Unilever continúa avanzando en la implementación de su Climate Transition Action Plan, la hoja de ruta con la que la compañía articula sus objetivos y principales líneas de actuación para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de toda su cadena de valor. Este plan integra objetivos concretos y acciones orientadas tanto a las operaciones propias como a ámbitos clave del negocio, desde el abastecimiento de materias primas y la colaboración con proveedores hasta el diseño y desarrollo de productos.
Esta estrategia se apoya en tres grandes palancas: la transformación de sus operaciones, la innovación en productos y procesos y el trabajo conjunto con su cadena de suministro para impulsar una descarbonización progresiva y sostenible.
A cierre de 2025, la compañía había reducido un 77% las emisiones de gases de efecto invernadero de sus centros propios y alquilados, incluyendo fábricas, oficinas y centros de I+D, respecto a 2015. Unilever mantiene como objetivo alcanzar una reducción del 100% de estas emisiones para 2030.
“La acción climática no es únicamente una responsabilidad ambiental, sino una oportunidad para transformar la forma en que operamos, innovamos y colaboramos con nuestros socios. Los avances logrados hasta la fecha demuestran que es posible reducir emisiones mientras fortalecemos la competitividad y preparamos el negocio para el futuro”, señala Marta González-Mesones, directora general de Unilever en España.
Transformar las operaciones para reducir emisiones
La primera palanca se centra en las operaciones de la compañía, donde la mejora de la eficiencia energética y la transición hacia fuentes de energía renovable han sido dos de los principales motores de reducción de emisiones en los últimos años.
A estas iniciativas se suma la incorporación progresiva de nuevas tecnologías en los procesos industriales. La compañía utiliza herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial para analizar el funcionamiento de sus líneas de producción, identificar oportunidades de mejora y optimizar aspectos como el consumo energético o la capacidad productiva.
La digitalización permite así disponer de una visión más precisa de los procesos y tomar decisiones apoyadas en datos para mejorar su funcionamiento.
Innovación desde el diseño del producto
La segunda palanca pasa por incorporar criterios climáticos desde las fases de desarrollo y reformulación de los productos.
Unilever trabaja en ámbitos como la formulación, los materiales y los formatos de envase para reducir progresivamente las emisiones asociadas a su porfolio, buscando al mismo tiempo mantener el rendimiento y atractivo de sus productos para los consumidores.
Incorporar la sostenibilidad desde el diseño permite actuar sobre una parte relevante de la huella de carbono de los productos y acelerar el desarrollo de soluciones adaptadas a los retos específicos de cada categoría.
Trabajar con proveedores para actuar sobre la cadena de valor
La tercera palanca amplía la acción más allá de las propias operaciones de Unilever. Una parte relevante de las emisiones asociadas a su actividad se encuentra en su cadena de valor, especialmente en ámbitos relacionados con las materias primas y el suministro.
Por este motivo, la compañía trabaja de forma estrecha con sus proveedores para identificar oportunidades de reducción de emisiones, compartir buenas prácticas y desarrollar conjuntamente nuevas soluciones que contribuyen a acelerar la transición hacia modelos más sostenibles.
Esta colaboración permite extender los objetivos climáticos a diferentes etapas de la cadena de suministro y avanzar de forma conjunta en la transformación de los procesos y materiales utilizados.
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