La biodiversidad es un pilar esencial para el sistema agroalimentario. De ella dependen la fertilidad de los suelos, la disponibilidad de agua y la resiliencia de los territorios frente al cambio climático. Su pérdida conlleva riesgos directos para la producción de alimentos, desde la degradación del suelo hasta una menor capacidad de adaptación a eventos extremos. Por ello, integrar la biodiversidad en la actividad empresarial implica actuar sobre el territorio con criterios científicos, objetivos claros y seguimiento en el tiempo.
En Nestlé, el trabajo en biodiversidad se concibe como un proceso operativo que se concreta en origen, junto a agricultores, organizaciones ambientales y administraciones públicas. Más allá de la protección de especies, el enfoque se centra en mantener y restaurar ecosistemas funcionales mediante la mejora de la gestión agraria, la recuperación de elementos del paisaje y la restauración de hábitats naturales clave. En España, este planteamiento se materializa a través de iniciativas en la cadena láctea, en la implementación de prácticas de agricultura regenerativa en los agricultores que proveen de cereales para la elaboración de productos de nutrición infantil de Nestlé y tomate para las salsas de Solís, y en proyectos de restauración fluvial.
Fomento de biodiversidad en la cadena láctea
El trabajo en biodiversidad en la cadena láctea comenzó, junto a SEO BirdLife, en 2020, con un proyecto piloto desarrollado en granjas de la cornisa cantábrica, cerca de las fábricas de Nestlé donde se elabora productos lácteos como LA LECHERA. El primer paso fue establecer un diagnóstico ecológico de las granjas para identificar oportunidades de mejora compatibles con su gestión productiva. A partir de esta base, el proyecto evolucionó hacia un plan estructurado apoyado en tres ejes: cartografía de usos del suelo, seguimiento de fauna como indicador biológico y formación a los ganaderos.
En 2023 se completó el cartografiado de todas las granjas lecheras que suministran leche a Nestlé en el norte de España, creando una base técnica que permitió avanzar hacia la fase de implementación. Desde 2024, se han llevado a cabo zonas de alto valor biológico en 9 granjas lecheras a través de la plantación de setos, la creación de franjas floridas y la habilitación de puntos de agua, con el objetivo de reforzar la conectividad ecológica y favorecer la biodiversidad asociada a los sistemas ganaderos.
El seguimiento de aves se ha consolidado como uno de los indicadores clave del proyecto, confirmando el valor del mosaico agrario como hábitat en un contexto de declive de especies ligadas a medios agrícolas. En 2026, la obtención de financiación de la Unión Europea permitirá ampliar el alcance de este proyecto de Nestlé, aumentar las áreas de alto valor biológico y reforzar el acompañamiento técnico a las explotaciones.
Agricultura regenerativa como vía para fomentar la biodiversidad en el cultivo cereales y tomate
La adopción de prácticas de agricultura regenerativa en los cultivos de cereales y tomate de los agricultores con los que colaboramos contribuye a generar beneficios para la biodiversidad al favorecer sistemas agrarios más equilibrados y funcionales. En el caso de los cereales que son la materia prima para la elaboración de las papillas infantiles de Nestlé, desde 2022 se aplican medidas como la rotación de cultivos, la siembra directa y el mínimo laboreo en alrededor de 5.000 hectáreas en Navarra y Valladolid, lo que contribuye a mejorar la biodiversidad del suelo y a crear condiciones más favorables para organismos auxiliares.
En el tomate empleado para la elaboración de salsas SOLÍS, el 100 % del ingrediente utilizado procede de campos donde se implementan prácticas orientadas al cuidado del suelo, la eficiencia en el uso del agua y la conservación de elementos del paisaje agrario, como lindes o setos, que favorecen la biodiversidad funcional. En conjunto, estas prácticas permiten avanzar hacia paisajes agrícolas más resilientes, donde la producción se integra con el mantenimiento de funciones ecológicas clave.
Restauración fluvial y conectividad ecológica
En Girona, Nestlé colabora con el Consorci del Ter en el espacio fluvial de les Deveses d’en Bru, situado junto a la fábrica de café soluble NESCAFÉ y cápsulas NESCAFÉ DOLCE GUSTO, un enclave integrado en la Red Natura 2000.
En 2024 se llevó a cabo la creación de charcas temporales, de gran relevancia para la conservación de la biodiversidad, así como la restauración de los hábitats de ribera mediante la eliminación de especies invasoras y la plantación de vegetación autóctona. Posteriormente, la intervención se amplió hasta alcanzar una superficie total de 4,5 hectáreas, integrando zonas húmedas permanentes y temporales.
Las acciones de seguimiento han confirmado la presencia y reproducción de diversas especies de anfibios, así como la colonización progresiva del área por invertebrados y aves acuáticas, contribuyendo al refuerzo de la conectividad ecológica del entorno.


