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El informe Bienestar extendido 2040 de Espacio Futuro señala que los factores ambientales y energéticos tendrán un impacto creciente en el bienestar futuro, especialmente en relación con la vivienda o el entorno.
El bienestar en 2040 dependerá en buena medida de nuestra capacidad para anticipar cambios en esos factores y reducir las desigualdades de adaptación.
La relación entre energía, medioambiente y bienestar será un factor cada vez más relevante en la calidad de vida en España en 2040. Así lo concluye el informe Bienestar Extendido 2040, elaborado por Espacio Futuro, el think tank del Grupo SANTALUCÍA, que analiza cómo la evolución del entorno ambiental y energético condicionará el bienestar de las personas a lo largo de las distintas etapas de la vida.
El estudio pone de relieve que el bienestar futuro no dependerá únicamente de variables económicas o sanitarias, sino de la capacidad de los entornos cotidianos para adaptarse a escenarios de mayor exigencia ambiental. La habitabilidad de los espacios, el acceso estable a energía y la preparación frente a condiciones climáticas más adversas se perfilan como factores que ganarán peso en la construcción del bienestar físico y emocional en las próximas décadas.
En este sentido, según la encuesta intergeneracional, el ‘cuidado del entorno y la disponibilidad de energía segura y limpia’ obtiene una puntuación de 3,2 sobre 5 en bienestar individual, aunque desciende a 2,9 sobre 5 cuando se evalúa el bienestar social, reflejando preocupación por la capacidad colectiva para sostener entornos saludables. De hecho, solo el 38% de los adultos cree que el cuidado del entorno y la energía limpia mejorarán en los próximos años, una de las tasas de optimismo más bajas entre todas las categorías del bienestar.
‘De cara a 2040, la calidad del entorno en el que vivimos será cada vez más relevante para el bienestar. No hablamos solo de clima o energía, sino de cómo estos factores se integran en la vida cotidiana de las personas’, explica Ángel Uzquiza, director corporativo de Innovación del Grupo SANTALUCÍA y del think tank Espacio Futuro.
El informe señala que los efectos de este cambio no se producirán de forma homogénea. En los próximos años, las personas mayores y los hogares con menor capacidad de adaptación afrontarán mayores dificultades para sostener su bienestar en entornos más exigentes desde el punto de vista ambiental y energético, lo que puede traducirse en mayores niveles de vulnerabilidad y pérdida de autonomía.
En este contexto, la vivienda adquiere una dimensión estratégica de cara al futuro. El estudio apunta a que el confort térmico, la adaptación al entorno y la adecuación de los hogares a las necesidades de quienes los habitan serán elementos cada vez más determinantes del bienestar. En 2040, vivir en espacios poco preparados amplificará la sensación de inseguridad y fragilidad frente a un entorno más incierto.
‘Anticipar la adaptación de los hogares y los entornos será clave para sostener el bienestar en las próximas décadas. La vivienda pasará a ser un factor central de protección frente al malestar’, añade Uzquiza.
El futuro medioambiental, uno de los focos del bienestar para los más jóvenes
El análisis también recoge que la preocupación por el entorno y el futuro ambiental formará parte del contexto emocional desde el que las generaciones más jóvenes construirán su bienestar. Esta inquietud se integrará en un marco más amplio de incertidumbre vital y condicionará la forma en que proyectan su futuro y evalúan su calidad de vida.
Desde esta perspectiva, el informe apunta a que el bienestar en 2040 estará estrechamente ligado a la capacidad colectiva para anticipar impactos ambientales, adaptar los entornos cotidianos y acompañar a las personas en este proceso de transición. Energía, vivienda y entorno dejarán de ser ámbitos independientes para convertirse en factores estructurales del bienestar extendido.
‘El bienestar en 2040 dependerá en buena medida de nuestra capacidad para anticipar estos cambios y reducir las desigualdades de adaptación, ofreciendo entornos más estables y habitables a lo largo de toda la vida’, concluye Uzquiza.
‘Bienestar extendido 2040’ es el principal informe anual de prospectiva de Espacio Futuro, el think tank del Grupo SANTALUCÍA, de 2025. Elaborado a partir del análisis de señales de cambio, la construcción de escenarios y el contraste con relevantes expertos de distintas disciplinas, el informe ofrece una lectura integrada de los retos del bienestar con un objetivo claro: anticipar impactos y facilitar decisiones en el presente para construir un mejor futuro, tanto para la sociedad en su conjunto como para las empresas y las instituciones.
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