Beatriz Sigüenza, directora general de Fundación Balia, explica en esta entrevista para Corresponsables cómo ha evolucionado la entidad a lo largo de estos 25 años, desde sus inicios centrados en el acompañamiento a menores que pasaban solos las tardes tras la escuela hasta la consolidación de un modelo de intervención enfocado en la educación, el apoyo emocional y la generación de oportunidades para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. A lo largo de la conversación, aborda también el impacto de proyectos como Generación Balia y las aulas de atención al alumno expulsado, la importancia de las alianzas con empresas y otros grupos de interés, y los principales retos de futuro de la fundación para seguir ampliando su alcance y transformar vidas a largo plazo.
- ¿Qué es Fundación Balia , y que evolución ha tenido la empresa en estos 25 años?
- ¿Podrías destacar algún proyecto, algún hito de los que os sintáis especialmente orgullosos?
- ¿Qué importancia tiene para Fundación Valia la comunicación y las alianzas con vuestros grupos de interés?
- ¿Cuál consideras que es la situación y principales oportunidades, retos de futuro en materia de RSC en relación a vuestro ámbito de actuación o más allá de la RSE?
- ¿Cuáles son vuestros próximos pasos, retos de futuro y si quieres dejarnos un mensaje final para la audiencia de Corresponsables?
¿Qué es Fundación Balia , y que evolución ha tenido la empresa en estos 25 años?
Fundación Balia es un proyecto que nace en 2001, hace 25 años justo ese año, lo crean tres mujeres que buscan un ámbito de actuación y se dan cuenta de que en ese momento, hace 25 años, estaban llegando la primera gran oleada de inmigración a España, siendo noticia en aquel entonces los conocidos como niños llave. Aquellos niños llevaban la llave de sus casas colgando al salir del colegio. Estas mujeres se dan cuenta de que estos niños vuelven solos a casa y no tienen acompañamiento, o alguien que les apoye durante sus tardes tras el periodo escolar.
Esa situación la tienen niños inmigrantes en aquel momento, pero con el paso del tiempo dejamos de atender solo a hijos de inmigrantes, ayudamos a familias españolas, de hecho más del 51% de los niños y niñas que se atienden en Fundación Balia son españoles, también hay mucha gente que viene de inmigración, niños y niñas en riesgo de exclusión social que por su situación económica familiar tras la escuela no tienen un apoyo escolar, gente que les dé oportunidades, que les ayude a conocer el mundo y viven una vida pequeña.
Fundación Balia se dedica desde 2001 a atender a menores, niños y adolescentes, en sus tardes después de la escuela. Atendemos incluso a menores mayores a los que becamos para los estudios superiores. En esas tardes les brindamos apoyo escolar que sus padres no tienen oportunidad de darles, tanto a nivel educativo, como en la gestión de emociones. Es muy importante en este sector de la población a la que nos dedicamos ofrecer oportunidades, por ejemplo, los adolescentes van a visitar empresas para saber a qué se quieren dedicar en el futuro, hacemos mucha orientación laboral porque la principal misión de Fundación Balia, y en la que cada vez más nos queremos centrar, es que estas personas que nacen en entornos desfavorecidos consigan tener estudios más allá de la ESO, porque eso es lo que les ayuda a transformar la vida. Queremos que salgan de la pobreza a través de la educación y no nos conformamos con que tengan trabajos precarios.
Nuestros tutores hacen un seguimiento a lo largo de toda su estancia, incluso cuando ya saltan al mundo laboral, se les incita a continuar sus estudio. Muchos de ellos empiezan a trabajar desde jóvenes, y cuando empiezan a cobrar sus primeros sueldos, a veces se van del camino y alguien que esté ahí de vez en cuando, un tutor, una tutora, una educadora que gracias al vínculo emocional que han creado pueden decirles “Sigue, acaba, consigue tu título y después trabajas al 100%”.
¿Podrías destacar algún proyecto, algún hito de los que os sintáis especialmente orgullosos?
