Hablar de economía circular es hablar de cómo hacemos mejor nuestro trabajo en un contexto cada vez más exigente. La presión sobre los recursos naturales es creciente y las empresas -especialmente las que formamos parte de la cadena logística- tenemos una responsabilidad clara: reducir el desperdicio, aprovechar mejor los materiales y buscar soluciones más eficientes y duraderas.
Avanzar en este ámbito no siempre implica grandes cambios disruptivos. Muchas veces significa revisar con espíritu crítico cómo trabajamos, cómo diseñamos nuestros procesos y cómo tomamos decisiones en el día a día. Integrar criterios de circularidad supone aprender, ajustar y mejorar de forma constante, incorporando estos principios de manera progresiva a nuestras operaciones.
En Logista este enfoque forma parte de nuestra manera de entender la sostenibilidad. La economía circular es uno de los ejes de nuestro plan ESG 2024-2026, que nos sirve de hoja de ruta para avanzar hacia modelos más eficientes y responsables. Somos conscientes del impacto que tiene la logística en el ciclo de vida de los productos y materiales, y también de la oportunidad que representa para hacer las cosas de otra manera.
Un ejemplo claro de este enfoque es la reutilización de cajas en la distribución, especialmente en el negocio de tabaco de España, Francia e Italia. Actualmente más del 70% de nuestras cajas se reutilizan entre cinco y seis veces antes de ser recicladas.
Además, se fabrican con material reciclado y cuando termina su vida útil, se reciclan de nuevo. Es una práctica que llevamos desarrollando desde hace años y que demuestra que, con constancia y colaboración, es posible reducir el consumo de materias primas y minimizar residuos sin alterar el servicio
Este mismo planteamiento se está extendiendo también al negocio de distribución farmacéutica, donde se están implantando iniciativas de reciclaje y reutilización de cajas de cartón, adaptadas a las particularidades del sector y aprendiendo de la experiencia acumulada en otros negocios.
Otro ámbito relevante es la gestión de productos de nueva generación. Con el objetivo de evitar que dispositivos y baterías terminen en flujos de residuos no controlados, estamos desplegando una red de recogida en España, Italia y Francia que aspira a implicar a treinta y 33.800 puntos de venta en 2026. Esta iniciativa es posible gracias a la colaboración de miles de comercios que se convierten en actores claves del modelo circular y amplían el impacto de la iniciativa más allá de nuestras propias instalaciones.
La economía circular también nos invita a repensar los envases y embalajes. En Nacex, nuestro negocio de mensajería urgente, llevamos años aplicando criterios de ecodiseño: envases y bolsas completamente reciclables, reducción del grosor del plástico, eliminación progresiva de tintas y reutilización de embalajes especializados para la actividad farmacéutica. El proyecto BAG-BACK, que permitió recuperar más de 2.000 kilos de material en 2023, muestran que combinar diseño adecuado, sistemas de retorno y concienciación puede mejorar de forma tangible la gestión de residuos.
Pero la economía circular no se limita únicamente a la gestión de materiales; también está relacionada con cómo consumimos energía. En todos nuestros centros de gestión directa en España, Francia, Italia y Portugal utilizamos electricidad de origen renovable o baja en carbono, superando el 90% del consumo total. Es un paso en una visión más amplia de la circularidad, en que buscamos coherencia ente materiales, procesos y modelo energético.
Para terminar, me gustaría destacar una iniciativa que, por su dimensión social, ocupa un lugar especial en nuestro recorrido: el reciclaje textil de nuestros antiguos uniformes. Desde 2023 recuperamos material textil procedente de uniformidad en desuso para transformarlo en nuevas piezas, dándoles una segunda vida. Este proyecto, desarrollado junto a Circoolar y talleres de inclusión social, culminó en la elaboración de mantas que fueron entregadas a Cruz Roja para su distribución entre personas en situación de vulnerabilidad.
Mas allá del dato —más de tres toneladas y media de material recuperado— esta iniciativa nos ha permitido aprender: entender mejor el potencial del residuo textil, reflexionar sobre el diseño de la uniformidad y colaborar con entidades sociales.
La iniciativa fue reconocida con el Premio Scaleups B2B 2023 y destacada entre las cien mejores ideas de Actualidad Económica, Los reconocimientos recibidos han sido un estímulo, pero lo verdaderamente valioso es el aprendizaje y la posibilidad de seguir mejorando.
En Logista continuaremos avanzando hacia modelos con menos desperdicio y más valor, convencidos de que la sostenibilidad se construye a través de con decisiones coherentes, trabajo en equipo y una actitud constante de mejora.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – Economía Circular: un camino hacia el futuro con menos desperdicio y más valor


