“Lograr que la cultura ética y de integridad cale y llegue a todos los niveles de FGC para hacerla efectiva” | Corresponsables.com España

“Lograr que la cultura ética y de integridad cale y llegue a todos los niveles de FGC para hacerla efectiva”

Entrevistamos a Guillermina Vinyoles, Responsable de Bon Govern Corporatiu de FGC, con motivo del Dosier Corresponsables: “Aplicación de la ética en la gestión y la cultura de las organizaciones”

20-07-2022

Como representante de una organización que está fomentando la gestión ética para fortalecer la confianza entre vuestros públicos, ¿podrías comentarnos los motivos que os han llevado a emprender este camino? 

Sobre el año 2014, la entidad se sentía interpelada por la creciente demanda de la sociedad de que las entidades públicas actuaran conforme a unos principios y valores éticos, así como que fueran completamente transparentes en cuanto a su gestión. De este modo, para dar respuesta a esta demanda social, FGC decidió poner la “primera piedra” de su infraestructura ética empresarial. 

Esta infraestructura ética empresarial con la que cuenta actualmente FGC nace del Plan de Acción en Responsabilidad Social 2016-2020 y su objetivo es claro: garantizar que la ética, la responsabilidad social y el buen gobierno impregnaran de forma explícita y transversal la gestión de la entidad y los procesos de toma de decisiones. 

¿Qué medidas y procesos estáis implementando en este sentido y qué avances habéis constatado hasta la fecha? 

Con la aprobación de este primer Plan de Acción en Responsabilidad Social 2016-2020, se construyen los tres pilares de la infraestructura ética empresarial de FGC: se elabora el Código Ético, se crea el Comité de Ética y se pone en marcha un primer buzón ético. Todo ello fue aprobado el 30 de marzo de 2017 por parte del Consejo de Administración de FGC. 

A partir de este punto inicial, el marco de integridad de la entidad se ha ido reforzando con la implementación a finales de 2017 de modelos de prevención de delitos en las filiales del grupo; la creación en julio de 2019 de una nueva área de buen gobierno corporativo con dedicación exclusiva a la gestión de la ética, el Compliance y la transparencia de la entidad y sus participadas; la puesta en funcionamiento en septiembre de 2020 de un canal de cumplimiento alineado con las previsiones de la Directiva (UE) 2019/1937 de protección de los denunciantes; y más recientemente, en abril de 2022, con la entrada en funcionamiento de un nuevo Buzón Ético que permite la presentación de consultas de manera totalmente anónima. 

¿Cuál sería vuestro principal reto ético en el seno de vuestra organización?

En líneas generales, el principal reto ético de nuestra organización (reto de alto nivel) es conseguir que esta cultura ética y de integridad cale y llegue a todos los niveles de la misma para hacerla efectiva. No obstante, y, de forma más específica, nos gustaría poder ir más allá del marco actual y ser capaces de implementar un sistema de gestión de cumplimiento para mejorar en la gestión de los compromisos asumidos por la entidad, preservar la confianza que nos ha sido depositada por la ciudadanía, actuar de acuerdo con los más altos estándares de integridad, y, en definitiva, potenciar el interés público por encima de todo.     
 
¿Qué otros desafíos en materia de gestión socialmente responsable habéis identificado?

Estos desafíos los hemos identificado en la Estrategia de Activismo 2020-2030. Esta estrategia se convierte en la hoja de ruta para cambiar el enfoque y convertirse en la línea transversal promueve un cambio cultural con un modelo de activismo valiente y ambicioso, que ayude a conseguir los objetivos planteados para contribuir a los retos globales en la lucha por la no discriminación, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, la situación de emergencia climática y la situación demográfica frente a la despoblación rural.
 
Uno de los ejes de la estrategia se centra en la transparencia y el compromiso ético. Además de implantar el modelo de complimiento ya mencionado, la empresa avanza en una cultura de administración abierta que gestiona y comunica datos abiertos relacionados con la gestión y los servicios que ofrece.

Este enfoque activista se traslada a la cadena de suministro mediante un modelo propio de contratación social y ambientalmente responsable que pretende convertirse en un modelo de referencia para el sector público.

Esta entrevista forma parte del Dosier Corresponsables: Aplicación de la ética en la gestión y la cultura de las organizaciones