Muchas veces se asocia el ahorro con guardar dinero “por si acaso”, cuando en realidad su mayor valor está en todo lo que permite construir. Ahorrar es una manera de prepararse para dar el siguiente paso: iniciar un pequeño negocio, invertir en capacitación para crecer profesionalmente, adquirir herramientas para emprender, financiar un proyecto personal o, simplemente, ganar tranquilidad para tomar decisiones con mayor seguridad. Cuando el ahorro tiene un propósito claro, deja de percibirse como una restricción y se convierte en un motor que impulsa metas.
En ese sentido, Roberto Percca, Gerente de Desarrollo del Emprendedor de Mibanco, señala que el ahorro cobra más fuerza cuando responde a una meta concreta y cercana. “Ahorrar no es solamente separar dinero, sino darle un sentido. Cuando una persona sabe para qué está ahorrando, es mucho más fácil sostener ese esfuerzo en el tiempo y convertirlo en una oportunidad real de crecimiento”, comenta.
En esa línea, Roberto Percca comparte cinco recomendaciones para hacer del ahorro un hábito útil, sostenible y conectado con objetivos reales:
- Convierte tu objetivo en una meta alcanzable: Una buena meta de ahorro necesita un monto estimado y un plazo. Eso permite saber cuánto necesitas separar cada semana o cada mes. Si quieres abrir un negocio, por ejemplo, no solo debes pensar en el alquiler o en el producto, sino también en los materiales, trámites, difusión o imprevistos. Tener una meta aterrizada ayuda a avanzar con más claridad.
- Aprovecha pequeños excedentes para acelerar tu meta: Ingresos extra, pagos adicionales o gastos que lograste reducir pueden convertirse en aliados para avanzar más rápido. En vez de dejarlos ir en consumos innecesarios, destinarlos a tus metas de ahorro puede marcar una diferencia importante en el tiempo que necesitas para poder conseguir tus objetivos que tienes planteado.
- Se riguroso y diciplinado al gestionar tus ahorros: Un consejo práctico es darle un carácter “invisible” a tu cuenta de ahorros. Para ello, evita instalar el aplicativo móvil donde mantienes ese dinero y procura revisar tu saldo solo desde la versión web. De esta forma, reduces la tentación de usar esos fondos en el día a día y, además, refuerzas la seguridad ante posibles robos o fraudes.
- Revisa tus finanzas con una frecuencia definida: Es clave revisar periódicamente el presupuesto y el estado financiero para verificar si nuestro plan de ahorro sigue siendo realista. Evaluar avances una vez al mes o por trimestre permite ajustar montos, plazos y prioridades según los cambios del negocio o del ingreso, y mantener el ahorro alineado a objetivos concretos.
- Deposita tu ahorro y haz que tu meta tenga un lugar propio: Uno de los errores más comunes al ahorrar es dejar ese dinero al alcance del gasto cotidiano. Depositarlo en una cuenta de ahorros a plazo fijo permite ordenarlo mejor, generar intereses y evitar que se diluya en consumos pequeños. Además, hoy existen alternativas como Ahorra y Gana de Mibanco, una cuenta que premia la constancia de quienes ahorran, y que puede ser una herramienta práctica para quienes quieren convertir ese esfuerzo en algo concreto.
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