Cristina, ¿cuándo y por qué comenzaste a interesarte e involucrarte en el ámbito de la Responsabilidad Social & Sostenibilidad?
Mi interés por la Responsabilidad Social y la Sostenibilidad surgió cuando, trabajando en el área de Compliance, me di cuenta del impacto que las decisiones empresariales tienen no solo en la reputación de la compañía, sino también en la sociedad y el medio ambiente. Me involucré porque estoy convencida de que el cumplimiento normativo debe ir de la mano de un compromiso real con la Sostenibilidad y la ética, generando valor tanto para la empresa como para la sociedad.
Mi principal reto ha sido la organización y consolidación del Comité de ESG. Este rol me ha brindado la oportunidad de colaborar estrechamente con otros departamentos, lo que ha enriquecido mi perspectiva sobre áreas de la Responsabilidad Social empresarial más allá de lo estrictamente jurídico. Por ejemplo, trabajar con el departamento de comunicación en el plan de comunicación o la implementación de los nuevos contenedores de reciclaje en las oficinas centrales.
¿Cómo era el panorama de la RSE cuando comenzó en comparación con cómo es hoy?
En un principio, la RSE era vista principalmente como una acción voluntaria, casi filantrópica, que muchas empresas desarrollaban de forma aislada o puntual. No existía una exigencia clara por parte del mercado y de la sociedad y, por tanto, no se daba una integración real en la estrategia de negocio.
Hoy, la Sostenibilidad es una forma de operar. En Makro, es un pilar estratégico y transversal en nuestro plan de crecimiento y transformación, con el que no solo buscamos seguir creciendo, sino hacerlo de manera sostenible desde el punto de vista social y medioambiental.
«La sostenibilidad exige transformación profunda, no solo iniciativas concretas»
Lo positivo es que ahora existe una mayor conciencia y compromiso colectivo. Lo desafiante es que la Sostenibilidad exige transformación profunda, no solo iniciativas concretas.
¿Cuándo conociste a Corresponsables? ¿Qué papel consideras que ha tenido en el impulso de la RSE en las últimas dos décadas?
Conozco a Corresponsables desde su creación, hace ya 20 años.
Quiero aprovechar para daros la enhorabuena por vuestra trayectoria hasta convertiros en referentes en el área de la Responsabilidad Social Corporativa, demostrando el creciente compromiso del sector empresarial con la Sostenibilidad y contribuyendo a su desarrollo e impulso.
Corresponsables es una plataforma fundamental para visibilizar y compartir las buenas prácticas en Sostenibilidad del panorama empresarial español y latinoamericano.
Nos permite conectar con otras organizaciones, inspirarnos y aprender, además de rendir cuentas sobre nuestros avances.
Querida Cristina, ¿qué cambios significativos has observado en esta materia desde que comenzaste?
El cambio más notable ha sido la profesionalización del área. La RSE ha evolucionado hacia modelos de sostenibilidad corporativa con métricas, auditorías y objetivos claros y alineados con estándares internacionales.
«Si no eres sostenible, no tienes futuro»
También ha cambiado el lenguaje. Ya no hablamos solo de compromiso o concienciación, sino de impacto, circularidad o descarbonización y creo que éste es el mejor ejemplo de cuánto hemos avanzado.
Además, cuidamos cada vez más las palabras que utilizamos para combatir el greenwashing y dar a la sociedad información clara y veraz de nuestros avances en materia de Sostenibilidad y mantener intacta su confianza en nuestras organizaciones.
¿Cuáles consideras que han sido los hitos más importantes en la evolución de la RSE y la Sostenibilidad en estas dos décadas y qué factores crees que han impulsado estos cambios?
Destacaría la aprobación de los ODS, el Acuerdo de París y la creciente regulación europea en materia de Sostenibilidad corporativa vinculada a la Agenda 2030. Este marco ha ayudado a establecer una hoja de ruta con unos criterios ESG comunes y claros.
También ha sido fundamental el papel de la sociedad, cada vez más concienciada e informada, que ha dado lugar a consumidores mucho más exigentes.
«Las empresas hemos sido las impulsoras del cambio, pero los jóvenes serán los que nos ayudarán a conseguirlo»
La presión regulatoria y la reputación corporativa han sido el motor, pero el verdadero impulso viene del convencimiento interno. En el caso de las empresas del sector de la distribución, por la idiosincrasia de nuestra actividad, debemos ser actores de cambio comprometidos con la reducción del impacto de nuestras operaciones.
En Makro estamos convencidos de que abrazar esta forma de operar no solo es necesario para seguir siendo competitivos, sino también para construir un futuro más próspero y sostenible para todos.
¿Qué lecciones has aprendido a lo largo de tu carrera en RSE y la Sostenibilidad?
Operar de manera sostenible no debe ser un factor diferenciador, sino un requisito indispensable para la viabilidad de una compañía. Hoy, si no eres sostenible, no tienes futuro.
