La aceleración del cambio y la creciente complejidad de la toma de decisiones están elevando las exigencias sobre quienes lideran las organizaciones. Alcanzar resultados ya no es suficiente: también es necesario ofrecer orientación, generar confianza y responder con coherencia a las expectativas de los distintos grupos de interés.
- Casi la mitad de las organizaciones sitúa el liderazgo responsable entre sus prioridades.
- La brecha de 13,5 puntos revela dificultades para pasar de la importancia a la acción
- La alta dirección impulsa el desarrollo del liderazgo responsable
- El tamaño de la organización condiciona la forma de activar el liderazgo responsable
- Del reconocimiento a la integración efectiva
Approaching the Future 2026, el informe anual de tendencias en reputación e intangibles elaborado por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership en colaboración con CANVAS Estrategias Sostenibles, refleja con claridad esta evolución. A partir de la opinión de 2.120 profesionales de España y Latinoamérica, el estudio sitúa el liderazgo responsable entre las principales prioridades de la agenda empresarial iberoamericana, aunque también revela una distancia relevante entre el reconocimiento de su importancia y su desarrollo efectivo dentro de las organizaciones.
Casi la mitad de las organizaciones sitúa el liderazgo responsable entre sus prioridades.
El liderazgo responsable ocupa la cuarta posición en el ranking de importancia de Approaching the Future 2026 tanto en España como en Latinoamérica. El 46,1% de los profesionales españoles y el 49,7% de los latinoamericanos lo consideran uno de los ámbitos más relevantes para sus organizaciones, por encima de la media de los activos intangibles analizados en ambas geografías.
El informe define este modelo como la promoción de líderes comprometidos con los principios y valores de la organización y con la creación de valor a largo plazo para todos los grupos de interés. No se trata únicamente de una forma de dirigir equipos, sino de una determinada concepción del papel de la empresa, de su contribución a la sociedad y de su responsabilidad en la generación y distribución equilibrada de valor.
Su relevancia es, además, transversal. El liderazgo responsable genera un amplio consenso entre perfiles directivos y técnicos sobre su importancia para la organización, lo que confirma que su trascendencia no se limita a un único nivel o función dentro de la empresa. Esta coincidencia refuerza su posición como una prioridad compartida en la agenda empresarial, más allá de las diferencias entre responsabilidades y ámbitos de gestión.
La brecha de 13,5 puntos revela dificultades para pasar de la importancia a la acción
Pese a este reconocimiento, el liderazgo responsable es el activo que presenta la mayor distancia entre importancia y nivel de trabajo en el conjunto de Iberoamérica. Mientras que el 48,6% de las organizaciones lo considera relevante, el 35,1% declara trabajar activamente en este ámbito. La diferencia de 13,5 puntos porcentuales es la más elevada registrada en la edición de 2026 de Approaching the Future.
La brecha resulta especialmente pronunciada en España: el 46,1% de los profesionales sitúa el liderazgo responsable entre sus prioridades, pero solo el 27,8% afirma que su organización le dedica esfuerzos y recursos. En Latinoamérica, la distancia es menor, aunque continúa siendo significativa: un 49,7% lo considera importante y un 38,5% trabaja activamente en su gestión.
Esta diferencia no debe interpretarse exclusivamente como falta de compromiso. A diferencia de ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad o la sostenibilidad, el liderazgo responsable no siempre requiere grandes inversiones económicas, infraestructuras o herramientas específicas. Su activación responde principalmente a un posicionamiento estratégico y cultural sobre el tipo de empresa que se quiere construir y los principios que deben orientar sus decisiones.
Sin embargo, los datos sí evidencian la dificultad de convertir esa convicción en capacidades, decisiones y estructuras compartidas. El verdadero avance dependerá de la incorporación del liderazgo responsable a la cultura, los modelos de gestión, la toma de decisiones y la actividad cotidiana de los líderes de la organización.
La alta dirección impulsa el desarrollo del liderazgo responsable
Los resultados de Approaching the Future 2026 muestran que la implicación de la alta dirección en el liderazgo responsable es, en términos generales, superior a la media del conjunto de profesionales consultados. Este dato confirma el papel que pueden desempeñar los máximos responsables de las organizaciones como impulsores de una cultura basada en principios, propósito y una relación más consciente con los grupos de interés, apoyada en la escucha y el diálogo.
Sin embargo, el liderazgo responsable no puede depender únicamente de la convicción de la cúpula directiva. Su impacto aumenta cuando esa visión se traslada al resto de la organización. La alta dirección puede actuar como una palanca decisiva, pero el reto consiste en lograr que este enfoque deje de ser una orientación concentrada en los niveles superiores y se convierta en una práctica asumida por el conjunto de la estructura organizativa. Solo así podrá consolidarse como una capacidad transversal y sostenida en el tiempo.
El tamaño de la organización condiciona la forma de activar el liderazgo responsable
El tamaño de la empresa introduce matices en la manera de desarrollar un liderazgo responsable. Las grandes organizaciones tienden a abordarlo desde una perspectiva más estructural, adoptando este enfoque de liderazgo como capacidad organizativa transversal e integrada en la cultura corporativa. Por su parte, las empresas medianas presentan un enfoque del liderazgo responsable más diversificado, mientras que las pequeñas asignan mayor importancia al cuidado de la relación con los grupos de interés.
En conjunto, la diversidad de enfoques refleja que la activación del liderazgo responsable no responde a un modelo único. Su desarrollo adopta formas distintas según la estructura, las prioridades y la realidad de cada organización, que pone el acento en aquellos elementos que mejor encajan con su manera de operar.
Del reconocimiento a la integración efectiva
Los resultados de Approaching the Future 2026 muestran que el liderazgo responsable ya ocupa una posición consolidada en la agenda empresarial. El reto no está tanto en reforzar su reconocimiento como en traducirlo en decisiones, estructuras y prácticas capaces de extenderse al conjunto de la organización.
La clave estará en reducir la distancia entre lo que las organizaciones declaran prioritario y lo que efectivamente hacen. Cuando el propósito, los principios y la creación de valor a largo plazo orientan de forma coherente el comportamiento de los líderes, el liderazgo responsable deja de ser una aspiración para convertirse en una capacidad distintiva, capaz de fortalecer la legitimidad, la reputación y la proyección de la organización.
Si quieres profundizar en los datos de Approaching the Future 2026:
Revive aquí (https://www.corporateexcellence.org/recurso/presentacion-de-resultados-approaching-the-future/6a280b57-e22f-70bb-75aa-99a5f9a58782) la presentación de resultados
Informe completo (https://www.corporateexcellence.org/recurso/informe-completo-approaching-the-future2026/bb7b61e7-34fe-f4b1-f833-7bc6a82c0e47) bajo suscripción de pago
Resumen ejecutivo (https://www.corporateexcellence.org/recurso/resumen-ejecutivo-approaching-the-future2026/f8223b9b-c2c5-7f69-5191-8c90eff1a648) en open access
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