Los empleados tienen dificultades para identificar qué competencias necesitan y cómo desarrollarlas a tiempo para adaptarse a la evolución del trabajo, lo que representa un riesgo creciente para las empresas, según el último Estudio de Mercado Global sobre Experiencia del Empleado de WTW.
El porcentaje de empleados que afirman que su responsable directo les ayuda a desarrollar sus capacidades ha caído del 84% al 78% en los últimos cuatro años, lo que pone de manifiesto la necesidad de dotar a los directivos de más apoyo para mantener conversaciones de desarrollo con sus equipos. Al mismo tiempo, solo alrededor del 30% de las organizaciones cuenta con procesos establecidos para identificar, evaluar y hacer seguimiento de las competencias de su plantilla.
Esta desconexión cobra especial relevancia en un contexto en el que el trabajo está cambiando rápidamente. El 45% de los empleados afirma que la inteligencia artificial ya es importante en su trabajo diario y otro 22% considera que transformará de forma fundamental su actividad en el futuro. Ante este escenario, muchos empleados se preguntan si sus capacidades seguirán siendo relevantes, qué nuevas competencias necesitarán y dónde deberían centrar su desarrollo.
Fernanda Armada, director senior de Employee Experience para España en WTW, ha declarado: “Los empleados reconocen que el trabajo está evolucionando, pero muchos no tienen claro qué competencias serán más relevantes ni cómo prepararse para el futuro. Esta incertidumbre puede convertirse en un freno para su confianza y capacidad de adaptación”.
“Para abordar esta situación, las empresas necesitan ofrecer una mayor claridad sobre las oportunidades de desarrollo: preparar a los directivos para mantener conversaciones relevantes sobre la carrera profesional, ayudar a los empleados a entender qué competencias necesitan desarrollar y qué oportunidades tienen a su alcance, y vincular el aprendizaje con el trabajo que realizan cada día”.
Esta falta de claridad no solo afecta a los empleados, sino también a la capacidad de las organizaciones para afrontar la transformación. Si las personas no saben qué competencias necesitan desarrollar, será más difícil que puedan adaptarse a las nuevas formas de trabajar y aprovechar todo el potencial de las nuevas tecnologías.
En esta línea, WTW recomienda a las empresas:
- Identificar las competencias necesarias para dar respuesta a las prioridades actuales y futuras del negocio.
- Ofrecer a los empleados mayor claridad sobre sus oportunidades de desarrollo profesional, aprendizaje y movilidad interna.
- Preparar a los directivos para mantener conversaciones sobre las competencias que serán necesarias en el futuro y orientar el desarrollo de sus equipos.
- Utilizar la escucha y los datos de plantilla para identificar dónde la incertidumbre o las brechas de competencias pueden estar afectando a la confianza y al rendimiento.
Fernanda ha añadido: “La transformación de la plantilla tiene más posibilidades de éxito cuando los empleados entienden cómo pueden desarrollarse y crecer profesionalmente. Dar claridad sobre las competencias necesarias, las oportunidades de carrera y desarrollo ayuda a reducir la incertidumbre y a construir una plantilla mejor preparada para adaptarse y alcanzar los objetivos organizativos”.
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