El voluntariado corporativo es una de las herramientas más eficaces para canalizar el compromiso social de las empresas. Más allá de la contribución económica, las organizaciones promueven la participación de sus empleados en iniciativas que generan un impacto tangible en su entorno. En este contexto, Occident desarrolla un programa de voluntariado que pone en valor el papel activo de su plantilla como agente de transformación social.
En este sentido, la aseguradora cerró el pasado año con un total de 721 horas dedicadas a actividades de voluntariado, una cifra que refleja el creciente compromiso de sus profesionales con causas sociales, educativas y medioambientales. Esta implicación se articula a través de un conjunto de iniciativas que permiten a los empleados participar directamente en proyectos que contribuyen al bienestar de la comunidad.
Según explica Anna Navarro, responsable del área de Cultura de Occident, el voluntariado corporativo representa una oportunidad para fortalecer el vínculo entre la empresa y la sociedad: “El voluntariado nos permite implicarnos directamente en la mejora de nuestro entorno y apoyar iniciativas que generan un impacto real en la comunidad. El compromiso mostrado en 2025 refleja la voluntad de nuestros equipos por contribuir de manera activa al bienestar social”.
El programa de voluntariado de Occident se desarrolla en colaboración con diversas entidades y organizaciones sociales, lo que permite abordar diferentes ámbitos de actuación. En el plano medioambiental, una de las iniciativas más destacadas es la participación en el CleanUp Day, una jornada organizada junto a Fundación Occident y la Fundación ECOMAR. En su última edición, durante esta actividad, empleados de la compañía participaron en la recogida de residuos en playas y pantanos de Getxo, Madrid y Barcelona, logrando retirar más de 700 kilos de residuos y contribuyendo así a la preservación de los ecosistemas naturales.
Junto a la dimensión ambiental, el voluntariado corporativo de Occident también pone el foco en la inclusión social y la educación. Un ejemplo es la actividad Speed Dating Reverse, organizada con Fundación Exit, que conecta a jóvenes estudiantes con empleados de Occident para que, a través de entrevistas rápidas, resuelvan sus dudas sobre el mundo profesional y empiecen a imaginar su futuro laboral. Se trata, en definitiva, de que los jóvenes hablen con profesionales reales y puedan romper mitos sobre los distintos roles y empiecen a visualizar su propio camino. De esta manera, desarrollarán también habilidades clave como la comunicación, la curiosidad o la autoconfianza.
En esta misma línea, la compañía impulsa la iniciativa Cheers4U, una gymkana inclusiva diseñada para fomentar la convivencia y la sensibilización. En este caso, las actividades son lideradas por personas neurodiversas, que proponen a los participantes distintos retos y dinámicas orientadas a promover la inclusión y la comprensión de la diversidad. Cada edición contribuye a impulsar la misión de la Fundación AMPANS, que desde hace más de 60 años trabaja para promover la inclusión de personas con discapacidad psíquica.
Este conjunto de acciones refleja una visión del voluntariado corporativo que trasciende la acción puntual y se integra dentro de la estrategia de responsabilidad social de la empresa. En palabras de Xavier Portales, “para Occident, implicar a sus empleados en proyectos de impacto social no solo contribuye a mejorar el entorno, sino que también refuerza valores internos como el trabajo en equipo, la empatía y el compromiso”. De este modo, el voluntariado corporativo se convierte en un espacio de aprendizaje mutuo, donde empleados y comunidades comparten experiencias que generan valor social.


