La movilidad urbana, la transformación digital y el uso inteligente de los datos están redefiniendo la forma en la que nos movemos y concebimos las ciudades. En esta entrevista, Javier Goikoetxea, Profesor de Innovación y Transformación Digital de la Universidad Francisco de Vitoria, Doctor en Big Data y Smart Mobility por la Universidad de Deusto y CEO de Next Mobility, reflexiona sobre el papel clave de la tecnología aplicada con propósito, la necesidad de una visión humanista de la innovación y los retos culturales que aún persisten en la adopción de soluciones inteligentes.
A lo largo de la conversación, Goikoetxea aborda cómo el Big Data y la inteligencia artificial están impulsando una movilidad más predictiva, eficiente y sostenible, y defiende que la transformación digital solo genera impacto real cuando responde a problemas concretos. “La digitalización debe resolver problemas concretos y generar impacto medible”, subraya, al tiempo que reivindica la colaboración entre academia y empresa como palanca para avanzar hacia ciudades más habitables y centradas en las personas.
Javier, en tu trayectoria profesional has combinado la academia con el mundo empresarial, ¿cómo percibes la relación entre ambos mundos en el ámbito de la innovación y la transformación digital?
El pensamiento crítico, rigor y visión a largo plazo que aporta la universidad se ponen en práctica en el ecosistema empresarial, y cuando ambos mundos colaboran, surgen ideas transformadoras que contribuyen a la constante búsqueda de soluciones tecnológicas innovadoras. Mi experiencia me dice que la verdadera innovación surge cuando la investigación se pone al servicio de retos reales.
Como experto en Big Data y Smart Mobility, ¿cuál consideras que es el impacto más transformador que estas tecnologías están teniendo en el sector de la movilidad?
Diría que el cambio más importante es el paso de sistemas reactivos a predictivos. La movilidad es una de esas materias que va a sufrir un gran cambio. En pocos años veremos vehículos autónomos compartidos circulando por nuestras ciudades. Además, gracias al Big Data y la inteligencia artificial podemos anticipar la demanda, optimizar rutas, reducir congestión y mejorar la seguridad antes de que surjan los problemas, y esto transforma la movilidad en un servicio inteligente, centrado en las personas y no en los vehículos.
En tu experiencia, ¿qué retos deben afrontar las empresas para integrar soluciones de Smart Mobility de manera efectiva y sostenible?
El principal reto no es tanto tecnológico, sino yo diría que más bien es cultural. Integrar el concepto de Smart Mobility exige mucha pedagogía. Además, es clave evitar proyectos aislados y apostar por soluciones escalables, éticas e inclusivas. De esta forma conseguimos que generen valor real para la ciudad y el ciudadano.
Desde tu rol como CEO de Next Mobility, ¿cómo contribuyes a la implementación de proyectos innovadores que fomenten la sostenibilidad en el ámbito de la movilidad?
Diseñamos estrategias basadas en datos reales, impulsamos proyectos piloto realistas y acompañamos a los actores públicos y privados en la toma de decisiones informadas. La movilidad “controlada” genera datos y los datos aportan información.
Nuestro foco está en usar la inteligencia artificial para optimizar recursos existentes, y así reducir emisiones y mejorar la experiencia de conducción en las ciudades. Con tanta información disponible para el usuario, este puede elegir la mejor alternativa en función del coste, el tiempo, el impacto ambiental o su necesidad puntual.
La digitalización está avanzando rápidamente, pero muchos sectores aún tienen retos para adaptarse. ¿Qué recomendaciones darías a las empresas que quieren dar el salto hacia la transformación digital?
Les diría que empiecen por el propósito y no por la tecnología. La digitalización debe resolver problemas concretos y generar impacto medible. Es fundamental invertir en talento, cultura del dato y liderazgo, así como avanzar de forma progresiva mediante pilotos y aprendizaje continuo. Transformarse digitalmente es un proceso, no una acción puntual.
En el contexto actual de Sostenibilidad, ¿cómo crees que las tecnologías emergentes pueden apoyar en la creación de soluciones más sostenibles para las ciudades y su movilidad?
Si las tecnologías se aplican de una manera lógica y estratégica permiten optimizar energía, reducir emisiones y hacer un uso más eficiente del espacio urbano. La IA, el IoT o las plataformas y servicios MaaS facilitan una movilidad multimodal, electrificada y centrada en el ciudadano. Bien gobernadas, estas tecnologías convierten la sostenibilidad en una ventaja operativa y social.
Como profesor de Innovación y Transformación Digital, ¿qué áreas del conocimiento consideras clave para formar a los futuros líderes en estos campos?
Además del dominio tecnológico, es esencial formar en pensamiento crítico, el análisis de datos y el liderazgo transversal. Los futuros líderes deben entender la tecnología y sus posibilidades de impacto social, ambiental y regulatorio, pero lo que deben tener claro es que la innovación real requiere una visión humanista y sistémica para perseguir el verdadero progreso.
Por último, ¿cuál es tu visión sobre el futuro de la movilidad urbana en los próximos 10 años y cómo la transformación digital será un motor clave en ese cambio?
La movilidad urbana será autónoma, compartida y conectada con toda la infraestructura. Veremos menos propiedad del vehículo y más movilidad como servicio, sistemas predictivos basados en IA y ciudades diseñadas para las personas, pero sin demonizar el coche, tal y como hoy se hace. La transformación digital será el motor que permita movernos mejor y de forma más eficiente, con menos impacto ambiental negativo y mayor calidad de vida.
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