Tenemos proyectos de infancia, proyectos de jóvenes donde se hace mucho acompañamiento, por ejemplo, un proyecto que personalmente me gusta mucho es Generación Balia, que es el proyecto de más allá de la ESO, una vez acabas la ESO, nuestros educadores siguen acompañándo al alumno en sus estudios superiores, y a superar esas pequeñas crisis en las que piensas en abandonar, y ellos les ayudan y consiguen becas, que es muy importante. Esos educadores y educadoras nos transmiten la necesidad de cuando tenemos que apoyar a un chico o una chica de forma más específica para conseguir el resultado final. Gracias a ello, hemos conseguido chicos mecánicos de aviones porque han estudiado FP de mecánica de aviones, tenemos personas que estudian aeronáutica, personas que han estudiado derecho, personas que estudian FP de integración social, de programación web y ese es el foco principal de Balia, que tengan algo más allá de la ESO, ese proyecto es muy importante.
Otro proyecto que fomenta Balia y que es muy popular son nuestras aulas de atención al alumno expulsado. Balia fomenta aulas a las que los alumnos pueden acudir voluntariamente cuando son expulsados del colegio. En estas sesiones se trabaja con ellos, intentando que entiendan el por qué de su expulsión. También se trabaja con los centros en paralelo para seguir el nivel educativo del alumno, y que no pierdan el periodo en el que no pueden asistir a sus clases. Este proyecto tiene mucho impacto, en Balia conseguimos que el 70% no reincida.
¿Qué importancia tiene para Fundación Valia la comunicación y las alianzas con vuestros grupos de interés?
Son fundamentales porque en Fundación Balia trabajamos con muchísimos grupos de interés, tenemos alianzas muy fuertes con el sector privado, con el sector público también, pero el 70% de nuestra captación de fondos viene del sector privado y trabajamos mucho en alianzas con empresas que nos ayudan, que tenemos voluntariado corporativo y que se quedan mucho tiempo a nuestro lado. La comunicación, la transparencia, dar visibilidad a los proyectos es fundamental para trabajar un win-win porque muchas empresas tienen una misión en su responsabilidad social corporativa que puede encajar con nuestra labor.
Balia es una entidad de impacto a largo plazo, hacemos un impacto muy profundo en cada persona, podríamos atender a más gente con un impacto más bajo y consideramos que la transformación de vida es fundamental, es importante hacer entender a las empresas que la transformación o la ayuda que le puedes dar a un niño o una niña que vive en pobreza para que salga de ella es largo plazo. Es un impacto que no dura solo un mes o no es un regalo solo de navidad.
¿Cuál consideras que es la situación y principales oportunidades, retos de futuro en materia de RSC en relación a vuestro ámbito de actuación o más allá de la RSE?
Insisto en que la prioridad es el impacto a largo plazo, que el compromiso de las empresas y la RSC no sea algo anual y que tenga que revisarse y volver a convencerles cada año. Esto es algo habitual en Estados Unidos y algo que se debe implementar más en España.
Otro de los retos que afrontamos en Balia es cerrar el círculo, es decir, que todos los chicos y chicas que estudian con nosotros puedan hacer prácticas en las empresas con las que colaboramos, que no se reduzca todo al voluntariado corporativo sino que nuestros propios beneficiarios puedan de alguna manera colaborar con ellos. Sistemas como las prácticas de estudio o crear bolsas de trabajo para alumni en que nos ayuden.
¿Cuáles son vuestros próximos pasos, retos de futuro y si quieres dejarnos un mensaje final para la audiencia de Corresponsables?
Nuestros retos son muchos, para empezar la pobreza infantil, en España tiene un número escandaloso, uno de cada tres niños y niñas vive en riesgo de exclusión social, que es una cifra que la sociedad en general no conoce y es una realidad.
Uno de nuestros retos es ampliar y aumentar nuestra actividad, ahora mismo tenemos el mismo número de personas en lista de espera, que las que están apuntadas y trabajan con nosotros. Nuestro objetivo es aumentar la capacidad de todos los programas que tenemos.
Además, vamos a sacar un nuevo plan estratégico es que queremos adaptar nuestros itinerarios cada vez más a las necesidades individuales de cada niño o cada niña. Esto supone un reto enorme pero estamos trabajando en ello porque en estos 25 años hemos demostrado que da resultado y que cuanto más nos ajustemos, obtendremos mejor resultado.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital de publicaciones Corresponsables.


