Desde 1607, la Compañía de María tiene como misión “Ofrecer una educación humanista cristiana que, desde el diálogo fe – justicia, fe – cultura, fe – ciencia y tecnología, incida en la formación integral de las personas y en la transformación de la sociedad”.
Educar como Compañía de María nos exige conocer la realidad y dejarnos afectar por ella. Solo así podremos situarnos con una mirada realista y esperanzada. Una mirada que busca transformar las dificultades en oportunidades y nos sitúa en el escenario múltiple de nuestro tiempo como el lugar del compromiso. La mejora continua, “que se haga cada vez mejor” inspira nuestra praxis e introduce en nuestros centros el dinamismo y flexibilidad necesarios para seguir adecuando las respuestas a las necesidades y demandas de cada momento histórico.
Por todo ello, el Grupo Tecnológico Institucional planificó y llevó a cabo una jornada de formación para familias donde se abordó un debate crucial: la tecnología digital en la vida de nuestros hijos. Existe una preocupación palpable en nuestras familias y, a menudo, somos testigos de la publicación de titulares alarmistas que polarizan la opinión. La aparición de nuevas realidades tecnológicas, como la Inteligencia Artificial, nos exige una respuesta basada en la evidencia. Padres y educadores, nos necesitamos para forjar una estrategia coherente y en una misma dirección.
La institución Compañía de María con sus 20 colegios en España, busca la protección de la infancia en todos los ámbitos a través de las diferentes acciones que programa. En el ámbito tecnológico, la abordamos con una estructura de trabajo clara; las Comisiones Pedagógicas de nuestros centros, junto con el Grupo tecnológico Institucional, los Grupos Tecnológicos de nuestros colegios y los grupos de profesores definen una estrategia plurianual que se recoge en los Planes Digitales de Centro y se hace realidad en nuestras programaciones cada curso. Nuestro objetivo es garantizar una educación digital que asegure un uso consciente, saludable, seguro y crítico de la tecnología por parte del alumnado de nuestros colegios.
La tecnología es una herramienta muy útil y necesaria para preparar a nuestros alumnos para el futuro de forma que sepan vivir éticamente en la sociedad actual. Si nos fijamos en uno de nuestros principios pedagógicos “Educar en la vida y para la vida” vemos cómo nos dinamiza para que nos vayamos planteando cómo ir respondiendo, desde la educación, a las necesidades y retos de la sociedad.
Es fundamental comprender el mundo digital para alcanzar la competencia digital de manera consciente y saludable. Esta competencia no solo es una necesidad, sino que garantiza la igualdad de oportunidades y el acceso equitativo para que los estudiantes sean ciudadanos digitalmente activos, críticos y democráticos.
Somos conscientes de que preguntas como esta: ¿Cómo puedo proteger la salud mental de mi hija/o si las redes sociales son su principal forma de socializar? Me preocupa que la comparación constante y la validación a través de ‘likes’ afecten su autoestima y su imagen corporal”. Escuchamos, sostenemos y acompañamos estas preocupaciones de las familias. El consumo pasivo de contenido curado artificialmente exacerba la comparación social, lo que está directamente relacionado con el aumento de la ansiedad y síntomas depresivos. El sistema de recompensa cerebral del adolescente es altamente sensible y la validación inmediata de los «likes» puede crear un circuito de refuerzo intermitente, priorizando la gratificación externa. Desde el diálogo que mantenemos con nuestras familias les transmitimos que son ellos, también, los que deben modelar un uso consciente de los dispositivos limitando su propio móvil durante las comidas de modo que sean estos espacios momentos de conversación con sus hijos/as. Les animamos a fomentar el contenido activo versus pasivo y por último les hacemos ver que pueden mantener un diálogo sin juicio, preguntándoles cómo les hace sentir el contenido que ven.
En la Compañía de María creemos que el éxito reside en el diseño pedagógico que hemos recogido en nuestro modelo educativo Signa y en el contexto. En casa, el papel de las familias, es fundamental. Somos un equipo: Colegio y Familia, “educamos en comunidad desde un proyecto común”. Existen riesgos, lo sabemos, y la forma de abordarlos es a través de la sinergia y el trabajo conjunto.
Como institución, somos conscientes de la importancia de este ámbito y trabajamos cada día para fortalecer y acompañar a nuestros alumnos en su aprendizaje y la mejora de su competencia digital en un entorno seguro. Una de nuestras prioridades es “Formación de cabezas bien hechas más que bien llenas”. El alumno es el sujeto protagonista de su propia educación, él es el que piensa, reflexiona, crea ideas y progresa en un proceso de aprendizaje que le hace capaz de recorrer caminos del saber de forma autónoma. Nosotros los educadores somos mediadores del proceso de aprendizaje, no damos los conocimientos acabados, sino que potenciamos su autonomía de manera que les permitamos “Aprender a aprender” y logremos personas con una mente equilibrada, abierta y divergente que actúe con humanidad, piense con claridad y viva con propósito.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Escuelas seguras, en alianza con #Notecalles.org


