantes del sector forestal para debatir sobre el papel de los bosques como motor de empleo, salud, sostenibilidad y bienestar social. El programa incluye mesas redondas sobre economía del cambio climático, bioeconomía, salud y capital natural, además de espacios de networking y transferencia de conocimiento.
El 21 de marzo, coincidiendo con la fecha oficial de la celebración, se desarrollará una jornada divulgativa en la Casa de Campo (Puente del Rey y su entorno), dirigida al público general. Durante el día se organizarán actividades demostrativas, talleres familiares y espacios expositivos que permitirán conocer cómo los bosques, el arbolado urbano y la infraestructura verde contribuyen a generar empleo, innovación, salud y resiliencia climática. Entre las propuestas habrá contenidos sobre bioeconomía, gestión forestal, tecnologías del arbolado, maquinaria forestal y educación ambiental.
En conjunto, estas actividades buscan acercar el valor de los bosques a la sociedad y fomentar la participación ciudadana en su conservación.
¡Esperamos que sea un éxito de participación ciudadana!
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