El programa Samsung Innovation Campus impulsa la formación tecnológica a través de itinerarios especializados en programación e inteligencia artificial orientados a la empleabilidad. Júlia Campos, alumna del programa procedente de la rama de ADE, inició su camino en este ámbito con el curso de Coding & Programming en la UPV y recientemente ha finalizado el itinerario de Inteligencia Artificial en la misma universidad. En esta entrevista explica cómo ha sido su evolución desde un perfil empresarial hacia el entorno tecnológico, qué aprendizajes ha incorporado durante ambos programas y cómo plantea aplicar la inteligencia artificial en su desarrollo profesional.
- Vienes de ADE y decidiste dar un giro para adentrarte en el maravilloso mundo de la programación. ¿Qué te llevó a inscribirte por primera vez en el curso de programación de Samsung Innovation Campus en la UPV?
- Tras esa primera experiencia y aprender a programar, diste el paso avanzado al curso de Inteligencia Artificial del Samsung Innovation Campus. ¿Qué te motivó a seguir profundizando en este ámbito?
- ¿Qué es lo que más ha cambiado en tu forma de entender la inteligencia artificial después de haber realizado el curso?
- Al finalizar el curso de IA, tenéis que desarrollar un proyecto real de IA para completarlo. ¿Nos puedes contar algo de tu proyecto y por qué elegiste ese enfoque?
- Desde tu perfil de ADE, ¿en qué áreas del mundo empresarial ves más potencial para aplicar los conocimientos adquiridos en el curso de IA?
- ¿Hubo algún momento durante el curso de Inteligencia Artificial en el que pensaste: “esto no me lo habría imaginado hacer antes de empezar”?
- Después de pasar por el curso de programación y el de Inteligencia Artificial en Samsung Innovation Campus, ¿cómo ves tu futuro profesional?
- Muchas personas de ramas no técnicas dudan a la hora de acercarse a la IA. Desde tu experiencia en Samsung Innovation Campus, ¿qué les dirías?
- Mirando al futuro, ¿cómo te gustaría combinar tu formación en empresa con la tecnología y la inteligencia artificial? ¿Qué tipo de trabajo te gustaría realizar?
Vienes de ADE y decidiste dar un giro para adentrarte en el maravilloso mundo de la programación. ¿Qué te llevó a inscribirte por primera vez en el curso de programación de Samsung Innovation Campus en la UPV?
Durante mi formación en ADE siempre tuve una mentalidad muy analítica, pero sentía que me faltaba una herramienta técnica que me permitiera ir más allá. Fue a través del análisis de datos avanzado con programación cuando descubrí un mundo apasionante que complementaba perfectamente mi formación en casi cualquier ámbito de la administración de empresas: marketing, finanzas, estrategia o incluso recursos humanos.
Me di cuenta de que saber programar no era solo una habilidad técnica, sino una forma diferente de abordar problemas en la práctica. Samsung Innovation Campus me pareció una oportunidad perfecta para adquirir esa base, no solo por el contenido, sino por el enfoque práctico y orientado a la empleabilidad. Sentí que era el momento de salir de mi zona de confort y explorar esta vía tan interesante y potente.
Tras esa primera experiencia y aprender a programar, diste el paso avanzado al curso de Inteligencia Artificial del Samsung Innovation Campus. ¿Qué te motivó a seguir profundizando en este ámbito?
Recuerdo algunas prácticas en las que, a través de la programación, resolvimos cálculos que, de otra forma, nos habrían llevado horas en cuestión de segundos. Ese contraste fue revelador. Entendí que la tecnología no solo acelera procesos, sino que amplía nuestras capacidades como profesionales.
Profundizar en inteligencia artificial me pareció el siguiente paso lógico. Si con programación ya podíamos optimizar tareas, con IA podíamos dar un salto cualitativo: automatizar procesos complejos, generar predicciones y detectar patrones invisibles a simple vista… Me motivó especialmente pensar en cómo aplicar estos conocimientos a mi área.
¿Qué es lo que más ha cambiado en tu forma de entender la inteligencia artificial después de haber realizado el curso?
Antes del curso, veía la inteligencia artificial como algo muy abstracto. Pero después de entender sus fundamentos y aplicarla en proyectos reales, ahora la veo como una herramienta incansable al servicio de las personas. La inteligencia artificial no puede entenderse como un sustituto del talento humano, sino como un complemento que nos permite ser más eficientes, tomar decisiones más informadas y liberar tiempo para tareas más estratégicas y creativas. Para mí, ha pasado de ser un concepto lejano a convertirse en una aliada en mi día a día.
