En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que busca visibilizar el rol de las mujeres en este rubro y lograr una mayor inclusión de éstas en sectores STEM, el Project Management Institute (PMI) hace un llamado a transformar la situación de las profesionales pues, de acuerdo con datos del instituto, en ocupaciones STEM las mujeres ganan solo el 85% del salario de sus contrapartes masculinas.
Mientras la participación femenina en ciencia y tecnología se estanca a nivel global, la dirección de proyectos se perfila como un camino estratégico para impulsar los ingresos y el liderazgo. Datos de PMI muestran que los hombres aún superan en número y certificaciones a las mujeres en este ámbito. Sin embargo, México ofrece una oportunidad única de movilidad social y económica mediante la profesionalización. La dirección de proyectos puede convertirse en un motor clave para cerrar brechas y abrir espacios de inclusión.
El informe Earning Power: Project Management Salary Survey de PMI revela una ventaja competitiva contundente: en México, las profesionales de proyectos que obtienen la certificación Project Management Professional (PMP®) pueden percibir un salario anual hasta 35.6% mayor al de quienes no la poseen.
“Esto representa una gran oportunidad para las profesionales que buscan consolidar sus aspiraciones en un mercado laboral lleno de retos”, afirmó Carolina Latorre, directora ejecutiva de PMI para América Latina.
Sin embargo, los desafíos persisten. Latorre añade que, aunque las niñas a menudo igualan o superan el rendimiento académico de los niños en ciencias y matemáticas, los estereotipos de género y la falta de confianza, influenciada por el entorno social, continúan frenando sus aspiraciones profesionales. Además, el panorama actual presenta retos significativos como liderazgo ausente, pues casi 60% de las organizaciones a nivel global no cuentan con una sola mujer en una posición de alta dirección.
El informe 2024 de la UNESCO, Changing the equation, revela un panorama crítico, pues las mujeres representan apenas el 22% de los empleos STEM en los países del G20 y tan solo 1 de cada 10 puestos de liderazgo en estas áreas.
Ante este contexto, contar con una certificación como el PMP® no solo valida competencias técnicas, sino que actúa como un igualador salarial potente en un mercado laboral que necesita urgentemente cerrar brechas.
“La dirección de proyectos no es solo una habilidad técnica; es una competencia de vida y una puerta de entrada a puestos de liderazgo en sectores tradicionalmente dominados por hombres. Al dotar a las mujeres de herramientas de gestión, certificación y una comunidad de soporte, PMI reafirma su compromiso de construir ecosistemas más inclusivos donde el talento femenino no solo participe, sino que lidere y prospere económicamente”, finalizó Carolina Latorre.
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