La Comunidad de Madrid celebró la segunda edición del Innovation Forum RETECH Madrid, un encuentro de innovación abierta que reunió en el edificio SID, en Tres Cantos, a startups, scaleups y grandes compañías de referencia en los sectores Greentech, Salud y Aeroespacial. El objetivo fue fomentar la colaboración empresarial y abordar retos reales mediante soluciones tecnológicas.
- ¿Por qué apuesta Lenovo por la innovación abierta como vía para acelerar la sostenibilidad en el sector tecnológico?
- Los centros de datos son clave para la transición digital, pero también tienen un gran impacto ambiental. ¿Cuáles son los principales desafíos actualmente?
- ¿Qué hizo que la propuesta de Circular destacara frente al resto de proyectos?
- Los centros de datos concentran un alto consumo energético y de recursos. ¿Qué cambio introduce vuestra solución frente al modelo actual?
- Planteáis un modelo que combina eficiencia, circularidad y datos en tiempo real. ¿Qué lo hace viable a escala?
- ¿Qué espera Lenovo de esta colaboración más allá del desarrollo tecnológico del proyecto?
- ¿Puede este tipo de colaboración marcar un antes y un después en cómo se diseñan los centros de datos sostenibles?
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Durante la jornada, 14 startups y scaleups finalistas, seleccionadas por su capacidad innovadora y el encaje de sus propuestas, trabajaron sobre tres desafíos sectoriales definidos por empresas como Lenovo, Enagás, Naturgy y Precision for Medicine.
En este contexto, conversamos con Stefan Brechling Larsen, Global Sustainability Services Leader de Lenovo, y Fernando Dusmet Tamayo, CEO de Carbon Cut Solutions, startup ganadora del reto planteado por la compañía tecnológica, para conocer cómo la innovación abierta puede acelerar la sostenibilidad en el ámbito de los centros de datos.
¿Por qué apuesta Lenovo por la innovación abierta como vía para acelerar la sostenibilidad en el sector tecnológico?
Stefan Brechling: Para Lenovo, la sostenibilidad es una parte esencial del negocio. Comercializamos un gran volumen de productos —aproximadamente una unidad cada siete segundos—, lo que implica un impacto significativo. Por ello, asumimos un fuerte compromiso con la sostenibilidad.
La sostenibilidad es un eje central para la compañía. Al mismo tiempo, nos interesa entender e impulsar innovaciones dentro del ámbito tecnológico, que es donde desarrollamos nuestra actividad. Cuando tenemos la oportunidad de combinar sostenibilidad, tecnología y nuevas empresas innovadoras, es exactamente ahí donde Lenovo quiere contribuir: ayudando, facilitando y motivando a compañías emergentes como la de Fernando y su equipo.
Los centros de datos son clave para la transición digital, pero también tienen un gran impacto ambiental. ¿Cuáles son los principales desafíos actualmente?
Stefan Brechling: No hay duda de que los centros de datos ya son, y seguirán siendo, una pieza esencial en este contexto, especialmente como motor del desarrollo de la inteligencia artificial.
El principal desafío desde el punto de vista de la sostenibilidad es el consumo energético. Por eso, es fundamental que soluciones como la que propone Fernando y su compañía aporten valor y ayuden a abordar este reto.
¿Qué hizo que la propuesta de Circular destacara frente al resto de proyectos?
Stefan Brechling: En primer lugar, recibimos numerosas propuestas de gran calidad: muy innovadoras, bien planteadas y creativas. Esto hizo que el evento fuera todo un éxito.
Sin embargo, siempre hay propuestas que destacan más y, en este caso, la de Fernando lo hizo por varias razones. Por un lado, porque aborda un punto clave de la sostenibilidad en los centros de datos, que sabemos que será un área prioritaria.
Por otro lado, porque es una solución implementable. No es una idea teórica o abstracta, sino algo tangible que puede aplicarse en un plazo relativamente corto.
Los centros de datos concentran un alto consumo energético y de recursos. ¿Qué cambio introduce vuestra solución frente al modelo actual?
Fernando Dusmet: El mayor impacto actualmente está en la energía, porque es donde confluyen el volumen económico y la urgencia regulatoria, y donde además la capacidad de acción inmediata es limitada.
Los centros de datos europeos gastan más de 15.000 millones de euros al año en electricidad. Un solo centro de datos de un megavatio puede tener una factura de 1,5 millones de euros, por lo que reducir ese consumo en un 45% supone un ahorro y un impacto muy relevantes.
La energía es también el principal origen de emisiones, especialmente en el alcance 2 (Scope 2), que representa entre el 70% y el 80% de la huella de carbono de un data center.
Cada megavatio que no se consume supone una reducción directa de emisiones de gases de efecto invernadero, que además pueden ser verificadas, reportadas y monetizadas en forma de créditos de carbono.
Hay además un matiz estratégico importante: la circularidad del hardware es clave para el alcance 3 (Scope 3), así como para cumplir con normativas como Critical Raw Materials y la CSRD.
A esto se suma el impacto financiero a nivel de instalación. La circularidad se vuelve realmente transformadora cuando se aplica a escala de portfolio. En organizaciones que gestionan 50 o 100 centros de datos, como grandes corporaciones, es posible crear mercados de hardware de segunda vida, recuperar tierras raras de forma viable y reutilizar el calor residual en redes de distrito.
No siempre será aplicable, pero cuando lo es, constituye un modelo muy interesante de economía circular. Por eso, entendemos que nuestra propuesta no es solo una solución tecnológica, sino una infraestructura sectorial.
Planteáis un modelo que combina eficiencia, circularidad y datos en tiempo real. ¿Qué lo hace viable a escala?
Fernando Dusmet: Lo que hace viable este modelo es la aplicación de motores con más de 50.000 interacciones basadas en inteligencia artificial, que operan en distintas capas de la solución.
Esto permite abordar múltiples problemas simultáneamente: mejorar el consumo energético, optimizar la gestión, facilitar el reporting y resolver otras variables clave que actualmente suponen retos para el sector.
Habláis de ahorro energético, reducción de emisiones y circularidad del hardware. ¿Dónde está el mayor impacto de vuestra propuesta?
Fernando Dusmet: El impacto tiene varias capas. En primer lugar, está el ahorro energético, que incide directamente en la dimensión económica del data center, reduciendo significativamente los costes.
En segundo lugar, este ahorro conlleva una reducción directa de las emisiones de gases de efecto invernadero en distintos niveles.
Además, el modelo permite diseñar nuevas capas de monetización alineadas con el marco regulatorio actual, generando valor añadido para los centros de datos.
¿Qué espera Lenovo de esta colaboración más allá del desarrollo tecnológico del proyecto?
Stefan Brechling: Desde el punto de vista de Lenovo, esta colaboración es esencial. Trabajar con nuevas ideas innovadoras nos permite entender mejor el mercado y su evolución.
Al mismo tiempo, como hicimos en el evento, buscamos apoyar a empresas como la de Fernando aportando una visión práctica: qué esperan los clientes, qué demandan los proveedores y qué dinámicas de mercado deben tener en cuenta.
Nuestro objetivo es poder ofrecer orientación y acompañamiento a compañías emergentes, ayudándolas a desarrollar y escalar sus soluciones.
¿Puede este tipo de colaboración marcar un antes y un después en cómo se diseñan los centros de datos sostenibles?
Stefan Brechling: Sin duda. Las nuevas ideas innovadoras, como la de Carbon Cut Solutions, así como muchas otras, serán consideradas e integradas, como hacemos con todas las propuestas que aportan valor.
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