Cada día, millones de niños, niñas y adolescentes cruzan la puerta de su centro educativo con una mochila llena de libros… y otra, a veces invisible, cargada de preocupaciones. La escuela siempre ha sido un espacio de aprendizaje, pero hoy está llamada a ser algo más, un entorno seguro en el que crecer sin miedo y sentirse acompañado.
Los datos nos recuerdan que la protección de la infancia no es opcional, y que las aulas pueden y deben jugar un rol fundamental. Según el último barómetro de infancia y adolescencia que publicamos desde UNICEF España, cuatro de cada diez adolescentes en España dicen haber tenido o creer haber tenido un problema de salud mental en el último año, y uno de cada tres no ha hablado con nadie esos problemas. Datos que reflejan que, si bien los adolescentes han normalizado hablar de salud mental, todavía persisten ciertas barreras y estigmas al respecto.
A esto se suma el impacto del acoso escolar y el ciberacoso. Según Fundación ANAR, cerca del 10% del alumnado sufre estas situaciones, con consecuencias directas en su rendimiento académico y satisfacción con su vida escolar. Los expertos, colegios profesionales e instituciones especializadas alertan de un aumento preocupante en los trastornos de salud mental entre los niños, niñas y adolescentes, con un incremento significativo en las tasas de suicidio adolescente. En 2017, período previo a la pandemia, el 13% de niños y niñas de entre 4 y 14 años ya se encontraban en riesgo de sufrir algún tipo de problema de salud mental, según los datos de la Encuesta Nacional de Salud.
En este contexto, pensar en escuelas seguras implica ampliar la mirada. No se trata únicamente de evitar riesgos físicos. También debemos concebir las aulas como entornos protectores en un sentido más amplio, desde lo emocional, hasta lo digital, pasando por lo relacional y comunitario. Solo así podremos construir entornos escolares seguros, inclusivos y libres de violencia donde la prevención, la detección temprana del malestar y el acompañamiento formen parte del día a día educativo, igual que las matemáticas o el lenguaje.
En España, un paso importante en esta dirección ha sido la incorporación de la figura del coordinador/a de bienestar y protección en los centros educativos, establecida por la Ley Orgánica de Protección de la Infancia frente a la Violencia (LOPIVI). Su objetivo es claro: reforzar la prevención y detección de señales de alerta de problemas de salud mental y diferentes tipos de violencias en las aulas, coordinando la respuesta con los equipos docentes, los servicios sociales y el sistema sanitario. Más prevención, detección y atención tempranas, junto a una mayor coordinación, pueden evitar que situaciones de malestar emocional se conviertan en casos graves, se cronifiquen y/o requieran de medicalización.
Aunque ha habido avances importantes y hay diferencias significativas entre las distintas comunidades autónomas, lo cierto es que sigue siendo pertinente reforzar el desarrollo normativo para lograr la correcta implementación del coordinador/a de bienestar. Desde UNICEF España hemos identificado en un reciente análisis los retos que deberían ser abordados de manera urgente. Así, para avanzar hacia escuelas verdaderamente seguras para todos los niños, niñas y adolescentes, de manera prioritaria, es necesario concretar y clarificar las funciones de los coordinadores/as de bienestar, dotándoles de una capacitación adecuada y del tiempo necesario para que puedan desempeñar estas funciones, con una dedicación semanal de 23 horas por cada 1.000 estudiantes. No se trata de añadir tareas, sino de dotar a los centros educativos de los recursos necesarios para cuidar mejor a su alumnado y a toda la comunidad educativa.
Este enfoque, además, no puede recaer únicamente en la escuela. El bienestar infantil y adolescente es un reto colectivo que requiere alianzas entre administraciones, sector privado, comunidad sanitaria, entidades sociales, profesionales, medios de comunicación y, sobre todo, los y las propios jóvenes. Con ese espíritu, desde UNICEF España impulsamos la alianza NTP: Coméntalo, un movimiento pionero que busca transformar la realidad de la salud mental de la infancia y la adolescencia.
La fuerza de esta alianza reside precisamente en su carácter colectivo. En ella participan empresas como Zurich Seguros, Live Nation España, IMQ Seguros, así como organizaciones como la Fundación Alicia Koplowitz, la Fundación Princesa de Girona, el Hospital Sant Joan de Déu o la Fundación Coloring the World, entre otras.
Gracias a este trabajo conjunto, ya se están impulsando programas para prevenir problemas de salud mental en el ámbito educativo y promover el bienestar emocional del alumnado, ayudando a normalizar la conversación sobre salud mental. En concreto, Zurich Seguros, a través de la financiación de la Z Zurich Foundation, desarrolla el programa Henka para promocionar el bienestar mental y concienciar sobre su importancia. Otras empresas como Live Nation España e IMQ Seguros apoyan dando visibilidad a la problemática o financiando los programas que desarrollamos desde UNICEF a nivel internacional para que niños, niñas y jóvenes de todo el mundo puedan tener acceso a servicios de salud mental y atención psicosocial de manera equitativa. Y por su parte, organizaciones como Fundación Alicia Koplowitz y Fundación Princesa de Girona contribuyen a la alianza NTP Coméntalo a través de sus programas de formación online en salud mental infanto-juvenil para centros escolares y el programa AmplificArte para desarrollo personal y el bienestar emocional de los jóvenes en el aula, respectivamente.
En suma, avanzar hacia unas escuelas que sean verdaderamente seguras para la infancia no es solo una cuestión educativa, es una apuesta de sociedad. Significa reconocer que el bienestar y la protección de la infancia es la base sobre la que se sostiene el aprendizaje y el desarrollo personal. Significa entender que prevenir siempre es más eficaz que reparar. Y, sobre todo, significa asumir que cada niño, niña y adolescente tiene derecho a aprender en un lugar donde se sienta protegido y escuchado. Ese es el compromiso que nos interpela a todos.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Escuelas seguras, en alianza con #Notecalles.org


