En el contexto del Día Internacional de la Mujer (8M), ¿qué mensaje considera prioritario trasladar a la sociedad sobre el papel actual de las mujeres en la ingeniería y su contribución directa al bienestar colectivo?
La ingeniería es esencial para el bienestar colectivo y no puede prescindir del talento femenino. Las mujeres ingenieras están liderando proyectos en infraestructuras, transición energética, innovación agroalimentaria, digitalización o sostenibilidad, ámbitos que impactan directamente en la calidad de vida de las personas. No hablamos solo de igualdad, sino de competitividad y progreso. Si queremos afrontar los grandes desafíos del país con solvencia, necesitamos contar con el 100 % del talento. Visibilizar a las mujeres en la ingeniería no es una cuestión simbólica, es una apuesta estratégica por una sociedad más preparada y resiliente.
- En el contexto del Día Internacional de la Mujer (8M), ¿qué mensaje considera prioritario trasladar a la sociedad sobre el papel actual de las mujeres en la ingeniería y su contribución directa al bienestar colectivo?
- Usted es la segunda mujer en presidir el Instituto de la Ingeniería de España desde su fundación. ¿Qué simboliza este hito en términos de avance real del talento femenino en el sector y qué barreras estructurales persisten aún hoy?
- Los Premios Hedy Lamarr nacen con el objetivo de visibilizar a ingenieras que están transformando la sociedad. ¿Qué tipo de impacto buscan reconocer exactamente estos galardones y por qué considera que esta visibilidad es estratégica en el actual contexto social y económico?
- Desde su experiencia como una de las primeras mujeres ingenieras agrónomas de nuestro país, ¿cómo ha evolucionado la presencia femenina en las disciplinas STEM y qué medidas concretas deberían impulsarse para fomentar vocaciones científicas y tecnológicas entre niñas y jóvenes?
- La ingeniería desempeña un papel clave ante desafíos como la transición energética, la seguridad alimentaria, la digitalización o la resiliencia climática. ¿Cómo puede el liderazgo femenino aportar una mirada diferencial a la resolución de estos grandes retos?
- Mirando al futuro, ¿qué objetivos se marca el Instituto de la Ingeniería de España en esta etapa bajo su presidencia para consolidar una ingeniería más diversa, colaborativa e influyente en el progreso social y económico del país?
Usted es la segunda mujer en presidir el Instituto de la Ingeniería de España desde su fundación. ¿Qué simboliza este hito en términos de avance real del talento femenino en el sector y qué barreras estructurales persisten aún hoy?
Ser la segunda mujer en presidir el Instituto de la Ingeniería de España en más de un siglo de historia simboliza que estamos avanzando, pero también que el camino ha sido lento, aún representamos el 22 % de los estudiantes. Algo ha cambiado, pero todavía queda mucho por hacer Es un hito que refleja el esfuerzo de muchas profesionales que han abierto puertas en un entorno tradicionalmente masculinizado. Sin embargo, persisten barreras estructurales: menor presencia en puestos de alta dirección, brecha en determinadas especialidades técnicas y dificultades para conciliar en etapas clave de la carrera profesional. El reto ahora no es solo acceder, sino consolidar liderazgo femenino en la toma de decisiones estratégicas del sector.
Los Premios Hedy Lamarr nacen con el objetivo de visibilizar a ingenieras que están transformando la sociedad. ¿Qué tipo de impacto buscan reconocer exactamente estos galardones y por qué considera que esta visibilidad es estratégica en el actual contexto social y económico?
Con los Premios Hedy Lamarr buscamos dar un reconocimiento merecido a mujeres ingenieras que están liderando transformaciones decisivas en innovación tecnológica, sostenibilidad, movilidad, digitalización industrial y bienestar social en distintos ámbitos de la ingeniería. En esta primera edición hemos distinguido a diez ingenieras que han liderado organizaciones profesionales y transformaciones reales en ramas como naval, agronómica, aeronáutica, industrial, telecomunicación o caminos. En España hay cerca de 750.000 profesionales de la ingeniería, pero solo un 20 % son mujeres y apenas un 8 % accede a direcciones generales. Visibilizar referentes con trayectoria y liderazgo es estratégico para romper esa brecha, fortalecer la competitividad del país y atraer talento femenino hacia sectores clave para el desarrollo económico y social.
Desde su experiencia como una de las primeras mujeres ingenieras agrónomas de nuestro país, ¿cómo ha evolucionado la presencia femenina en las disciplinas STEM y qué medidas concretas deberían impulsarse para fomentar vocaciones científicas y tecnológicas entre niñas y jóvenes?
Cuando yo estudiaba Ingeniería, en la Escuela de Agrónomos éramos cuatro mujeres frente a seiscientos hombres. Hoy la situación ha mejorado de forma significativa, pero todavía existen especialidades donde la presencia femenina es reducida. Hemos avanzado en acceso, pero debemos trabajar en permanencia y liderazgo. Es fundamental actuar desde edades tempranas: orientación vocacional en colegios, referentes visibles, programas de mentoría y colaboración entre universidades, empresas y colegios profesionales. También necesitamos entornos laborales más flexibles y políticas que faciliten la conciliación. Fomentar vocaciones STEM no es solo una cuestión educativa, es una estrategia de país.
La ingeniería desempeña un papel clave ante desafíos como la transición energética, la seguridad alimentaria, la digitalización o la resiliencia climática. ¿Cómo puede el liderazgo femenino aportar una mirada diferencial a la resolución de estos grandes retos?
El liderazgo femenino aporta diversidad de perspectivas, capacidad de trabajo colaborativo y una visión integradora de los problemas. Los desafíos actuales —transición energética, seguridad alimentaria, resiliencia climática o digitalización— son complejos y sistémicos. Requieren enfoques multidisciplinares y sensibilidad hacia el impacto social de las decisiones técnicas. Incorporar más mujeres en la dirección de proyectos y organizaciones enriquece el análisis y mejora la toma de decisiones. No se trata de que exista una “ingeniería femenina”, sino de que equipos diversos generan soluciones más innovadoras y sostenibles.
Mirando al futuro, ¿qué objetivos se marca el Instituto de la Ingeniería de España en esta etapa bajo su presidencia para consolidar una ingeniería más diversa, colaborativa e influyente en el progreso social y económico del país?
Mi objetivo es consolidar un Instituto más influyente, que actúe como foro de referencia en los grandes debates tecnológicos y estratégicos del país. Queremos reforzar la colaboración entre las nueve ramas de la ingeniería, impulsar el talento joven y femenino, y trasladar a la sociedad el valor real de nuestra profesión. La ingeniería debe estar presente en la definición de políticas públicas relacionadas con energía, infraestructuras, industria o medio ambiente. Apostamos por una ingeniería más diversa, abierta y conectada con la ciudadanía, capaz de liderar el progreso social y económico de España.
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