Vivimos un momento de transformación profunda, en el que la tecnología y especialmente la inteligencia artificial están redefiniendo cómo tomamos decisiones profesionales, en quién confiamos y cómo construimos relaciones significativas en un entorno cada vez más digital. En el ámbito del empleo y la contratación, esta evolución se refleja en herramientas basadas en IA que ayudan a las personas a orientar mejor sus carreras, identificar oportunidades acordes con sus habilidades o afrontar procesos de selección cada vez más complejos.
Sin embargo, a medida que la IA gana protagonismo, también plantea una responsabilidad clara: desarrollar y promover la tecnología de forma responsable, con el respaldo de marcos normativos y de gobernanza claros. En LinkedIn, esto se traduce en utilizarla guiándonos por principios centrados en crear oportunidades económicas, mantener la confianza a través de la privacidad y la seguridad, promover la equidad y la inclusión, ser transparentes sobre el uso de la IA y garantizar supervisión y responsabilidad humana. Porque, a medida que avanza la IA, también lo hace la necesidad de seguridad, transparencia y autenticidad.
Saber con quién interactuamos, de dónde proviene la información y en qué se basan las decisiones es esencial para reducir riesgos, prevenir el fraude y proteger tanto a las personas como a las organizaciones en los entornos digitales. Con motivo del Día de Internet Segura, además, hemos visto a través de nuevos datos cómo operan las estafas en espacios profesionales: los estafadores son cinco veces más propensos a provenir de fuera de la red de contactos de un usuario y el doble de probabilidades de intentar llevar las conversaciones fuera de la plataforma, una clara señal de alerta.
Precisamente por eso, en LinkedIn llevamos años trabajando para garantizar que nuestra plataforma sea un entorno más fiable y seguro, en el que los profesionales y las empresas puedan interactuar y establecer relaciones con mayor confianza. Para ello, seguimos desarrollando herramientas y ofreciendo recomendaciones orientadas a reforzar la autenticidad y la seguridad.
Nuestro enfoque para garantizar la autenticidad se apoya en la verificación a lo largo de toda la experiencia en LinkedIn, lo que permite a los profesionales generar confianza y credibilidad al mostrar información confirmada en sus perfiles, páginas de empresa y ofertas de empleo. Hoy, más de 100 millones de profesionales en todo el mundo ya han verificado la información sobre sí mismos y el impacto es tangible: de media, estos miembros obtienen un 60% más de visualizaciones de perfil, un 30% más de solicitudes de conexión y un 50% más de interacción en sus publicaciones. Asimismo, la autenticidad también es clave en los contenidos que vemos y compartimos. Por eso, trabajamos para fomentar un feed basado en personas reales, en aportaciones profesionales originales y en una mayor transparencia sobre los contenidos, contribuyendo a que las conversaciones sigan siendo relevantes y fiables.
Estos esfuerzos se complementan con un enfoque continuo en ciberseguridad para detectar y eliminar perfiles falsos y reducir contenidos fraudulentos o spam. LinkedIn también ofrece una detección automatizada opcional de contenido dañino que alerta a los usuarios sobre actividades sospechosas, por ejemplo, solicitudes para trasladar conversaciones fuera de la plataforma, y estamos mejorando continuamente nuestras defensas, por ejemplo, redirigiendo los mensajes InMail sospechosos a carpetas de spam. Solo entre enero y julio de 2025, nuestras defensas automatizadas bloquearon el 97,1% de las cuentas falsas detectadas, mientras que el 2,9% restante se identificó mediante revisiones manuales e investigaciones adicionales. Son cifras que reflejan la importancia de combinar tecnología avanzada con supervisión y habilidades humanas.
Al mismo tiempo, creemos que el uso responsable de la IA implica dar a las personas control real sobre sus datos. Por eso ofrecemos ajustes claros y accesibles que permiten a nuestros miembros decidir cómo se utilizan sus datos, incluido un mecanismo de exclusión voluntaria para el uso de contenido en el entrenamiento de modelos de IA generativa, orientados a desarrollar herramientas que ayuden a los profesionales a descubrir oportunidades, mejorar su empleabilidad y tomar mejores decisiones a lo largo de su carrera.
De cara al futuro, creo que el verdadero reto no es cuánto puede hacer la tecnología, sino cómo se integra en la vida profesional de las personas. En un mundo cada vez más digital, la credibilidad, la transparencia y el control sobre los datos no son elementos secundarios: son la base sobre la que se construyen relaciones sólidas, duraderas y redes de confianza.


