En pleno siglo XXI, hablar de sostenibilidad implica reconocer el papel esencial del agua en nuestras vidas y en la actividad industrial. En este contexto, la forma en que las empresas gestionan este recurso se ha convertido en un indicador clave de su compromiso ambiental y de su capacidad de adaptación al cambio climático.
El estrés hídrico: Un desafío que marca nuestras operaciones
El estrés hídrico es uno de los indicadores más claros de la sostenibilidad de un territorio: aparece cuando la demanda supera la disponibilidad o cuando el agua no reúne la calidad necesaria para los usos esenciales. Factores como la escasez natural, el crecimiento urbano, la agricultura intensiva, la contaminación o el cambio climático agravan esta situación, con efectos directos sobre la salud, la seguridad alimentaria y el desarrollo económico.
En Roca Group hemos integrado esta realidad en nuestra estrategia industrial, desarrollando soluciones específicas para reducir la presión sobre los recursos hídricos en los territorios donde operamos. Por ello, aplicamos medidas especialmente exigentes para minimizar el consumo de agua en las fábricas situadas en regiones donde el estrés hídrico es estructural y exige estrategias intensivas de eficiencia y resiliencia.
Una estrategia corporativa centrada en la eficiencia y la resiliencia
Para responder de forma estructural a estos desafíos, en Roca Group trabajamos con un enfoque transversal de gestión hídrica que articula acciones orientadas a reducir el consumo, maximizar la recirculación y mejorar la calidad del agua en cada etapa del proceso. Este enfoque integra la optimización de procesos productivos, la mejora de los sistemas de control y la aplicación de tecnologías que permiten cerrar ciclos y minimizar pérdidas, asegurando que cada gota utilizada genere el máximo valor.
La mejora continua es un pilar fundamental. Herramientas internas de seguimiento y análisis nos permiten identificar rápidamente oportunidades, corregir desviaciones y anticipar escenarios de riesgo hídrico. Gracias a este trabajo sistemático, en 2024 el grupo redujo su consumo neto de agua un 54% y su intensidad hídrica un 58% respecto a 2018. Estas cifras muestran que la eficiencia hídrica es una inversión que fortalece nuestra resiliencia climática, competitividad y legitimidad social.
Iniciativas que consolidan un modelo de circularidad del agua
Más allá de la reducción del consumo, Roca Group ha consolidado un modelo de gestión circular del agua que se adapta a contextos diversos, pero que comparte un mismo objetivo: cerrar ciclos, maximizar la recirculación y reducir la presión sobre fuentes externas.
Este modelo se despliega en diferentes regiones del mundo mediante soluciones adaptadas a cada contexto hídrico. Un ejemplo especialmente relevante es India, donde la circularidad se ha convertido en un elemento clave para garantizar la continuidad operativa. Allí, la rápida urbanización y la intensa demanda sobre los recursos de agua dulce han configurado uno de los escenarios más complejos del planeta, impulsando la implantación de medidas avanzadas en todas las plantas de porcelana del país. La combinación de captación de aguas pluviales, ampliación de plantas de ósmosis inversa y recuperación de aguas descartadas ha permitido alcanzar en 2025 una reducción agregada del 15% del consumo respecto a 2024. Entre ellas destaca la factoría de Perundurai, que en solo dos años ha logrado una reducción del 43% del consumo de agua de red, reforzando su autonomía y estabilidad operativa en un entorno de estrés hídrico extremo. Esta apuesta por cerrar el ciclo del agua se completa con la implantación del sistema Zero Liquid Discharge en todas las plantas del país, que evita cualquier vertido y permite recuperar prácticamente toda el agua utilizada.
La circularidad avanza también en otros territorios donde el desafío hídrico es especialmente severo. En Marruecos e Indonesia, las aguas tratadas en las depuradoras internas se reincorporan a procesos industriales y tareas de limpieza. En la fábrica de mamparas en Portugal, el agua empleada en el proceso de producción se gestiona mediante un sistema de recirculación continua que permite reutilizar en circuito cerrado el 100% del agua utilizada en el corte y tratamiento de piezas. Además, instalaciones de Alemania, Indonesia o Malasia han incorporado sistemas de captación de agua pluvial, reduciendo la dependencia del agua de red y fortaleciendo la resiliencia en épocas de escasez.
En Brasil, las plantas de Santa Luzia, Recife y Jundiaí han implantado la recuperación de lodos generados en depuración, reincorporándolos al proceso cerámico tras los ajustes necesarios. Esta práctica permite valorizar sólidos útiles, reducir el consumo de materias primas vírgenes y recuperar parte del agua presente en los lodos, disminuyendo así la presión sobre fuentes externas.
En conjunto, estas iniciativas demuestran cómo la circularidad del agua se ha convertido en un estándar operativo del grupo, generando eficiencia, resiliencia y valor en entornos muy diversos.
Generar valor sin comprometer recursos esenciales
La historia reciente demuestra que los modelos industriales del siglo XX requieren adaptarse para encajar en la realidad climática del XXI. El agua, como recurso finito y cada vez más presionado, es el recordatorio más claro de ese desajuste, pero también representa una oportunidad para construir nuevas formas de producir y relacionarnos con nuestro entorno. La experiencia de Roca Group evidencia que es posible generar valor sin comprometer recursos esenciales, integrando la innovación no solo en los productos que fabricamos, sino también en los procesos que los hacen posibles.
Las empresas que asuman antes esta transformación estarán mejor preparadas para un futuro en el que el agua será, sin duda, uno de los principales indicadores del progreso: litros ahorrados, ciclos cerrados, metros cúbicos recuperados y acuíferos regenerados. Roca Group continuará impulsando decididamente esta transformación, consolidando un modelo industrial cada vez más eficiente y responsable en el uso del agua, reflejo de su propósito de contribuir al bienestar de las personas y al cuidado del planeta.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial del Agua


