El voluntariado corporativo se ha consolidado como una herramienta que las empresas que buscan un impacto social auténtico y efectivo utilizan cada vez más. Cuando se integra como un pilar estratégico, moviliza el talento, la energía y el propósito de los equipos hacia una transformación social real y duradera. De hecho, según el informe 2025 Corporate Volunteering Situation Study in Europe and LATAM, el 99,2% de las empresas relaciona directamente el voluntariado con sus valores corporativos, demostrando su papel clave en la estrategia de las organizaciones.
Hoy, la búsqueda de un propósito se está convirtiendo en un nuevo motor del talento. Los profesionales de hoy, especialmente las nuevas generaciones, no solo quieren trabajar para una empresa, quieren pertenecer a una causa y que su tiempo y esfuerzo diario contribuyan a un legado positivo. Sin embargo, para que este impulso no se diluya, se necesita un marco que lo fomente y lo canalice. En Henkel, nuestro propósito Pioneers at heart for the good of generations nos guía desde la fundación de la compañía; es un compromiso que forma parte de nuestra identidad desde que Fritz Henkel creó la empresa, impregnándola desde el inicio de un compromiso firme con la sociedad y el medioambiente que hemos seguido desarrollando a lo largo de estos 150 años.
La piedra angular es nuestro programa de voluntariado MIT – Make an Impact on Tomorrow, nacido en 1998, que permite que cualquier empleado o jubilado pueda proponer y liderar un proyecto social con el apoyo económico y logístico de la compañía. En 2025, esta iniciativa hizo posible 41 proyectos humanitarios en España y Portugal, con organizaciones como Fundació Pasqual Maragall, Fundación Aladina, Fundación CODESPA, Fundación BarcelonActua o la Orde Hospitalari Sant Joan de Déu, entre otras.
Otro de los proyectos del que nos enorgullecemos es el School Project, con el que más de 50 de nuestros empleados se han convertido en “embajadores del planeta”, promoviendo la sostenibilidad entre estudiantes de primaria a través de talleres. De esta manera, hemos formado a más de 4.000 alumnos de 35 escuelas de España y Portugal.
El reciente reconocimiento que recibimos en los Premios Respon.cat 2025 como Mejor Programa de Voluntariado Corporativo no es un premio a la intención, sino a la constancia y al impacto medible de este modelo. Es un galardón que, como dijo nuestro presidente, Adrian Orbea, pertenece a cada uno de los 1.200 empleados que deciden dar un paso al frente. Valida que el voluntariado estratégico no es filantropía, sino una inversión con un retorno triple: para la sociedad, que recibe una ayuda valiosa; para el empleado, que crece personal y profesionalmente; y para la empresa, que construye equipos más unidos, una cultura más fuerte y una reputación sólida basada en hechos.
En definitiva, las empresas tenemos la oportunidad única de actuar como plataformas para el cambio. El voluntariado corporativo es la herramienta que nos permite movilizar nuestro mayor activo, nuestra gente, para construir una sociedad más justa y sostenible. La verdadera transformación social se construye día a día, persona a persona, proyecto a proyecto. Y empieza por confiar en el poder de nuestra propia gente.