Al finalizar el curso de IA, tenéis que desarrollar un proyecto real de IA para completarlo. ¿Nos puedes contar algo de tu proyecto y por qué elegiste ese enfoque?
Mi equipo decidió desarrollar un proyecto que ayudara a determinar qué deportes pueden ser más adecuados para personas con discapacidad, en función de distintas variables personales y físicas. El objetivo era promover una vida activa y facilitar la inclusión a través de recomendaciones personalizadas.
Elegimos este enfoque porque queríamos que nuestro proyecto tuviera un impacto real en las personas. Nos motivaba la idea de que la tecnología puede ir de la mano de los valores humanos, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y a fomentar la igualdad de oportunidades. Fue una experiencia que nos hizo ver que la IA puede ser profundamente humana.
Desde tu perfil de ADE, ¿en qué áreas del mundo empresarial ves más potencial para aplicar los conocimientos adquiridos en el curso de IA?
Sinceramente, creo que la inteligencia artificial puede aplicarse, en mayor o menor medida, en cualquier área de la empresa. La optimización de procesos y el tratamiento de grandes volúmenes de información son necesidades transversales en el mundo empresarial actual.
En finanzas, por ejemplo, veo un enorme potencial en el análisis de inversiones, la evaluación de riesgos, la previsión de flujos de caja o la generación de informes en tiempo real basados en indicadores económicos. En marketing, la IA permite segmentar clientes con mayor precisión, analizar comportamientos de consumo, personalizar campañas y medir resultados con una profundidad antes impensable.
También en operaciones y logística, donde se pueden optimizar cadenas de suministro, prever la demanda o mejorar la eficiencia de los recursos. Desde ADE, contar con conocimientos de IA te permite no solo entender los datos, sino liderar proyectos estratégicos basados en ellos.
¿Hubo algún momento durante el curso de Inteligencia Artificial en el que pensaste: “esto no me lo habría imaginado hacer antes de empezar”?
Sin duda, cuando trabajamos con visión artificial. Antes de empezar el curso, me parecía algo completamente fuera de mi alcance, casi propio de laboratorios muy especializados.
Entender cómo funcionan los modelos que permiten a una máquina “ver”, reconocer imágenes o clasificar objetos fue impactante. Me ayudó a estructurar mi pensamiento de otra manera y a perder el miedo a tecnologías que, desde fuera, parecen inabordables. Ese momento fue clave para darme cuenta de hasta dónde puedes llegar cuando te atreves a aprender algo nuevo.
Después de pasar por el curso de programación y el de Inteligencia Artificial en Samsung Innovation Campus, ¿cómo ves tu futuro profesional?
Me encantaría poder aunar ambos intereses: que la programación y la inteligencia artificial formen parte de mi día a día como herramientas estratégicas dentro de una organización.
Me veo participando en proyectos de alto impacto donde pueda aportar tanto mi visión empresarial como mis conocimientos técnicos en programación e inteligencia artificial. También me gustaría seguir formándome, porque en este ámbito el aprendizaje es continuo. Mi objetivo es formar parte de una organización donde pueda generar valor sostenible y contribuir, desde mi labor profesional, al desarrollo social.
Muchas personas de ramas no técnicas dudan a la hora de acercarse a la IA. Desde tu experiencia en Samsung Innovation Campus, ¿qué les dirías?
Les diría que no lo duden. Yo misma vengo de una rama no técnica y entiendo ese miedo inicial, pero es mucho más accesible de lo que parece. Con la democratización del uso de la IA en los últimos años, comprender cómo funciona ya no es algo reservado a perfiles puramente técnicos.
Entender las bases te permite utilizar herramientas con criterio, cuestionar resultados y aportar una visión estratégica. Estoy convencida de que prácticamente cualquier disciplina puede encontrar aplicaciones reales de la inteligencia artificial. Además, aprender estas herramientas no solo amplía tus oportunidades profesionales, sino que cambia tu forma de analizar y resolver problemas.
Mirando al futuro, ¿cómo te gustaría combinar tu formación en empresa con la tecnología y la inteligencia artificial? ¿Qué tipo de trabajo te gustaría realizar?
Me encantaría poder unir ambas facetas en un rol híbrido; me estoy informando sobre las necesidades de las organizaciones respecto a perfiles que puedan combinar ambos mundos.
Creo que cada vez más las empresas necesitarán perfiles capaces de entender el negocio y, al mismo tiempo, integrar la inteligencia artificial. Me gustaría formar parte de esa evolución, ayudando a las organizaciones a adaptarse, innovar y tomar decisiones más inteligentes basadas en datos.
En definitiva, quiero que la tecnología no sea solo una herramienta, sino un medio para generar impacto positivo.
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