La oncología nos invita a mirar más allá de los laboratorios y los ensayos clínicos. Nos recuerda que cada avance científico tiene un impacto real en la vida de las personas. Esta visión, centrada en la salud y la calidad de vida, es la que debe guiar no solo la investigación, sino también la forma en que contribuimos al progreso del sistema sanitario.
En España, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estiman más de 300.000 nuevos casos en 2026; con mayor supervivencia y calidad de vida gracias a la investigación. Por ello, es clave que todos sigamos impulsándola: empresas, instituciones, profesionales y todos aquellos que compartimos un compromiso con el desarrollo de soluciones innovadoras que aporten valor social.
En Daiichi Sankyo entendemos que la innovación solo es valiosa cuando se traduce en mejoras tangibles para los pacientes y para el sistema sanitario. Por eso, nuestro compromiso en oncología va más allá del desarrollo de nuevas terapias: trabajamos para que la ciencia avance de forma responsable, alineando investigación, acceso y sostenibilidad.
Diseñamos cada ensayo clínico con el máximo rigor científico, integridad ética, transparencia operativa y cuidado de la seguridad para asegurar que los resultados aporten valor para los pacientes. Nuestra responsabilidad empieza en la investigación, pero no termina en ella. Integrar criterios ESG en este proceso nos permite garantizar que cada avance responde no solo a estándares de excelencia, sino también a un impacto social y ambiental positivo, reforzando la confianza en la ciencia y en quienes la desarrollan.
La innovación, para ser transformadora, debe mirar también hacia el impacto que generamos como organización. Esto implica repensar cómo operamos, cómo consumimos recursos y cómo integramos la sostenibilidad en cada decisión. La ciencia y la responsabilidad corporativa no son dos caminos paralelos: se refuerzan mutuamente cuando se orientan al mismo propósito.
En España, hemos adoptado un modelo que incorpora prácticas más sostenibles en nuestra actividad, también en oncología, con eventos científicos diseñados para reducir su huella ambiental y una evaluación de proveedores bajo criterios ESG, entre otros.
Un ejemplo tangible de esta visión es el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). El Plan de Sostenibilidad desarrollado con el apoyo de Daiichi Sankyo convirtió el evento en un modelo de buenas prácticas alineado con los ODS, integrando innovación ambiental, inclusión social y ética profesional, con medidas como la medición de la huella de carbono, la reducción de materiales de un solo uso y la inclusión laboral. #SEOMSostenible no es solo un ejemplo de un congreso más responsable, sino una referencia sobre cómo el sector puede evolucionar hacia un impacto menor y una contribución mayor.
Construir la oncología del futuro empieza con decisiones concretas hoy. Significa actuar con propósito, pensando en el bienestar de las personas, en la salud de la comunidad y en la protección del entorno que compartimos. En Daiichi Sankyo, unir ciencia, ética, sostenibilidad y compromiso social no es una aspiración: es la base para generar un impacto real y duradero.
De cara a 2030, nuestra visión es clara: ser una compañía farmacéutica innovadora global que contribuye al desarrollo sostenible de la sociedad, y eso pasa por acelerar una innovación responsable, promoviendo la inclusión y cuidando del planeta, mientras llevamos esperanza a cada paciente.
Porque en oncología, innovar con responsabilidad no es solo una estrategia: es la manera de avanzar hacia un futuro en el que la ciencia y la sostenibilidad caminen juntas, transformando vidas y dejando una huella positiva en la sociedad.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial contra el Cáncer

