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HEINEKEN España ya elabora todas sus cervezas, cider y tinto de verano con energía 100% renovable. Desde diciembre de 2025, sus cuatro fábricas —Sevilla, Jaén, Quart de Poblet (Valencia) y San Sebastián de los Reyes (Madrid)— operan únicamente con energía eléctrica y térmica de origen renovable, lo que convierte a la compañía en la primera gran cervecera en España en completar este proceso y en el primer mercado del grupo HEINEKEN en culminar la transición energética de su producción.
El anuncio, presentado anoche en Madrid en un acto al que asistió Corresponsables, reunió a representantes del Gobierno, comunidades autónomas y socios energéticos implicados en un proyecto que ha requerido casi una década de trabajo, innovación tecnológica y más de 80 millones de euros de inversión.
“La descarbonización es posible”
El Presidente de HEINEKEN España, Etienne Strijp, situó el hito en términos industriales y estratégicos. “Desde diciembre de 2025 producimos todos nuestros productos con energía 100% renovable. El desafío ha sido enorme”, afirmó.
La compañía no solo se convierte en la primera gran cervecera del país en lograrlo, sino también en el primer mercado del grupo en adelantarse cinco años al objetivo global de ser cero emisiones netas en producción en 2030. “Tenemos ambición y decidimos ir más rápidos. Una ambición sin un plan es un sueño”, subrayó.

Strijp insistió en que el salto no se limita al suministro eléctrico. “El verdadero reto ha sido descarbonizar el calor industrial”, explicó, en referencia a la energía térmica necesaria para el proceso cervecero, tradicionalmente más compleja de transformar que la electricidad. “No hay manual cuando eres pionero. Tienes que apostar por tecnologías nuevas, asumir costes, asumir riesgos y hacer cambios cuando algo no funciona”.
El presidente defendió la Sostenibilidad como palanca de negocio. “La mejor energía es la que ahorras, la que no consumes”, señaló, recordando que la eficiencia energética ha sido una prioridad paralela al despliegue renovable. También apuntó a los beneficios competitivos: anticipación regulatoria, acceso a financiación sostenible, refuerzo reputacional y generación de valor en los territorios donde opera la compañía. “Pasamos a la acción y demostramos que la descarbonización es posible”.
Diez años de hoja de ruta industrial
Carmen Ponce, Directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de HEINEKEN España, detalló el recorrido técnico que ha hecho posible el anuncio. “Han sido diez años de determinación e innovación que no han sido fáciles. Hemos cumplido rigurosamente la hoja de ruta año a año, incluso en pandemia o cuando los vientos no ayudaban al negocio”.
La estrategia no se ha basado en compensar emisiones, sino en transformar los procesos productivos. Las fábricas consumen hoy un 80% menos de energía que hace unos años gracias a mejoras de eficiencia y a la integración progresiva de soluciones renovables diversificadas: fotovoltaica, biogás, biomasa, biometano y termosolar.
En Jaén se ha desarrollado un ejemplo de economía circular con caldera de biomasa; en Sevilla y Valencia se han instalado plantas termosolares pioneras en la industria; en colaboración con Iberdrola se ha impulsado la energía solar; y en Quart de Poblet se ha apostado por tecnología termosolar adaptada a la producción de vapor industrial. “Hemos ido aprendiendo juntos con nuestros partners”, señaló Ponce. Todo el proceso, añadió, está certificado por EY.
Alianzas estratégicas y tecnología local
Los socios energéticos coincidieron en que el proyecto ha sido posible gracias a una visión compartida y a una relación a largo plazo. El CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, afirmó que “esto no se hace solo. Es un plan de esfuerzo conjunto que se pone en acción”. Destacó la importancia de comprometerse, compartir visión y acompañar a la industria en decisiones complejas.
Desde ENGIE, Janis Rey explicó que el modelo desarrollado en Sevilla combina flexibilidad e innovación, garantiza seguridad de suministro y es replicable en otros entornos industriales. Subrayó también la dimensión territorial: proveedores andaluces, colaboración con la Universidad de Sevilla y generación de empleo local.
En Valencia, la complejidad técnica residía en la producción de vapor. Miquel Frasquet, Director técnico de CSIN y CEO de Solatom, recordó que HEINEKEN apostó por talento y tecnología “made in Spain”, desarrollando una solución termosolar adaptada a las necesidades industriales.
Respaldo institucional y colaboración público-privada
El proyecto contó con el respaldo de administraciones autonómicas y del Gobierno central. Durante el acto se reconoció que, ante soluciones pioneras sin precedentes en el sector, la coordinación público-privada fue determinante para superar barreras regulatorias y técnicas.
El Consejero de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela, vinculó este tipo de inversiones a la reindustrialización: “Donde hay energía limpia se dinamiza el territorio”. Subrayó que la disponibilidad de energía competitiva es clave para atraer industria y generar empleo.
En el cierre del acto, la Vicepresidenta Tercera del Gobierno y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, enmarcó el anuncio en la respuesta al cambio climático. “HEINEKEN se marcó el objetivo de ser 100% renovable en 2030 y en España lo ha alcanzado cinco años antes. Es un ejemplo a seguir”, afirmó.

Aagesen destacó la movilización de más de 80 millones de euros y la ayuda pública de 14 millones destinada a proyectos en Sevilla y Valencia. Defendió que la transición energética es ya una oportunidad económica e industrial tangible: “La transición es rentable, está aquí y tiene resultados que podemos contar”. También llamó a mantener la colaboración público-privada como motor de modernización industrial y a no frenar la inversión en un contexto de emergencia climática.
Un precedente para la industria de gran consumo
El proyecto sitúa a España como referente dentro del grupo HEINEKEN y como caso práctico de descarbonización en el sector de gran consumo. No se trata únicamente de abandonar combustibles fósiles en producción, sino de integrar eficiencia, diversificación tecnológica y alianzas estratégicas en un modelo replicable.
La compañía insiste en que el objetivo ahora es compartir el aprendizaje y seguir avanzando en la reducción de emisiones a lo largo de toda la cadena de valor. El mensaje que quedó sobre la mesa es claro: con planificación, inversión sostenida y cooperación, la transición energética industrial puede ejecutarse a escala y con impacto real en competitividad, empleo y territorio.
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables y en el Caso Práctico de HEINEKEN España en el Anuario Corresponsables 2025.


