En el marco del Día Mundial de la Eficiencia Energética, ¿cómo analizas la situación actual de la eficiencia energética en España y qué transformaciones estructurales consideras que son necesarias para acelerar realmente la transición energética en los hogares?
En España hay un gran margen de mejora: más del 80 % de las viviendas tiene calificación energética E, F o G. Esto no solo refleja un reto, sino también una oportunidad, porque la mayoría de los hogares puede mejorar su eficiencia sin necesidad de reformas radicales. Pequeñas decisiones, como reforzar el aislamiento, optimizar la climatización o controlar el consumo, impactan directamente en el confort y en la factura energética.
- En el marco del Día Mundial de la Eficiencia Energética, ¿cómo analizas la situación actual de la eficiencia energética en España y qué transformaciones estructurales consideras que son necesarias para acelerar realmente la transición energética en los hogares?
- ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años la demanda de soluciones de eficiencia energética y qué cambios estáis observando desde LEROY MERLIN en el perfil y las motivaciones del consumidor?
- España cuenta con un parque residencial envejecido y poco eficiente. ¿Cuáles son las principales palancas técnicas y económicas para impulsar su rehabilitación energética a gran escala?
- Más allá de la tecnología, ¿qué barreras culturales, informativas o regulatorias siguen dificultando que la eficiencia energética se convierta en una prioridad estratégica tanto para las familias como para las pequeñas empresas?
- ¿Cómo integra LEROY MERLIN la eficiencia energética dentro de su estrategia de Sostenibilidad, y qué papel juegan la innovación y la colaboración con proveedores en este proceso?
- La eficiencia energética tiene también una dimensión social muy relevante. ¿De qué manera puede contribuir a reducir la pobreza energética y a mejorar la calidad de vida de los colectivos más vulnerables?
- ¿Qué tecnologías o soluciones consideras que marcarán la diferencia en los próximos cinco años en el ámbito del hogar y la edificación?
- ¿Cómo puede el sector privado colaborar de forma más eficaz con las administraciones públicas para maximizar el impacto de ayudas, fondos europeos y políticas de rehabilitación energética?
- Si tuvieras que lanzar un mensaje a empresas y ciudadanos en este Día Mundial de la Eficiencia Energética, ¿qué reflexión le gustaría compartir sobre la relación entre eficiencia, competitividad y responsabilidad ambiental?
Existe además cierta sensación de bloqueo: muchas personas quieren avanzar hacia la sostenibilidad, pero no saben por dónde empezar ni si su esfuerzo tendrá efecto. Cuando la eficiencia se percibe como una obligación cara o complicada, genera desánimo. En LEROY MERLIN trabajamos cada día para demostrar que la transición energética puede abordarse de manera práctica, progresiva y accesible para todos los hogares.
Para acelerar realmente esta transición, consideramos necesarias transformaciones estructurales técnicas, económicas y sociales: mejorar el aislamiento y la eficiencia de las viviendas existentes, modernizar los sistemas de climatización con soluciones eficientes como bombas de calor o aerotermia, facilitar el acceso a ayudas y subvenciones, y acompañar a los hogares con información clara que permita aplicar mejoras de manera progresiva. La combinación de estas acciones puede transformar el parque residencial y hacer que la eficiencia energética sea tangible para todos.
¿Cómo ha evolucionado en los últimos años la demanda de soluciones de eficiencia energética y qué cambios estáis observando desde LEROY MERLIN en el perfil y las motivaciones del consumidor?
Aunque existe conciencia ambiental generalizada, son pocas las personas que aplican hábitos de consumo responsable de forma constante: solo un 5 % de los españoles lo hace regularmente, según el estudio Marcas con Valores 2026. Esto no refleja desinterés, sino barreras reales como la falta de tiempo, la inflación, la desconfianza y la sensación de que las acciones individuales no tienen impacto.
En LEROY MERLIN vemos que muchas personas quieren mejorar su hogar y reducir su impacto, pero sienten que la sostenibilidad es complicada, costosa o solo accesible mediante grandes reformas. Este enfoque “todo o nada” frena muchas iniciativas.
Por eso creemos que es clave cambiar el relato: la eficiencia energética puede integrarse de forma sencilla y progresiva en la vida diaria. Mejorar el hogar no debe percibirse como un sacrificio, sino como una oportunidad práctica para ahorrar, aumentar el confort y cuidar lo que ya tenemos, adaptándose a cada realidad económica y social.
España cuenta con un parque residencial envejecido y poco eficiente. ¿Cuáles son las principales palancas técnicas y económicas para impulsar su rehabilitación energética a gran escala?
Mejorar la eficiencia del parque residencial requiere actuar en varias palancas.
Técnicamente, reforzar el aislamiento de paredes, techos, puertas y ventanas reduce pérdidas energéticas y aumenta el confort de forma inmediata. Modernizar los sistemas de climatización con soluciones eficientes, como bombas de calor o aerotermia, permite reducir el consumo sin comprometer la comodidad. Asimismo, generar nuestra propia energía con paneles solares, o implementar sistemas que controlen el consumo de la energía, como termostatos o dispositivos de control de consumo, contribuyen a mejorar aún más la eficiencia de los hogares.
Económicamente, es fundamental facilitar el acceso a ayudas, subvenciones y financiación. También es importante mostrar que no todas las mejoras requieren grandes inversiones: pequeñas actuaciones escalonadas generan ahorros visibles y animan a avanzar progresivamente.
La combinación de medidas técnicas efectivas con un enfoque económico accesible permite acelerar la transformación del parque residencial, fomentando hogares más eficientes, confortables y preparados para el futuro.
Más allá de la tecnología, ¿qué barreras culturales, informativas o regulatorias siguen dificultando que la eficiencia energética se convierta en una prioridad estratégica tanto para las familias como para las pequeñas empresas?
