Vivimos en un mundo que ya no perdona la indiferencia. Las crisis humanitarias y los desastres ambientales no entienden de fronteras, y serán cada vez más extremos y frecuentes. La DANA que devastó la Comunidad Valenciana en octubre de 2024 no fue solo una tormenta más: fue un recordatorio tangible de cómo el cambio climático transforma vidas. Más de 322.000 personas afectadas, comunidades enteras paralizadas y pérdidas millonarias. Y detrás de esta tragedia, la evidencia científica confirma que el cambio climático es una realidad. No es un problema lejano, es un aquí y ahora que nos afecta a todos.
En estas emergencias, las ONGs son la primera línea de respuesta. Coordinan recursos, canalizan la solidaridad y garantizan que la ayuda llegue dónde más se necesita. El Comité de Emergencia Español ha demostrado que las alianzas y la organización marcan la diferencia: en 2023 movilizó más de 1,7 millones de euros y miles de voluntarios en tiempo récord. Es estrategia, experiencia, y planificación al servicio de la comunidad. Cuando las empresas y ONGs trabajan juntas, de la mano, los resultados se multiplican.
Como CEO y profesional de la comunicación, he aprendido que nuestro rol profesional va más allá de la visibilidad de las marcas. La comunicación puede transformarse en un catalizador del cambio: puede movilizar recursos, sensibilizar a la sociedad, transformar solidaridad en acciones concretas. En la agencia Normmal nuestra filosofía guía cada decisión. Sostenibilidad, responsabilidad social e impacto positivo son nuestra forma de operar.
Mi incorporación al Consejo Asesor del Comité de Emergencia Español y la colaboración estratégica de Normmal con esta alianza de empresas y ONG no es solo un honor sino una convicción. Las empresas pueden ser agentes de cambio reales y podemos transformar la solidaridad en resultados medibles. Podemos aportar talentos, redes y recursos para acelerar respuestas y multiplicar resultados.
Hoy, en el Día Mundial de las ONGs, celebro a quienes dedican su vida a la justicia social, a la resiliencia de las comunidades y al bienestar común. Y lanzo un desafío a mis colegas: llevemos a nuestras empresas más allá del beneficio inmediato. Transformemos recursos, comunicación y estrategia corporativa en puentes que conecten solidaridad con impacto, la responsabilidad con resultados. Conciencia con acción.
Nuestras empresas nos necesitan y el mundo también.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial de las ONGs