Las empresas que integran la Sostenibilidad en su estrategia no solo reducen su impacto ambiental, sino que también mejoran su eficiencia y su rentabilidad a largo plazo.
También he aprendido que sean cuales sean los objetivos, no podemos conseguirlo solos. Para Makro ha sido imprescindible apoyarnos en alianzas estratégicas con partners clave -como Iberdrola, Statkraft o Fazla– y proveedores que comparten nuestra misma visión.
«La sostenibilidad debe ir de la mano de un compromiso real con la ética»
Por último, que la implicación directa de las cúpulas directivas es esencial para lograr un impacto real a largo plazo, alineando los objetivos de negocio con los objetivos de Sostenibilidad. En Makro, nuestra Comisión de ESG tiene el objetivo de velar por la Sostenibilidad como parte esencial de la estrategia de negocio general y asegurar su transversalidad.
¿Tienes alguna anécdota, Cristina, que refleje el espíritu y los desafíos de los primeros años de la RSE?
Recuerdo que, al principio, el camino fue bastante complejo. Personalmente, no venía del ámbito de la Sostenibilidad ni de la RSE, lo que ya suponía un reto. Además, en MAKRO, cada departamento llevaba a cabo sus propias iniciativas de forma independiente, sin una visión global ni una coordinación centralizada.
Fue precisamente con la creación del Comité de ESG cuando nos dimos cuenta de que en MAKRO ya estábamos realizando una gran cantidad de acciones y proyectos alineados con los principios ESG, pero no éramos plenamente conscientes de su alcance ni de su impacto colectivo. Este proceso de organización y puesta en común nos permitió visibilizar y valorar todo el trabajo que ya se estaba haciendo y sentó las bases para una estrategia de RSE más coherente y efectiva.
¿Cuáles consideras que han sido los pioneros en esta materia?
Sobre mis vivencias, destacaría mi voluntariado con Altius, que me ha permitido ver el impacto directo de la acción social, y la labor de Hostelería de Madrid, que considero pionera al formar a futuros profesionales del sector no solo en Sostenibilidad ambiental, sino también en la crucial Sostenibilidad económica.
¿Puedes compartir algún caso de éxito que consideres emblemático en el campo de la RSE?
En el caso de Makro, el principal objetivo de nuestra estrategia de sostenibilidad es reducir el impacto de nuestras operaciones en el entorno. En este sentido, estamos muy orgullosos de nuestros avances en la descarbonización de nuestras operaciones y lucha contra el desperdicio alimentario.
Desde la progresiva electrificación de nuestras flotas de distribución de última milla para ganar eficiencia y reducir de la huella de nuestras operaciones comerciales y de distribución, el abastecimiento de energía limpia a nuestros centros y plataformas mediante acuerdos de compra de electricidad renovable a largo plazo (PPA) y la gestión eficiente de productos excedentes de nuestros centros y plataformas junto a nuestro socio Fazla.
«En Makro estamos convencidos de que abrazar esta forma de operar no solo es necesario para seguir siendo competitivos, sino también para construir un futuro más próspero y sostenible para todos»
Estas iniciativas han demostrado un impacto directo en los clientes y empleados de la compañía, haciéndoles partícipes del compromiso de Makro con la consecución de nuestros objetivos en materia de Sostenibilidad.
Cristina, ¿cómo ves el futuro de la RSE y la Sostenibilidad? ¿Qué retos y oportunidades anticipas para las próximas dos décadas?
La clave del futuro en este ámbito es y seguirá siendo el diálogo y la escucha activa. Sólo desde el trabajo conjunto y la colaboración entre entidades, tanto públicas como privadas, lograremos establecer unos objetivos realistas y dar con soluciones efectivas y duraderas en pro de un futuro más sostenible.
«La clave del futuro en este ámbito es el diálogo y la escucha activa»
Por ejemplo, en Makro formamos parte del Comité de Smart Distribution de AECOC, desde donde trabajamos con las administraciones públicas y otras empresas de nuestro sector en la propuesta de cambios que promuevan un nuevo escenario de movilidad y distribución urbana más eficiente, sostenible e inteligente, a corto, medio y largo plazo.
¿Qué papel crees que deben jugar las nuevas generaciones en la continuación de este legado?
A las nuevas generaciones les ha tocado desarrollarse en un contexto social, económico y político muy complejo, pero esto también les ha aportado una visión más holística, sensibilidad social y la exigencia ética que redefinirá el liderazgo empresarial.
Las empresas hemos sido las impulsoras del cambio, pero los jóvenes serán los que nos ayudarán a conseguirlo. ¿Cómo? Convirtiéndose en guardianes de lo logrado hasta ahora, manteniendo el foco en el propósito e impulsando nuevos escenarios para un futuro con más futuro. En definitiva, su papel no será preguntar si es posible, sino encontrar la forma de hacer que lo sea.