Una de las principales barreras es la falta de conocimiento y la desinformación. Muchas personas desconocen qué medidas pueden aplicar o piensan que solo son posibles mediante grandes reformas. Sin embargo, acciones sencillas – mejorar pequeños puntos de aislamiento, optimizar la climatización o usar sistemas de control – pueden generar un impacto significativo sin grandes inversiones.
También existe confusión sobre normativas, certificaciones y ayudas, que se perciben como complejas y generan inseguridad. A ello se suman barreras culturales: la sensación de que el esfuerzo individual no marca la diferencia, la prioridad de otros gastos en contextos de incertidumbre económica y la percepción de que la sostenibilidad es complicada o costosa.
Por eso, en LEROY MERLIN creemos que el reto no es solo tecnológico, sino pedagógico: simplificar la información, acompañar en cada paso y mostrar que la eficiencia energética es práctica, rentable y accesible para todos.
¿Cómo integra LEROY MERLIN la eficiencia energética dentro de su estrategia de Sostenibilidad, y qué papel juegan la innovación y la colaboración con proveedores en este proceso?
En LEROY MERLIN integramos la eficiencia energética como un eje central de nuestra estrategia de sostenibilidad. No la vemos solo como una categoría de producto, sino como una manera de acompañar a los hogares en la mejora progresiva de su impacto, su confort y su ahorro.
Nuestro enfoque combina productos, asesoramiento y servicios, con el objetivo de que los clientes no solo encuentren soluciones eficientes, sino que también las comprendan, las comparen y puedan aplicarlas con apoyo técnico, tanto en tienda como mediante herramientas digitales.
La digitalización y la conectividad han transformado la eficiencia doméstica. Termostatos inteligentes, sistemas de control remoto, persianas motorizadas y medidores permiten monitorizar el consumo y ajustar hábitos en tiempo real, aumentando eficiencia, confort y autonomía.
Además, sistemas de climatización avanzados como aerotermia y equipos de aire acondicionado A+++, o sistemas eficientes de agua caliente como los aerotermos, reducen hasta un 75% la demanda energética frente a métodos tradicionales, aprovechando la energía del aire exterior.
La innovación y la colaboración con proveedores son clave: nos permiten integrar estas tecnologías de manera accesible y alineada con estándares europeos, ofreciendo soluciones completas que combinan confort, sostenibilidad y ahorro económico.
La eficiencia energética tiene también una dimensión social muy relevante. ¿De qué manera puede contribuir a reducir la pobreza energética y a mejorar la calidad de vida de los colectivos más vulnerables?
La eficiencia energética afecta directamente al confort y a la estabilidad económica del hogar. Una vivienda mal aislada o con sistemas antiguos obliga a muchas personas a elegir entre ahorrar o mantener una temperatura adecuada.
Mejorar el aislamiento, optimizar la climatización o sustituir equipos ineficientes reduce la factura energética y aumenta el bienestar. Intervenciones sencillas pueden tener un efecto inmediato en comodidad, salud y calidad de vida.
Por eso es clave priorizar medidas de alto impacto y facilitar el acceso a información, ayudas y acompañamiento técnico, transformando los hogares en espacios más confortables, seguros y eficientes.
¿Qué tecnologías o soluciones consideras que marcarán la diferencia en los próximos cinco años en el ámbito del hogar y la edificación?
La eficiencia en los próximos cinco años estará marcada por la combinación de tecnología y gestión inteligente.
Los sistemas de climatización de alta eficiencia, como bombas de calor y aerotermia, seguirán consolidándose por su capacidad de reducir consumo sin comprometer el confort.
Al mismo tiempo, la digitalización permitirá un control más preciso de la energía: sensores, termostatos conectados y automatización ajustarán el consumo a las necesidades reales de cada vivienda, evitando desperdicios y facilitando hábitos responsables.
Integrar soluciones eficientes con herramientas de gestión sencilla será clave para que los hogares sean más sostenibles, confortables y preparados para el futuro.
¿Cómo puede el sector privado colaborar de forma más eficaz con las administraciones públicas para maximizar el impacto de ayudas, fondos europeos y políticas de rehabilitación energética?
Simplificar la información y hacer más accesibles las ayudas es clave para que se traduzcan en actuaciones concretas.
En LEROY MERLIN lo hacemos a través de nuestros canales, proporcionando información clara y comprensible para que cada persona pueda entender las opciones y tomar decisiones efectivas.
Además de los proyectos, ofrecemos servicios de valor añadido, como asesoramiento y acompañamiento experto durante todo el proceso, y soluciones concretas como la contratación del Certificado Energético, que informa sobre consumo y emisiones de CO₂ del inmueble.
Si tuvieras que lanzar un mensaje a empresas y ciudadanos en este Día Mundial de la Eficiencia Energética, ¿qué reflexión le gustaría compartir sobre la relación entre eficiencia, competitividad y responsabilidad ambiental?
En este Día Mundial de la Eficiencia Energética queremos transmitir un mensaje claro: la eficiencia no es solo una responsabilidad ambiental, también es una decisión estratégica. Reducir el consumo energético significa ahorrar costes, aumentar el confort y prepararse ante futuras exigencias regulatorias.
No se trata de grandes gestos aislados, sino de decisiones progresivas y constantes que, sumadas, generan un impacto real. Mejorar la eficiencia en el hogar o en la empresa aporta competitividad y bienestar, al mismo tiempo que contribuye a un modelo energético más sostenible. Cada paso cuenta, y avanzar de forma práctica y consciente nos acerca a hogares y entornos más confortables y responsables.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital de publicaciones Corresponsables y en el Caso Práctico de Leroy Merlín en el Anuario Corresponsables 2025.


